Retrasos, deudas y problemas con “La Nube”

El director general del Instituto Chihuahuense del Deporte (ICHD), Luis Alfonso Rivera, reconoce que en su entidad la fase piloto del programa Ponte al 100 arrancó en enero último… 12 meses después de que debió haber terminado. Argumenta que sólo a inicios de este año su institución recibió los kits de medición requeridos.

Hasta agosto, en el estado de Chihuahua se había logrado tomar las medidas de 15 mil 250 personas, pero los datos de otras 2 mil todavía estaban a la espera de ser registrados en una base de datos nacional conocida como La Nube.

El problema, revela el funcionario, es que la referida base dejó de operar el 30 de agosto por una falla técnica, según le informó la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade). Esto ha impedido que los estados registren oficialmente a centenares de personas. “Desde esa fecha el sistema para ingresar al menú está bloqueado. La Conade asegura que La Nube está en reparación y que además le están haciendo modificaciones”, expone Rivera.

Añade que el ICHD pagó a la Conade medio millón de pesos para tener acceso a dicha Nube, que depende del organismo dirigido por Jesús Mena. El Instituto Chihuahuense del Deporte dispone de 60 equipos para medir a 4.8 millones de chihuahuenses, repartidos en 67 municipios.

Ponte al 100 computa los factores “morfológicos, psicopedagógicos y de rendimiento físico” de cada persona mediante 12 pruebas: un cuestionario de hábitos físicos y alimenticios; toma de signos vitales, peso, estatura y postura; análisis de equilibrio; examen de atención; calentamiento pre-test; fuerza de brazos; fuerza de abdomen; fuerza de piernas (salto vertical); flexibilidad (V-Sit); velocidad y agilidad (lanzadera de 10 metros); de resistencia (Course Navette), y orientación nutricional.

Como patrocinadora oficial, la empresa Coca Cola anunció que, con cada kit de medición, regalaría básculas Tanita, que a través de sensores analizan la altura, el peso, la edad metabólica, el porcentaje de agua en el cuerpo, el de grasa corporal y la densidad ósea, entre otros parámetros.

En el caso de Chihuahua, el ICHD adquirió las básculas en Estados Unidos. “Además de que cubren el propósito del programa, las nuestras son más funcionales y su modelo es superior a aquéllas que el sistema marca como estándar”, expresa Rivera.

“Con este tipo de básculas no pedimos a las personas que se presenten con un ayuno de tres horas. Simplemente les recomendamos que coman ligero. Desde luego, la Conade constató que nuestras básculas son como las que solicita. Desconozco si el resto de los estados fronterizos dispone de este equipo, pero nuestras básculas reportan el nivel de agua, el de grasa, el porcentaje muscular y la edad de la persona.”

Para atender a la población de Chihuahua, la Conade aportó 4 millones de pesos, destinados a la operación del programa. Por su parte, el instituto pagó 37 mil pesos por cada kit de medición para cumplir con la meta asignada: 48 mil mediciones a finales de diciembre.

En otra entidad federativa del norte del país, Durango, han tenido problemas con “el factor humano” a la hora de capturar los datos. De acuerdo con el director general del Instituto Estatal del Deporte (IEDD), Felipe de Jesús Cortez Aragón, los avances en su entidad son significativos: “De las 15 mil mediciones realizadas en la primera etapa, 12 mil 400 ya están capturadas en el sistema. ¿Qué ha pasado con el resto? Traen alguna inconsistencia en la captura”.

Cortez Aragón asienta que, con 30 módulos, Durango ha cubierto 85% de la meta. El objetivo es llegar a 39 mil mediciones. Refiere que su entidad realizó “un primer corte” de los resultados en agosto pasado. El IEDD, apunta, “no ha batallado con el portal. Los problemas que hemos detectado son con las tomas de datos, porque hay un factor humano que debemos tomar en cuenta”.

El director de Medicina y Ciencias Aplicadas al Deporte de Conade, Juan Manuel Herrera, explica que a escala nacional el programa piloto se inició con la inscripción de 1 millón de personas con sobrepeso, pero sólo a 100 mil se les ha dado seguimiento.

El funcionario expresa que el proyecto original planeaba medir a 3 millones de mexicanos, y que todavía no es posible dar los resultados finales, ya que Ponte al 100 apenas está en su fase piloto. Apunta que desconoce los alcances del programa en cada entidad federativa, porque su aplicación corresponde a los institutos estatales del deporte.

El origen

El Instituto Municipal de Cultura Física y Deporte de Metepec (Estado de México), que encabeza Irad Tapia, tampoco cumplió con el cronograma de Ponte al 100. Tapia acepta que el plan bandera del gobierno federal en materia deportiva se inició en su localidad en enero pasado.

