Durante su gestión como alcalde de Ocotlán, Enrique Robledo Sahagún ha despilfarrado una millonada en obras públicas que a nadie convencen. Vecinos y comerciantes se quejan de ese priista, que hasta hace algunas semanas intentó en vano ser candidato a una diputación local, y de paso exhiben a los funcionarios que fungen también como proveedores del ayuntamiento sin que Robledo les diga nada.
OCOTLÁN– Los intentos del presidente municipal Enrique Robledo Sahagún para posicionarse ante los medios locales mediante la promoción de la obra pública en el municipio, algunas de ellas realizadas con recursos estatales y federales, resultaron vanos.
En su intento por saltar a otro puesto de elección popular, el priista Robledo recurrió incluso a la publicación de inserciones pagadas en semanarios locales para presumir que algunas de las construcciones ocotlenses se hicieron con el apoyo de sus correligionarios Aristóteles Sandoval Díaz y Enrique Peña Nieto. Pero ni así logró ser postulado como precandidato a una diputación local por el Distrito XV.
Hoy, obras como El parque ecológico metropolitano La Eucalera, el paso a desnivel Dr. Joaquín Figueroa, la pavimentación con concreto hidráulico de las avenidas Francisco Zarco-Universidad y 20 de Noviembre, así como el rescate de espacios públicos, realizadas en el municipio durante la gestión de Robledo, muestran ya graves fallas.
En el caso de La Eucalera, por ejemplo, la malhechura de la obra quedó en evidencia sólo dos semanas después de que el ayuntamiento recibió la obra. Las lluvias de la temporada anegaron varias partes del entorno por falta de desagües.
Eso provocó la molestia de los visitantes, algunos de los cuales comenzaron a preguntarse si en verdad se habían invertido bien los casi 50 millones de pesos en la remodelación del parque que estuvo a cargo de la empresa Grupo Delsa Construcciones.
A solicitud expresa de este semanario, el 3 de junio de 2014 Ramón Hernández Velasco, responsable de Obras Públicas municipales, reveló que los trabajos costaron 49 millones 63 mil pesos y explicó cómo los obtuvo el ayuntamiento.
En 2013, dijo, el Consejo de la Zona Metropolitana de Ocotlán –en el cual participan el gobernador Sandoval Díaz; el director de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública del estado, Roberto Dávalos López, y el alcalde Robledo– aportó 29 millones 62 mil 999 pesos, mientras que el ayuntamiento aportó 10 millones.
En el ejercicio fiscal de ese año, añadió, se invirtieron 8 millones 551 mil 459 pesos. Y en 2014 fueron 1 millón 448 mil 540 pesos con 77 centavos más.
En otra de las obras, el paso a desnivel Dr. Joaquín Figueroa –que estuvo inconcluso durante seis años– se invirtieron 62 millones 685 mil pesos, según un resolutivo de acceso a la información pública. Esta arteria forma parte del proyecto de movilidad urbana y se construyó para que los automovilistas tuvieran un camino diferente al del paso del tren.
Su propósito inicial sólo era aminorar el caos vial, no para favorecer al peatón, pues no cuenta con iluminación. Ello ha provocado que la zona se haya convertido en un foco rojo a causa de los robos que ahí ocurren.
Respecto de la aplicación de concreto hidráulico y el cambio de la red de drenaje en las avenidas Francisco Zarco-Universidad y 20 de Noviembre, diseñadas para dar fluidez a los automovilistas, pues son consideradas las entradas y salidas de la ciudad, tampoco satisface a los ocotlenses. Ellos se quejan porque los trabajos se hicieron con lentitud y por pedazos.
En estos días se están diseñando las laterales en 20 de Noviembre, lo que tiene molestos a los locatarios y comerciantes ambulantes, por el tortuguismo de los trabajadores de Grupo Hogar Díaz.
Tortuguismo consentido
En octubre pasado, el alcalde Robledo dio el banderazo de inicio y adelantó que todo estaría listo en diciembre. Hasta el cierre de edición se observaban las zanjas en esa calle. Hoy, la tierra que sacan las retroexcavadoras se acumula en pequeños montones, lo que dificulta el paso de automóviles y los vecinos.
