Un mejor vivir

Javier Cercas (Ibahernando, 1962) es uno de los escritores hispanos relevantes. Ha escrito las novelas Soldados de Salamina (2001), estimada como principal para entender la guerra civil española y Anatomía del instante (2009) sobre el fracasado intento de golpe de Estado en 1981, entre otras. Ahora continúa con la línea de escribir sobre hechos reales y presenta El impostor (Literatura Random House. México, 2014. 425 p.).

La narración gira en torno a Enric Marco, un activista político que se hizo pasar por sobreviviente del campo de concentración de Flossenbürg, hasta que fue descubierta su impostura. La manera de cómo Cercas construye la historia es recolectando los testimonios del protagonista y de quienes lo trataron, así como mediante las reflexiones que hace sobre los sucesos y la elaboración del relato. El trabajo narrativo lo llevó a conocer que no fue el único embuste de Enric, sino que su pasado sindicalista, de combatiente en la Guerra Civil y como antifranquista eran una farsa.

En El impostor Javier Cercas trata sobre la simulación. Muchos sujetos engañan para lograr lo que desean. Así construyen una historia con la finalidad de que los quieran y admiren. Sin embargo, esta acción aunque puede entenderse es inaceptable, porque para lograr el reconocimiento de los demás hay que alcanzarlo con actos. Como aquellos que con coraje enfrentaron a la dictadura o arriesgaron sus vidas en la lucha por la libertad.

Por otro lado, la farsa también ha sido social cuando se ocultan los crímenes e injusticias sucedidos en el pasado, en aras de llevar una existencia pacífica. La omisión es grave, porque no salda la deuda con los ofendidos y el dolor permanece, así como el miedo entre los déspotas. En estas condiciones la convivencia es difícil, y en cualquier momento puede surgir la agresión.

En el relato Cercas, al reflexionar sobre el escritor y el acto de narrar, nos indica que esto también es una impostura pero diferente, porque si bien es cierto que recrea personajes y actos, lo hace no para ocultar sino para “mostrarnos la complejidad de la existencia, a fin de volvernos más complejos, en analizar cómo funciona el mal, para poder evitarlo, e incluso el bien para poder aprenderlo.” Así, el mejor vivir se logra con acciones en contra de la injusticia, el reconocimiento de los errores cometidos y el establecimiento de relaciones cordiales.

El impostor es una novela de gran calidad, que sólo se ve alterada por algunas reiteraciones que restan fluidez a la trama.  

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La semana pasada esta columna apareció firmada por Javier Betancourt. Pedimos disculpas a nuestros autores y lectores.