El titular de este instituto coincide en que la dependencia a su cargo no puede acceder a La Nube debido a una falla técnica generalizada.

Tapia señala que su comunidad ya cubrió “con el tope” de la cifra exigida: medir a mil 500 mexiquenses. Acepta, empero, que dicha meta no se habría alcanzado si se hubiera limitado a mantener sendos módulos en las tres escuelas deportivas del municipio.

“Fuimos alineando el Ponte al 100 a los proyectos municipales. De esa manera salimos a hacer mediciones a diferentes localidades. El inconveniente es que no es tan rápido llevar a cabo una medición si la hacemos realmente como nos la pidieron. El tema es complejo, porque cada medición se lleva tiempo, y si a esto la agregamos que mucha gente se niega a participar, más complicado se torna. Esto no venía en el librito.”

En suma, sostiene que el programa les indicaba instalar tres módulos fijos para que la gente acudiera a realizar sus mediciones. De haber sido así, advierte, “no llevaríamos ni la primera parte. Es muy difícil que la gente pueda venir. Ni siquiera los mismos deportistas lo hacen. Tuvimos que buscar las alternativas. Por lo tanto, dije: hagamos itinerantes nuestros programas, llevémoslos a las comunidades. A veces nos enfrentamos con que no tenemos el vehículo adecuado ni gasolina”.

¿Y los centros?

De acuerdo con el listado de módulos del micrositio del programa federal, en Querétaro estarían instalados y en operación 40 módulos; uno en cada uno de estos municipios: Amealco, Arroyo Seco, Huimilpan, Landa de Matamoros, Pedro Escobedo, Peñamiller, Pinal de Amoles, San Joaquín y Tolimán; dos en Cadereyta, Colón, El Marqués, Ezequiel Montes, Jalpan de Serra y Tequisquiapan; tres en Corregidora, cuatro en San Juan del Río y 12 en la capital del estado.

No obstante, en un recorrido por dos puntos donde debería haber módulos –la Casa de la Juventud y en el Parque Querétaro 2000 de la capital– Proceso constató que ninguno está instalado.

En la Casa de la Juventud, el coordinador deportivo de la Secretaría de la Juventud (Sejuve), Francisco Ruiz, explica que si bien el programa lo maneja el Instituto del Deporte queretano (Indereq), los aparatos para realizar las mediciones no se han colocado porque las dependencias mencionadas todavía “se van a poner de acuerdo”.

En el acceso del Parque Querétaro 2000, el vigilante de la entrada no tiene idea del lugar donde pudiera estar el módulo. Tampoco hay publicidad o información visible. En la oficina de Cultura Física del Indereq, que está a cargo de la operación del programa, ocurre lo mismo.

Rumbo a la salida, aparece el director del Indereq, Pedro Hernández Solorio, a quien se le pregunta la situación de los módulos. “El programa está en marcha; lo inauguramos aquí en abril”, dice.

 Hernández Solorio pide al jefe de cultura física, Francisco Ávalos Pardo, que guíe a los periodistas de este semanario al edificio donde se ubica la alberca olímpica, porque, apunta, ahí está el equipo. Sus colaboradores lo contradicen y explican que, en realidad, el equipo está guardado, que fue desarmado a raíz de los cursos de verano. “Pero ahorita lo armamos rápido para que lo vean”, propone el funcionario. Las cajas que guardan el equipo permanecen en una oficina. De ahí extraen el baumanómetro, el cronómetro, la cinta métrica. Todo está nuevo.

Los responsables del programa, Ángeles Banda y Eric Alderete, indican que no hay “números reales ni datos reales” sobre la población atendida a la fecha en el estado. La razón: el registro no puede hacerse si no se cuenta con la contraseña proporcionada por la Conade para ingresar a La Nube.

¿Y el dinero?

En Tabasco, el instituto del deporte estatal considera que “prácticamente alcanzó la meta” prevista en la primera etapa. No obstante, Ponte al 100 enfrenta deficiencias derivadas del retraso en la entrega de los recursos que la Conade debe dar para el pago del personal.

El director del Instituto del Deporte de Tabasco (Indetab), Carlos Arturo Santiago Ferrer, acusa: “La Conade baja el presupuesto y otorga los equipos para operarlo, pero el dinero no sale como un sueldo mensual, sino que se atrasa de tres a seis meses. Entonces, a la gente no le puedes decir: ‘Sigue trabajando y luego te pago’. Ahí tenemos un candado para operar. Son muchas las mediciones y el recurso de la Conade no baja a tiempo”.

De las 19 mil personas medidas, destaca, entre 65 y 70% son niños y jóvenes de entre nueve y 23 años. “Esto es muy bueno porque Tabasco ocupa el primer lugar nacional en obesidad infantil”, concluye. (Raúl Ochoa, Verónica Espinosa, Sergio Caballero y Armando Guzmán.)