La calidad del tenis nacional ha venido en picada desde hace años y actualmente vive una de sus horas más bajas: sin ningún jugador en la élite –ya no mundial, sino regional– y sin competir en la primera división del continente, los tiempos de “El Pelón” Osuna y Luis Enrique Herrera suenan a mito. En la actualidad, uno de los mejores jugadores se encuentra enfrentado con el director nacional de este deporte: el atleta acusa de incapacidad al dirigente y éste afirma que quienes lo critican eran unos corruptos. Una grieta más en una disciplina que no repunta.
El tenista veracruzano César Tiburón Ramírez y su padre, entrenador del mismo nombre, encabezan un grupo de afiliados a la Federación Mexicana de Tenis (FMT) que exige la renuncia del director nacional de este deporte, Fernando Segal, a quien responsabilizan, junto con el presidente de dicho organismo, Gastón Villegas, de la peor crisis de resultados en el tenis mexicano.
El deportista acusa a Segal de ser una persona que no sabe de tenis, que en su país –Argentina– está desprestigiado, pero como tiene facilidad de palabra ha engatusado a Villegas con la promesa de que formará tenistas profesionales ubicados entre los cien mejores del mundo, lo cual, asegura, es falso. De paso, ha tenido carta blanca para eliminar a jugadores que no son de su agrado.
“La crisis del tenis mexicano no es de ahora. Se habla de tenis como si hubiera existido una estructura de trabajo o un programa, como si hubiera sido una máquina que funcionaba y llegué a romperla. No, señores. Sólo tuvieron buenos jugadores como El Pelón Osuna, Raúl Ramírez y, más para acá, a Jorge Lozano, Leo Lavalle y Luis Enrique Herrera, que ya hace 21 años que estuvo entre los top 100. Punto. Nunca la FMT fue fuerte, nunca tuvo una idea clara, ni un programa de capacitación ni de nada”, dice Segal en entrevista.
El director nacional de tenis asegura que las acusaciones de los Ramírez se originaron cuando la FMT comenzó a poner orden. Como ya no pueden hacer “lo que quieren”, señala, se sienten afectados.
“Hoy no hay apoyo al jugador que no tiene un plan técnico. Antes llamaban a la federación para pedir boletos de avión y dinero, pero cuando empecé a preguntar ‘¿cuál es tu plan de trabajo, cuántos puntos vas a ganar, cuál es tu plan médico, psicológico, de preparación física’, se acabó eso. Cambié la forma de operar y cuando haces eso, se dan cuenta de que ya no pueden venir y cobrar sin estar dados de alta en el SAT (Sistema de Administración Tributaria), pidiéndole de favor a un cuate que cobre por ellos. A río revuelto, ganancia de pescadores… como ya no está revuelto ya no pueden hacer lo que hacían antes.”
Director cuestionado
Fernando Segal fue contratado por la FMT a finales de 2008, junto con su entonces esposa, Daria Kopsic. Comenzaron a trabajar oficialmente en mayo de 2009. Ambos habían formado parte de la Asociación Argentina de Tenis (AAT) en los noventa, cuando se gestó un proyecto de reestructuración del cual salieron tenistas del nivel de Guillermo Coria y David Nalbandian. Cuando llegaron a México, dirigían una organización llamada International Development Tennis Center (IDTC), que se dedicaba a desarrollar programas y proyectos en clubes de tenis.
En 2010, un problema personal entre Segal y Kopsic ocasionó que la mujer regresara a su país. Segal se quedó al frente del proyecto que presentaron ante el Consejo Directivo de la FMT y autoridades de la Conade, el cual prevé que para 2016 México tendrá a tres tenistas entre los cien mejores del mundo.
De acuerdo con Segal, la FMT le pidió que trabajara únicamente con los juveniles. Los jugadores profesionales de nivel Copa Davis y jugadoras de Copa Federación, es decir, los seleccionados nacionales que representan a México, no estaban bajo su mando. Eso cambió en 2013, cuando Segal comenzó a encargarse de las mujeres y, desde abril de este año, también de los hombres, cuando se disputó una serie Copa Davis ante Perú, en Puebla. Ahí nacieron las diferencias entre Segal y Ramírez.