Los comerciantes, a su vez, se quejan porque, dicen, las ventas han disminuido 80% en los últimos meses. Juan Carlos Ríos Valadez, propietario de un negocio de compra de chatarra, comenta: “Yo le daba trabajo a 10 personas; tuve que descansar a siete, porque ya no saco para pagarle a todos. En marzo ni para la renta sacamos”.
Otros compañeros suyos critican la pasividad de los obreros de Grupo Hogar Díaz, quienes trabajan cinco días a la semana. Alfonso Morales Salazar, dueño de un local de llantas, sostiene que el ayuntamiento no les ha informado sobre la obra: “No pudieron ponernos un puente, sólo colocaron unas tablas, ello provoca que los ciclistas se caigan al hoyo”.
De acuerdo con los datos obtenidos por el reportero, en la pavimentación de las laterales se utilizan 23 millones de pesos del Fondo Metropolitano 2014.
En los últimos cuatro años Grupo Hogar Díaz y Grupo Delsa Construcciones se han encargado de las obras más importantes en el municipio. Entre las dos se han embolsado 160 millones de pesos provenientes del Fondo Metropolitano y del Fondo Complementario para el Desarrollo Regional (Fondereg).
A finales de 2011 y casi todo 2012, Grupo Delsa pavimentó nueve kilómetros de ciclovía en un camino que une a Ocotlán con el municipio de Jamay. La obra, en la que se invirtieron 30 millones de pesos, no incluyó la nivelación del terreno. Hoy, en varios tramos se levantó el concreto, lo que ocasionó grietas en cada bloque de cemento.
La misma empresa fue la encargada de la remodelación del parque ecológico metropolitano La Eucalera.
De 2012 a la fecha, Grupo Hogar Díaz, cuyo representante en la región Ciénega es el director de Infraestructura y Servicios Municipales, Juan José Lomelí García, ha sido favorecida con las pavimentaciones en las avenidas Francisco Zarco-Universidad y 20 de Noviembre. La firma cobró 73 millones 300 mil pesos durante ese periodo.
Funcionarios proveedores
Aun cuando está prohibido que un funcionario sea proveedor de un bien o servicio, al alcalde Robledo no le importa, pues desde el comienzo de su administración algunos regidores brindan servicios al municipio.
En los predios donde están las oficinas de Aseo Público y Proveeduría, los hermanos Moisés y Jorge Nuño Velázquez, regidores del PRI y Movimiento Ciudadano, respectivamente, habilitaron un espacio como corralón y cada mes reciben 60 mil pesos del ayuntamiento, aun cuando el contrato está a nombre de Víctor Manuel Ramírez Jaramillo.
Consultado al respecto, Ramírez Jaramillo admite que no es dueño de esos predios y que sólo conoce a los hermanos Nuño Velázquez porque trabajó ahí. La mayoría de los habitantes de Ocotlán saben que los terrenos pertenecen a la familia Nuño Velázquez.
Otro funcionario proveedor es Alejandro Chávez, regidor del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quien en diciembre pasado adornó con escarcha y otros objetos el árbol navideño de la plaza principal del municipio. “El acuerdo fue directamente entre el alcalde y el regidor”, comenta al reportero un empleado, que pidió omitir su nombre.
Chávez López se llevó 60 mil pesos. Ese monto, dice, no fue declarado con ese nombre ante la Tesorería municipal.
Según el artículo cinco, apartado uno, el Reglamento de Adquisiciones de Bienes y Contratación de Servicios municipal indica que los actos o contratos sobre adquisición de bienes y servicios no pueden realizarse a favor de servidores públicos municipales o miembros de la Comisión de Adquisiciones.
La norma indica que la restricción incluye “aquéllos de los que pueda resultar algún beneficio para él (el funcionario), su cónyuge, sus parientes consanguíneos hasta el cuarto grado, por afinidad hasta el segundo grado; o para terceros con los que tengan relaciones profesionales, laborales, o de negocios; o para socios o sociedades de las que el servidor público o las personas antes referidas formen parte”.
Pero eso no se cumple, insiste el entrevistado.








