De Lilian Verine Peters
Señor director:
Permítame referirme al tema que trata muy claramente el reportero Alejandro Gutiérrez en su artículo titulado Los Corruptores cruzan el Atlántico (Proceso 1985), donde se advierte que él está muy bien informado.
Estos invasores están en nuestro país para hacer dinero, y lo logran, pero no nos ayudan. No reinvierten aquí. Todo lo que ganan se va a España, y la mayoría de sus empresas pagan muy mal a los empleados nacionales. Los políticos mexicanos se prestan para hacer con ellos negocios, y reciben su parte, pero lo principal está sacado de nuestros impuestos y es dinero que se volatiliza hacia España. No quiere eso decir que los pobres españoles vivan mejor: siguen con problemas, y no progresan las personas humildes. Por eso hay tantos que se van a trabajar de nuevo a Francia, Alemania y Suiza, principalmente.
No sé por qué muchos mexicanos se dejan apantallar por los europeos, si estamos igual o peor que antes con el Metro, Línea 12. Hay españoles metiendo su cuchara o franceses que la regaron en Promoca, que cobró 800 millones al DF de Marcelo para calcular el impuesto predial. Son españoles de corte inglés.
Mientras tanto, los empleados mexicanos se hallan relegados en los sótanos de la Secretaría de Finanzas, y sus cuentas no son correctas tampoco. Nos transan por todas partes. Los diarios como El Sol de México y Excélsior nos cuentan lo que les conviene porque son de los hermanos Vázquez Raña, españoles también… Los hoteles y los hospitales están carísimos, y son para una élite rica… Los pobres que se mueran. Una parte importante de los bancos y hasta de las panaderías están en manos ibéricas. ¿Adónde vamos a parar?
Lo bueno es que Alejandro Gutiérrez tiene la posibilidad de investigar todas las injerencias españolas, a ver si podemos alguna vez liberarnos de estos abusivos explotadores del neocolonialismo ayudados por malos mexicanos.
Cuando llegué a México en 1960, yo era francesa. Gracias al presidente López Mateos me volví mexicana. Abrí varias peñas folclóricas, trabajé en la UNAM y me quedé en el país.
En París había conocido pintores, escultores y escritores mexicanos, personas muy importantes y apreciadas allá pero que, al regresar a la República Mexicana, se disolvían y ya nadie hablaba de ellos. No sé por qué no se les dio el lugar que merecían. Siempre parece que lo extranjero es superior. Es algo incomprensible. Hay que defender primero lo nuestro y no creer en los oportunistas que quieren apantallar y explotar todo.
En la actualidad, en España están acusando a una cupletista y a una cantante de ópera y las encarcelan, pero a la hija del exrey y hermana del rey actual la dejan irse con los dineros, y sonríe en los videos. Su padre, el gran mafioso, el padrino de España, tiene fuero, y a su hijita que robó descaradamente y a su marido estafador no les hacen nada. (Carta resumida.)
Atentamente
Maestra Lilian Verine Peters