El tenista cuenta que antes de jugar contra Perú, los integrantes del equipo Copa Davis que en ese momento dirigía Jorge Lozano –Miguel Gallardo, Santiago González, Miguel Ángel Reyes-Varela y él– se enteraron por Segal de que el gobierno de Puebla aportaría 200 mil dólares para el certamen, más otros 150 mil de parte de la Federación Internacional de Tenis (IFT), pero la FMT les ofreció pagarles 15 mil dólares, cantidad que les pareció insuficiente.
Una noche antes del inicio de la serie, los jugadores manifestaron su deseo de cobrar más y comenzó un jaloneo con Segal, quien le informó a Gastón Villegas de las demandas de los jugadores.
“Pedimos 40 mil dólares por jugador y 20 mil por punto ganado, pero más que el dinero pedíamos boletos de avión, hospedaje, alimentación, un entrenador para poder viajar todo el año a torneos para foguearnos y, así, hasta gratis jugamos Copa Davis. Yo invierto unos 120 mil o 130 mil dólares al año en viajes para que la federación me llame y me diga ‘juega y hazle como puedas’.
“Lozano fue un mediador, él nos pedía concentrarnos en el tenis, pero quisimos hablar con Villegas y no nos dio la cara. Dijimos que si no nos daban el dinero no jugaríamos. Villegas mandó decir que no jugáramos, pero se enteró que la IFT multaría a la FMT y eso le salía más caro. No les quedó de otra. Se jugó, se ganó (Ramírez perdió el único partido que disputó). Todos felices. Les pagaron a todos menos a mí”, se queja Ramírez.
En septiembre México enfrentó a Barbados en una serie donde se disputó el ascenso al Grupo 1 de la Zona Americana. La FMT destituyó el 6 de agosto a Jorge Lozano y nombró a Leonardo Lavalle como capitán Copa Davis. César Ramírez no fue convocado. Su lugar fue asignado al juvenil Lucas Gómez. México perdió dos puntos a tres.
“Corrieron a Jorge porque le dijeron que no podía controlar al equipo. Segal no lo quería porque Jorge no dejaba que le ‘sugirieran’ a los jugadores, como Lucas Gómez, que es buen jugador, tiene futuro, pero hoy en día no está al nivel de Copa Davis ni de selección nacional. Disputó el último punto y, obvio, perdió. No tiene la experiencia. Me corrieron a mí porque me acusaron de haber organizado la protesta para pedir más dinero. Jorge me dijo que el Consejo de la FMT quería vetarme.”
Según Segal, fue Lavalle quien decidió no llevar a Ramírez. También niega que la Federación tenga o haya tenido la intención de vetar al jugador.
En declaraciones a distintos medios y en su cuenta de Twitter, Tiburón Ramírez acusó a Segal y a Villegas de continuar con el veto cuando su nombre no apareció en la lista de seleccionados convocados para los Juegos Centroamericanos Veracruz 2014.
Durante semanas, Ramírez y su papá difundieron que se trataba de una venganza y que los federativos le estaban quitando la oportunidad a México de ganar una medalla de oro que ya estaba segura con Ramírez y Santiago González en dobles. Sin embargo, Ramírez (en ese momento 552 del mundo en singles y 129 en dobles) no cumplía con el criterio de selección.
En el ranking mundial, los tenistas nacionales mejor ubicados a mediados de septiembre eran Tigre Hank (467), Daniel Garza (524), Santiago González (40 en dobles) y Lucas Gómez (mejor juvenil). Finalmente el tijuanense Hank decidió no participar en los Centroamericanos. Por posiciones en el ranking de la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), Ramírez lo reemplazó. Con Santiago González, Tiburón Ramírez obtuvo medalla de plata en dobles.
Quejas del “Tiburón”
De acuerdo con César Ramírez, la FMT no apoya a ningún tenista profesional, situación que, según su dicho, tiene al borde del retiro a Daniel Garza y Miguel Gallardo. Él ya se retiró de singles y sólo se mantiene jugando dobles gracias a que el gobierno de Veracruz le dio 50 mil dólares este año, al dinero de sus padres, a la ayuda de amigos, a las ganancias que obtiene por premios (en 2014, unos 30 mil dólares) y algún patrocinador que eventualmente le da recursos.
