Anonymous vs yihadistas

“Los rastrearemos. Los encontraremos. No nos rendiremos”, dice con voz distorsionada el hombre vestido con elegante traje negro y el rostro escondido detrás de una máscara de Guy Fawkes, el símbolo que adoptó el grupo de ciberactivistas Anonymous.

Con esta amenaza lanzada en video el sábado 10 (que no fue la primera; hubo una tres días antes en internet), la filial francesa de Anonymous oficializó la guerra declarada tres días antes contra “cualquier organización o empresa” vinculada con los ataques terroristas que cobraron la vida a 12 personas en el semanario satírico Charlie Hebdo.

La tarde posterior a los atentados apareció una página en Twitter en la cual se planteó el lanzamiento del operativo “OPCharlieHebdo”. Éste consistía en tumbar supuestas páginas yihadistas en internet, así como hacer públicos los nombres de los usuarios que, a juicio de los activistas, defienden el terrorismo en las redes sociales.

El jueves 15 los hackeractivistas habían publicado más de 920 cuentas de Twitter en una de las páginas web de la plataforma Pastebin que abrieron para el operativo.

En otra página de Pastebin, Anonymous llamó a los hackers a extraer las bases de datos de varios portales, como el del Emirato Islámico de Afganistán –disponible en cuatro idiomas, incluso inglés–, y posteriormente a “desfigurarlo”.

En el argot de internet, un pirata informático “desfigura” un portal al explotar una vulnerabilidad en su sistema de seguridad. Mientras se infiltra en su código, el pirata puede modificar la apariencia de su página de inicio y proyectar en ella un mensaje.

Anonymous también exhortó a implementar la estrategia de la “denegación de servicio” contra cuatro páginas islamistas. Este método, más clásico y relativamente simple, consiste en inundar páginas con millones de visitas virtuales a fin de saturar sus servidores y ponerlos fuera de servicio durante un tiempo limitado.

Respuesta

A su vez, el jueves 8 supuestos grupos de militantes islamistas lanzaron su propio operativo de pirateo: #OPFrance.

“Durante demasiado tiempo han humillado a nuestro profeta Mahoma, al dibujar y publicar caricaturas vergonzosas y vulgares que son muy irrespetuosas para todos los musulmanes del mundo”, planteó uno de estos grupos, AnonGhost, en una nota de Pastebin.

“Estamos lanzando una operación llamada #OPFrancia como apoyo a nuestros hermanos y hermanas (en Europa), los inocentes que fueron atacados sólo por la razón de ser musulmanes”, afirmó.
Después de criticar la “hipocresía” de Francia en su política internacional respecto al mundo árabe, AnonGhost concluyó: “Charlie Pedo Puta Mira nuestra Libertad de Acción ahora”.

En apenas 24 horas, grupos como Felaga Team o Votr3x, entre muchos, infiltraron servidores mal protegidos y “desfiguraron” decenas de miles de páginas de internet de gobiernos municipales, bibliotecas, escuelas o pequeñas empresas. Hasta el portal de la Universidad de París Sur sufrió un ataque.

En algunas ocasiones, los piratas, originarios de Túnez, Marruecos, Argelia, Indonesia o Malasia, entre otros, robaron y publicaron las bases de datos de estas páginas, las cuales albergan miles de usuarios.

Incluso se añadió a la campaña cibernética contra Francia un grupo denominado MexicanHackers, aparentemente originario de México, el cual reivindica varias desfiguraciones de páginas francesas en su cuenta de Twitter.

En una de ellas publicó en inglés: “Esperen más, puercos franceses”, a lo que añadió “YosoyKouachi”, en referencia a los hermanos que asesinaron a los cartonistas y periodistas de Charlie Hebdo.

Además de los grupos que difunden mensajes de odio, hackers musulmanes participaron en la #OPFrance, pero también en #OPAntiCharlie u #OPYonosoyCharlie, ofendidos por el operativo de Anonymous al cual califican de islamofóbico.

