Sobre Sistema Nacional de Investigadores, lucha encarnizada por los pesos

De María Eugenia Olavarría

Señor director:

La nota firmada por Judith Amador Tello publicada el 4 de agosto de 2014 en Proceso 1970 y reproducida en diversos medios impresos y electrónicos bajo el título de Sistema Nacional de Investigadores, lucha encarnizada por los pesos, contiene mentiras y afirmaciones dolosas referidas a mi persona. Como ejemplo, sostienen los entrevistados Ana Paula de Teresa, Ricardo Pérez Montfort y Martha Bañuelos: “Todo comenzó porque el esposo de Olavarría trabaja en el posgrado de la UNAM”.

La divulgación de falsedades como esa –que se desmiente por el hecho de que soy soltera– y de otras más graves es lo que condujo a las autoridades civiles a pedir la comparecencia de Ana Paula de Teresa Ochoa como indiciada.

Las agresiones de Ana Paula de Teresa a miembros del Colegio de Profesores de Antropología de la UAM Iztapalapa tienen una larga historia que ahora pretende disfrazar como ‘críticas’ al SNI. ¿Por qué entonces Ana Paula de Teresa no dirige sus quejas a los funcionarios del Conacyt, sino a profesores que no tenemos nada que ver?

Es obligación del semanario Proceso confirmar la veracidad de sus contenidos y, al menos, tomarse la molestia de presentar la contraparte de un conflicto. Solicito a Judith Amador Tello y a los responsables de contenido de Proceso revertir la desinformación contenida en dicha nota y me confieran en su semanario un espacio –equivalente al otorgado a sus entrevistados– para que los lectores accedan a información verificable y auténtica sobre este asunto.

Atentamente

Doctora María Eugenia Olavarría

Profesora investigadora del Departamento de Antropología

de la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa

Respuesta de la reportera

Señor director:

Así como hubo espacio para el profesor Juan José Santibáñez Santiago y los doctores Ana Paula de Teresa, Ricardo Pérez Montfort y Martha Bañuelos, lo hay también en en esta sección para la doctora María Eugenia Olavarría, sin que ello signifique revertir ninguna desinformación, porque tanto las de ellos como las de la doctora Olavarría son solamente opiniones encontradas que no me corresponde respaldar o descartar, solamente admitir como parte del ejercicio de la libertad de expresión, en favor de la cual también emitió su dictamen la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como se consigna en la nota referida.

Atentamente

Judith Amador Tello