“Gasto todo el año para ser el número uno o dos de México, pero la federación no hace nada por nadie, ni por los que están jugando Copa Davis. No hay ningún apoyo. Fui el mejor juvenil de México de los últimos 25 años, estuve en el lugar tres del mundo. Traje a la administración de Villegas una final de Grand Slam del Australia Open, una semifinal en Roland Garros. Era el 400 del mundo con 17 años, era la mejor promesa y nunca recibí un peso de FMT.”
–¿En tu tránsito de juvenil a profesional, la FMT y Segal hicieron algo para no darle continuidad a tu carrera? –se le pregunta.
–Son muchos factores. Tuve una lesión, pero lo más importante es que no tuve apoyo para poder viajar 25 semanas al año, no tuve un entrenador jamás, viajé solo, sin guía. Nunca tuve una planeación de torneos. Segal es un gran error desde que lo trajeron. Yo lo conocía desde junior. Lo corrieron de la AAT. Es un mentiroso. Dice que ha hecho a Nalbandian y a Coria. No ha entrenado a nadie ni ha hecho a nadie. Los resultados hablan por sí solos. Cuando él llegó ya teníamos tenistas juveniles hechos, lo que necesitamos es dar el brinco de juvenil a profesional. Dijo que lo iba a hacer y no lo ha hecho. No pido que saque estrellas, pero tenistas mejor rankeados sería un resultado.
“Vivimos la peor crisis del tenis mexicano. Estamos a dos años de no tener a quién meter a Copa Davis. No hay juveniles ni infantiles. Antes teníamos a cuatro por cada categoría. No hay juveniles entre los mejores 50 del mundo. Reyes-Varela fue 30 del mundo. Hemos tenido 15 top 10 en juveniles y hoy no hay nadie que despunte. Es lo que pasa y va a seguir pasando porque lo que hay es un monopolio de dos tipos.”
Segal asegura que sí cuenta con la formación académica para dirigir el tenis nacional. Según su currículo, posee un título y certificación como entrenador nacional nivel 2 de la AAT en convenio con el Instituto Nacional del Deporte. Cuando la reportera le pidió la documentación explicó que los papeles están en Argentina. Desde que llegó a México, nadie ha visto su título.
En la AAT nadie quiso dar referencias sobre Segal. La Dirección Nacional de Tenis indica que ha publicado 11 libros y sus conocimientos le permitieron crear el Programa Nacional de Tenis que la propia Conade avala y gracias al cual, subraya, antes la FMT recibía 4 millones de pesos al año y este año le asignaron 24 millones.
Segal refiere que en el programa de Alto Rendimiento, la FMT apoyó en 2012 a 51 jugadores, en 2013 a 52 y en 2014 a 71, con una inversión de 6.5 millones de pesos sólo este año. Presume como suyos los resultados de las tenistas profesionales Ana Sofía Sánchez (ranking WTA 285), Marcela Zacarías (314), Victoria Rodríguez (322) y Renata Zarazúa (688).
También informa que en tres años han certificado a 430 árbitros; que en 2014 en México se realizaron 34 torneos que otorgan puntos ATP y WTA para que los mexicanos sumen sin salir del país y así no gasten tanto en viajes al extranjero; que al programa Circuito Profesionales se le asignaron este año 2.6 millones de pesos y al Infantil-Juvenil otros 2.2 millones, cuando antes la FMT no daba más que pelotas o montos que no llegaban a los 200 mil pesos, y que de 2009 a la fecha han sido capacitados 2 mil 200 entrenadores.
“La FMT no entrena jugadores. No hay ningún jugador que pueda decir que no ganó por nuestra culpa, porque las decisiones de sus planes de entrenamiento y cómo llevan sus carreras no las tomamos nosotros. El objetivo de la federación es desarrollar el deporte, que haya más tenistas, y hoy tenemos 750 mil y 750 clubes. El alto rendimiento es una parte y tampoco es nuestra obligación pagarles y darles dinero. No tenemos millones.
“Nuestra apuesta está con infantiles y juveniles, no con los profesionales. Los canadienses tienen 10 millones de dólares para el programa de alto rendimiento; nosotros tenemos para todo el tenis apenas 2 millones, más los 6 o 7 millones de pesos que se recaudan por afiliaciones. No les podemos dar a todos. Francia tiene 14 millones de dólares. Inglaterra gasta 100 millones y su único top 100 del mundo, Andy Murray, es escocés. El dinero tampoco es la solución.
