Exigen universitarios excusarse de sus casos al titular de la CNDH

Señor director:

Agradeceremos la publicación de la presente carta, dirigida al licenciado Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y exabogado general de la UNAM.
         Por ética profesional y porque así lo establece el artículo 73 del Reglamento de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, usted, al momento de asumir su nuevo cargo, debió presentar la excusa de conocer de cualquier asunto que aún se encuentre en trámite, en etapa de investigación y/o pendiente de resolver en relación con las más de cien quejas que fueron interpuestas ante la CNDH por miembros de la comunidad de la UNAM, así como de las futuras donde estemos involucrados.
         El citado artículo 73 (De los impedimentos) dice: “Los visitadores generales, visitadores adjuntos y demás personal de la Comisión Nacional están impedidos para conocer de asuntos por alguna de las causas siguientes:

“III. Tener interés personal en el asunto…

“VII. Haber sido apoderado, patrono o defensor en el asunto de que se trata, o haber gestionado o recomendado anteriormente el asunto en favor o en contra de alguno de los interesados.

“En caso de que un visitador general, visitador adjunto y demás personal de la Comisión Nacional tenga conocimiento de que se encuentra en alguna de las causas de impedimento deberá excusarse de inmediato del conocimiento del asunto y solicitar a su superior la calificación y determinación final sobre la excusa.”
         Sin embargo, usted no presentó dicha excusa por lo que respecta a los asuntos de los integrantes de la UNAM de los que conoció siendo abogado general, por lo que algunos de nosotros ya le solicitamos individualmente por escrito que lo haga por tener el temor fundado de que su intervención y resolución sean en nuestra contra y favorezcan a la UNAM.

Es de nuestro conocimiento que el “superior de la CNDH” es la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, por lo cual le solicitamos atentamente turne nuestras quejas ante esta institución, pues esperamos que otros especialistas en el tema revisen el acoso laboral, las arbitrariedades y las violaciones a nuestros derechos humanos que han y están siendo cometidos en nuestra contra por autoridades de la UNAM y, muy en particular, los consumados por los doctores Rosaura Ruiz Gutiérrez, Leoba Castañeda Rivas y Leonardo Lomelí Vanegas, directores de las facultades de Ciencias, de Derecho y de Economía, respectivamente.

Nuestro temor fundado se basa en que usted, como abogado general y representante legal en asuntos judiciales de la UNAM, no cumplió con la tarea de solucionar los problemas de los firmantes y de otros universitarios con objetividad, imparcialidad y respetando nuestros derechos fundamentales. Por el contrario, sólo fue omiso y cómplice de las violaciones y del abuso de autoridad perpetrado en nuestra contra. Lo anterior, sólo por mencionar lo que se alcanza a ver del iceberg de irregularidades que usted dejó y que flota en la UNAM.

Esperamos que todos los universitarios con casos semejantes también soliciten individualmente su excusa, porque ni como abogado general de la UNAM ni ahora como presidente de la CNDH ha hecho lo que le corresponde hacer.

Atentamente

José Abarca Reyes, Claudia Alicia Salazar Pillado, Gerardo Ruiz Chavarría, José Abarca Munguía, Víctor Amaury Simental Franco, Isabel Buendía Cortés, Bernardo Salas Mar, Ignacio Campos Flores, Pablo De la Mora y Palomar Askinasy, Sabina Ruiz Chavarría, Virgilio Serrano Perea y María del Carmen Bazúa Durán (responsable de la publicación)