El 1 de marzo de 1985 se dio el final de la dictadura cívico-militar en Uruguay, casi 12 años después del golpe de estado que la instauró el 27 de junio de 1973 por manos del entonces presidente Juan María Bordaberry y el ejército del país oriental.
Ese fue sin lugar a dudas el periodo más atroz en la historia de Uruguay, cuando se violaron los derechos humanos de la sociedad y se coartó la libertad de expresión, además de que desaparecieron y perdieron las vidas cientos de presos políticos –casos que siguen sin resolverse hasta la fecha–.
En agosto de 1985, con motivo de los 160 años de la independencia uruguaya, el nuevo gobierno demócrata organizó un concierto en el Teatro Solís de Montevideo. En dicho concierto se interpretaron obras de Bach, Sibelius y Prokofiev, a cargo de la Orquesta Sinfónica del Sodre y los maestros Amiram Ganz, al violín, y el pianista radicado en nuestro país Edison Quintana, quien recuerda aquella experiencia:
“Creo que ese concierto marcó un punto climático, un antes y después en mi carrera. Fui consciente de que las nuevas autoridades de mi país, elegidas en comicios democráticos, me convocaron a celebrar: fue la primera gran fiesta nacional del 25 de agosto, donde además se festejaba el final de la nefasta dictadura y el comienzo de nuevos tiempos.
“La experiencia, emocionalmente abrumadora, se incrementó al haber vuelto al querido Teatro Solís, de Montevideo. En el concierto estaban presentes todas las autoridades del Uruguay encabezadas por su presidente, el doctor Julio María Sanguinetti, significando para mí un enorme orgullo actuar para tan calificado auditorio.”
Para el maestro Quintana, el evento significó el regreso a su patria tras nueve años de vivir en México luego de ser obligado a salir en 1975 hacia Alemania, por ser considerado sospechoso al haber estudiado un tiempo en un país del bloque comunista como lo era Rumania.
“Decidí que mi lugar, de todas maneras, estaba en algunos de los pocos países libres que existían en ese momento en Latinoamérica. La elección clara fue mi traslado a México. El desgarro de perder la patria es para el emigrado una experiencia muy dolorosa, mitigada en parte por la acogida que me brindó en el año 76 México, a la postre mi país de adopción.”
Con el evento titulado “30 años de la Recuperación Democrática”, la embajada uruguaya en México decidió conmemorar aquellos acontecimientos de 1985 con un concierto en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, el próximo domingo 1 de marzo con el maestro Edison Quintana como invitado especial, a las 17 horas.
Para dicho evento, el pianista ha preparado un repertorio amplio de compositores representativos de la música de “Nuestra América” como la llama el maestro Quintana. Así, interpretará obras de los uruguayos Eduardo Fabini, Lamarque Pons y Carlos Gardel, el mexicano Felipe Villanueva, el cubano Ernesto Lecuona y los argentinos Carlos Guastavino, Astor Piazzolla y Ariel Ramírez, para finalizar con una obra de George Gershwin.
“Es un gran motivo de orgullo para mí que la embajada de mi país, a través de su titular Jorge Delgado me haya hecho el honor de invitarme a participar en este importantísimo evento. Espero poder renovar la singular empatía que he logrado con el querido público mexicano presentándoles un conjunto de obras que me son muy afines y que me han acompañado a lo largo de mi carrera”, finalizó el maestro Edison Quintana.