“El tenis en México es social, no es de alto rendimiento. Si quieres ser de alto rendimiento tienes que entrenar más, bajar de peso, y ellos no quieren. César tiene que rendir sus propios exámenes. Tiene 24 años, es un profesional, no puede culpar a otros de sus decisiones, de si decide tener o no un plan nutricional. Es el 690 del mundo (singles). Lucas tiene 19 años y está a 90 lugares de él. Queremos jugadores serios, responsables, con un plan de trabajo. El tenis no es ‘hoy sí entreno, mañana no; hoy me acuesto a las 4 de la mañana porque me voy de antro’. Si no tienes cojones para ser tenista, le echas la culpa a otro. Mejor di: ‘Esta es mi carrera, el fracaso soy yo. Yo soy el que no entreno, el que no hace las cosas bien, soy yo el que no gano, quizá no soy tan bueno como creía’.”
A Segal se le acusa de aprovechar su posición de director nacional para promover en los clubes privados su negocio personal a través de la empresa IDTC, que actualmente opera en 11 clubes particulares en el Distrito Federal y otros estados. Pero el argentino aclara que, desde que lo contrató, la FMT sabía que ya tenía ese negocio en siete lugares. “Yo ni me paro ahí, no lo atiendo. Me convendría más hacerlo porque te aseguro que ya estaría en 30 clubes. Gano 94 mil pesos que no pagan todo lo que trabajo. Estoy en la FMT porque me gusta”, aclara.
También lo señalan por haberle faltado al respeto a Ana Paula de la Peña, a quien calificó como “vieja” porque se casó, a pesar de que en 2011, junto con Santiago González, ganó medalla de oro en los Juegos Panamericanos; de haber afectado al veracruzano Luis Pilatuña –una promesa juvenil– y a las hermanas Trabulse García, sobre todo a la menor de nombre Mixcóatl, a quien en 2012 la marginó de un premundial sin importar que era la número dos del ranking nacional.
“Gastón Villegas decidió poner a Segal en lugar de Javier Gaitán, con quien nunca tuvimos un problema en Copa Davis. Segal lo tiene enamorado porque es un tipo que habla muy bonito, como Gastón no sabe de tenis… No lo culpo de tantas decisiones tan tontas porque él no sabe cómo es llevar a un jugador, lo que necesita un infantil para ser juvenil, luego un profesional y después llegar al top 10. A Segal lo corrieron de Argentina porque no lo bajan de pendejo. Ésa es la realidad. Y bueno, los tenistas no tenemos nada; nos lesionamos y los gastos corren por nuestra cuenta. Diez años después me enteré que tengo un seguro médico, a las giras siempre nos vamos sin entrenador. Hasta en Guatemala, que tiene menos recursos que México, sus tres mejores hombres y mujeres viajan todo el año con entrenador y todo pagado. ¿Por qué en México no hay algo así, si lo paga el gobierno?”, remata Ramírez.
Segal manifiesta: “No vas a resolver una crisis de 30 años en cinco. A Villegas le queda año y medio en la FMT; si el que viene no me invita a quedarme, me iré. Estamos sentando las bases para que haya continuidad y el que venga encuentre el tenis acá arriba, no en el suelo, donde lo agarramos. Nosotros somos los agentes de cambio. Les guste o no, los números son claros. Los que están hablando son los que estaban corrompidos, los que vendían partidos, los que regalaban wild cards. ¿Todos en Conade, todos los del Consejo Directivo son tontos? ¿Nadie se da cuenta? ¿Nadie sabe de tenis? Lo que pasa es que yo les digo la realidad a quienes critican, no les doy el avión como se acostumbra en México. Estamos muy lejos del primer mundo. Somos perfectibles, sí; pero estas personas dicen muchas medias verdades y muchas mentiras. Muchos de los que hablan ni me conocen, como el padre de César Ramírez con quien nunca he hablado. César no es un chico malo, pero estamos generando ruido político con los cambios. Cuando eso pasa hay jugadores que son rehenes. Y hay unos que son propensos a ser utilizados”.








