Frente a las “zalamerías de Fox”, propone a Peña Nieto encarcelarlo

Señor director:

Una vez dejado el cargo político de mayor rango, y pasando a engrosar las largas filas de gobernantes rateros y corruptos que han dejado estela y huella en este país, Vicente Fox se ha dedicado, entre varias cosas, a la lisonja sin discreción a Enrique Peña Nieto. Abiertamente, desde su campaña electoral y hasta la fecha, aprovecha todo momento para enviarle sus “piropos” y loas.

La maniobra política puede ser claramente una especie de “simpatía” cual galanteo animal, cuyo fin no está tan claro, pero puede sospecharse. Probablemente el expresidente busca no ser investigado u atosigado por el actual gobierno y, claro, asegurar protección para su familia, que con razón ha venido a formar parte de la “cola” que puede ser pisada (véase enriquecimiento ilícito).

La última de Fox: “El gobierno de Peña está en jaque, sólo esperemos que no en jaque mate”. Y pretende dar ánimos al mandatario: “Que tenga fortaleza, que las cosas van a salir bien, que no se acaba el mundo por lo que está pasando, que hay un futuro para México y él tiene que encabezarlo”.­

Cual un amigo íntimo le dice: “No te agüites, compadre; échale ganas, tú puedes. El mundo no se acaba ahí”. Cosa que resulta cómica viniendo de un político. Fox plantea además que la administración de Peña debe dar un “giro de timón” para salir con “algo importante y notorio para retirarnos de esta trampa en la que estamos”. Con ese fin, propone que el gobierno federal reconozca las “circunstancias y las dificultades para finalmente lanzar una convocatoria de ideas”.

Pues bien, si Fox convoca a que la gente brinde buenas ideas al presidente, yo tengo una muy útil para Peña: que meta a Fox a la cárcel, junto con su maligna esposa y sus alacranes hijos. Que es brillante idea, lo es, dado que lo ayudaría a levantar el ánimo del pueblo ávido de nuevo circo. Una cabeza importante que ruede da aliciente, hace sentir que hay un poco de justicia. Ganaría simpatías sin duda.

Tal idea debe ser promovida y hacerse llegar a Peña Nieto, con la expectativa de que pueda ser tomada en cuenta, y a “Vicentillo” Fox también, para que deje de contaminar los medios informativos con sus “consejos”, fruto  de su “grandilocuente sabiduría”, y para que sus exabruptos zalameros insultantes no lleguen más a nosotros. (Carta resumida.)

Atentamente

Marco Antonio Landero Orozco