De J. Mauro González-Luna Mendoza

Señor director:

Dice Derrida que la muerte del amigo es nuestra primera muerte.

En 1996, con motivo de un discurso en la tribuna de la Cámara de Diputados, tuve el honor de que don Julio Scherer García me obsequiara su libro Siqueiros / La piel y la entraña. En su  dedicatoria escribió: “para…, con la esperanza de que nuestra inminente relación estire y estire hasta la amistad”.

Años después, en 2005, escribió entrañables palabras preliminares para el libro Vientos del alma, de mi padre, poeta y cardiólogo: “…Si el verso se ocupa de la tragedia, el dolor que describe rebasa la agonía que a todos alcanza (…) La mirada de (…), como la de los poetas, es sólo una interrogación sobre el enigma eterno: qué soy yo y qué es todo esto que me rodea”.

Vaya con todo afecto para la familia de Proceso mi pésame por la muerte de ese hombre profundo, de esa alma grande, Julio Scherer García.

Un abrazo solidario.

Atentamente

J. Mauro González-Luna Mendoza