La exdiputada local perredista y regidora con licencia de Ocotlán, Olga Araceli Gómez Flores, indica que el viernes 20, al día siguiente de la balacera en la colonia Mascota, las autoridades estatales aseguraron armas largas y granadas en una escuela primaria.
“Fue en la escuela Mascota; tengo entendido que encontraron armas de alto poder y granadas”, dice.
Se trata de 10 armas cortas, 18 largas, dos granadas de fragmentación y dos proyectiles calibre 40. En la zona se recogieron más de 2 mil casquillos.
Entrevistada vía telefónica, Gómez Flores considera que la inseguridad del municipio debe ser atendida por todos los niveles de gobierno con objetividad, sin provocar pánico, mientras las familias deben fortalecer la educación en los valores, para contrarrestar la proliferación de la cultura del narco entre los jóvenes y la sociedad en general.
Dice que desde finales de 2013, cuando se hallaron 74 cadáveres enterrados clandestinamente en los límites de los municipios de Vista Hermosa, Michoacán, y La Barca, Jalisco, decenas de michoacanos buscaron refugio en esta entidad. Por eso cree que la balacera del jueves 19 en Ocotlán puso en alerta a todos los vecinos.
De acuerdo con la PGR, de diciembre de 2006 a febrero de 2015 se han localizado en Jalisco 174 fosas clandestinas con un total de 601 cadáveres, lo que ubica al estado en el segundo lugar de narcofosas encontradas, con menos que Guerrero y más que Tamaulipas.
“Hay una sicosis. El viernes se suspendieron clases en el Centro Universitario de la Ciénega y otros planteles. Entre la noche del jueves y la madrugada del viernes fueron constantes los rumores de más balaceras en el municipio, pero no eran ciertos”.
Afirma que hasta ahora ha realizado en calma sus recorridos de campaña por el Distrito XV, por el cual aspira a una diputación local, pero ha visto sujetos sospechosos: “Ves carros con vidrios polarizados, vehículos grandes… Me recomiendan que ya no transite en algunos lugares después de las seis de la tarde.
“Algunos vecinos me sugieren no andar tanto en las carreteras de los nueve municipios que conforman el Distrito XV. Sí se arriman ciertos vehículos, pero una anda en su carro con los emblemas del partido, baja los vidrios… y hasta ahora no hemos tenido problemas.”
–¿Cómo resguarda su seguridad? –se le plantea.
–A la buena de Dios y con la bendición de mi madre.
En Ocotlán, dice la entrevistada, muchas de las familias se sienten acosadas por la presencia del crimen organizado y los excesos de los cuerpos de seguridad, que “revientan” viviendas y atropellan los derechos humanos al detener gente sin orden judicial. Esto último, comenta, le ocurrió a una familiar suya, a la que considera víctima de violación a sus garantías individuales.
Gómez Flores admite que varios de los aspirantes a presidencias municipales de su distrito acabaron por declinar, cuando advirtieron signos de riesgo. Sin embargo, evita los detalles: “No es conveniente mencionar cuáles son esos municipios”.
Maestra de profesión, ella recomienda a los padres de familia y a los estudiantes que hagan su vida normal. “Uno no puede quedarse en su casa, no se puede vivir asustado”.
Rechaza que la delincuencia se haya vuelto normal en Ocotlán, aunque tampoco está de acuerdo con el alcalde priista Enrique Robledo Sahagún, quien afirmó a la prensa local que la balacera del jueves 19 fue un hecho aislado y que el municipio está en calma.
Este semanario buscó a Robledo para solicitarle una entrevista, pero ni su oficina de comunicación social ni sus asistentes en el despacho de la presidencia respondieron a la petición.
Pobladores de Ocotlán relatan que cuando el alcalde inició su gestión, la inseguridad ya era tal que una de las primeras acciones de Robledo fue promover la adquisición de una camioneta Suburban con alto nivel de blindaje para él, lo que fue criticado por regidores de oposición.
Del 20 al 22 de marzo, con la población aún refugiada en sus casas por temor a nuevos enfrentamientos, el alcalde se fue a una fiesta en la hacienda de La Escoba, en Tesistán, Zapopan. A decir de los vecinos consultados, los familiares de los civiles fallecidos en la balacera se quedaron esperando el apoyo prometido por Robledo para los gastos funerarios.