Es el caso, por ejemplo, del Ciber Ejército del Medio Oriente, que desfiguró cientos de páginas para difundir mensajes de repudio a la “amalgama” que se hace entre el Islam y el terrorismo y que tiende a tomar al primero como sinónimo del segundo.

Espacios anónimos

La iniciativa de los activistas reunidos bajo la bandera de Anonymous –un grupo sin líder y cuyas acciones pueden reivindicarse a título personal– recibió cierta simpatía en Francia y la “ciberguerra” tuvo una amplia cobertura mediática.

Sin embargo no generó tanto entusiasmo entre los demás hackers y expertos en seguridad. Así, ni en la página que registra los operativos de Anonymous ni en su cuenta “oficial” en Twitter, se hizo mención del operativo, mientras se publicaron condenas a los atentados contra el semanario.

El jueves 15 los activistas franceses afirmaron haber derribado 73 portales que hacían promoción en línea de la yihad.

Uno de ellos, Ansar Alhaqq, página que alberga un foro de discusión, es referente del yihadismo en internet y puerta para alcanzar a los “hermanos” combatientes en Siria y en Irak.

Un informe realizado en mayo de 2013 por de la Comisión de Inteligencia sobre el Seguimiento y Vigilancia de los Movimientos Radicales Armados, del Parlamento francés, asevera que en los meses anteriores “todos los jóvenes (inculpados por terrorismo) se enrolaron por vía del internet” y que en ello participaron incluso menores de edad.

Si bien la policía francesa tenía bien ubicada la página Ansar Alhaqq, ya que detuvo a varios de sus administradores desde 2010 por “asociación delictiva en relación con una empresa terrorista”, siempre se negó a cerrar la página.

“Muchos servicios de inteligencia prefieren que las páginas sigan abiertas porque es su forma de informarse”, declaró el juez antiterrorista Marc Trevidic ante la Comisión de Inteligencia. Y subrayó que “en materia de radicalismo islamista, (los servicios de inteligencia) obtuvieron la casi totalidad de las pruebas por la vigilancia de internet”.

El mismo reporte señala que “hasta la fecha las páginas radicales eran identificables, como Ansar Alhaqq.

Sin embargo un número cada vez menor de aspirantes a la yihad lo consultan porque saben que está vigilado” y añade que “prefieren utilizar las redes sociales, confundiéndose en la masa”.

Según un investigador que entrevistó el diario Les Echos, entre los usuarios de los foros yihadistas se encuentran “tanto fundamentalistas como amateurs”, por lo que “se debe verificar” antes de divulgar sus nombres.

Damien Bancal, especialista de seguridad cibernética que rastrea los movimientos de internet desde hace 25 años, advirtió el viernes 9 que el operativo de Anonymous acelerará el proceso de migración de las páginas yihadistas hacia espacios anónimos, como la red oscura.

Los nuevos métodos de anonimato, como la red Tor, hacen mucho más complicado el trabajo de infiltración de la policía, que posteriormente puede ubicar a los líderes, los activistas y los visitantes, subrayó Bancal en su página.

Y señaló que el cierre de cuentas de Twitter o Facebook también es ineficaz: “Vean cómo el Ejército Electrónico Sirio pudo abrir cientos de cuentas”, recordó. Y aconsejó: “No inciten a los administradores a reforzar su seguridad”.

Al día siguiente de la tragedia de Charlie Hebdo, el primer ministro francés Manuel Valls anunció a la Comisión Europea la inminente publicación de un decreto que dará nuevos poderes al Estado para cerrar páginas de internet sin contar con la decisión previa de un juez, a fin contrarrestar el avance de los yihadistas en la red.

La organización francesa La Quadrature du Net, la cual aboga por los derechos humanos en el ámbito digital, denunció entonces que “contra todos los estudios que apuntan a la ineficiencia de estas medidas de censura y sus impactos sobre los derechos fundamentales, y sin ningún vínculo claro entre el ataque de esta semana y las comunicaciones en línea, el gobierno responde a un ataque contra los derechos civiles con nuevas restricciones a la libertad de expresión”.

Y añadió: “Es un mal tributo para los que dieron sus vidas a favor de la libertad de expresión”.