Señor director:
Quisiera, si es posible, expresar el dolor que me embargó al enterarme de que la madrugada del 7 de enero falleció don Julio Scherer, fundador del semanario Proceso, en lo que me parece una pérdida irreparable para el buen periodismo nacional e internacional.
Fue usted, don Julio, mi líder ideológico, filosófico y político desde que apareció el primer número de Proceso. Y ahora que se va, no se va solo, pues se lleva consigo un pedacito de mi corazón.
Usted tuvo tiempo, don Julio, de plantar árboles que a la fecha son frondosos y que van a seguir dando sombra y oxigenando las conciencias de los mexicanos y de los demás países adonde llega la revista.
Dejó usted una escuela de pensadores, de gente comprometida con la verdad.
Pero permítame hacer una pregunta que lacera mi alma:
¿Por qué todo lo bueno se ausenta o se muere? (Carta resumida.)
Atentamente
Profesora Margarita de la O Lavalle








