Podemos irrumpe en la escena política

Prácticamente está en pañales y ya cimbró al bipartidismo español. El mismo año de su fundación tiene ya cinco eurodiputados y su padrón de militantes crece cada día. Se trata de Podemos, un partido que vino a sacudir las estructuras políticas de España y se perfila para convertirse en la tercera fuerza del país. La clave de su auge: recoge la indignación popular –incluso con la incorporación de ideas y estrategias de organizaciones de otros países, entre ellas el EZLN– y sus dirigentes no pertenecen y afirman que no quieren pertenecer a la “casta política”.

MADRID.- Podemos, esa formación que tradujo en propuestas y mensajes digeribles los reclamos del movimiento de los indignados –el cual no se sentía representado por la clase política y empresarial y repudiaba las medidas de choque para atajar la recesión, la crisis institucional, los escándalos de corrupción y el rescate de la banca– irrumpió en la escena española.

Pese a que aún no tiene sede, está en proceso de crear su propia estructura organizativa y hasta para hablar con sus líderes hay que llamarles a sus celulares, el partido encabezado por Pablo Iglesias, ya hizo tambalear al bipartidismo español y tiene nervioso al establishment político, económico y mediático de España.

“Eso es así porque surgimos de las grietas del sistema político y porque, a diferencia de la casta política y económica, nosotros trabajamos y vivimos a pie de calle y nuestra base está en esa comunicación directa con la gente”, asegura en entrevista Juan Carlos Monedero, profesor de ciencias políticas y segundo en el liderazgo de Podemos.

Podemos –con cuatro meses de existencia– sorprendió en las pasadas elecciones europeas del 25 de mayo cuando consiguió más de 1 millón 200 mil votos de jóvenes inconformes y también de adultos de distintas tendencias políticas; consiguió así 8% de la votación, cinco escaños en el Europarlamento y colocarse como cuarta fuerza política de España.

Otra sorpresa en esas elecciones fue el revés que sufrió el bipartidismo de los dominantes Partido Popular (PP) y Partido Socialista Obrero Español (PSOE), los cuales perdieron en conjunto 5 millones de votos (equivalentes a 32% del electorado) y perdieron 17 escaños respecto de la elección anterior.

Desde entonces el nuevo partido no deja de sumar simpatías. Los diarios El País y El Mundo –nada afines a Podemos– publicaron encuestas sobre intención del voto en las cuales refleja el auge de esa fuerza política.

La encuesta del gubernamental Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicada en El País el 4 de agosto, concluía que de celebrarse entonces elecciones generales, este partido obtendría 15.3% (casi el doble de las europeas), sólo seis puntos abajo del PSOE (21%) y la mitad del PP (30%). En esta medición, Podemos rebasó con casi siete puntos a Izquierda Unida.

Cinco días después el mismo periódico publicó un sondeo elaborado por su encuestadora de cabecera, Metroscopía, tras el nombramiento del nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. Esta indicó que el Socialista Obrero Español estaría cerca del PP, rondando 30%. Podemos tenía sólo 10.7% de intención de voto, 5.4 puntos porcentuales menos de lo otorgado por el CIS.

Distinto resultado arrojó la encuesta del diario El Mundo el 31 de agosto: Podemos obtendría 21.2% de los votos, 1.1 puntos debajo del PSOE y a 8.9 del PP y se colocaría como tercera fuerza electoral.

No son las únicas muestras de su arrastre ciudadano: En el espacio que abrieron para nuevas afiliaciones en su sitio de internet, el 4 de agosto sumaban 75 mil afiliados y el martes 2 ya rebasaban los 112 mil.

Frente a la campaña política y mediática para descalificarlos al pretender vincularlos con la ETA, Podemos solicitó en julio pasado la colaboración ciudadana para costear la demanda judicial contra sus acusadores, la presidenta del PP en Madrid, Esperanza Aguirre, y el periodista de El Mundo, Eduardo Inda.

Esta campaña de crowdfunding les permitió recaudar en cuatro horas casi 13 mil euros. Y dio pie a Pablo Iglesias, el carismático líder con cola de caballo y barba desaliñada, para subrayar que en su financiamiento “no queremos pedir ni un euro a los bancos ni a entidades privadas, por eso recurrimos a la ciudadanía”.

Lograron innovar igualmente en el uso exhaustivo de las redes sociales, donde tienen una respuesta y apoyo de la cual no gozan otros partidos. Primero echaron mano de Twitter (donde tienen más de 336 mil seguidores) y de Facebook (con más de 732 mil).

Luego en su página web inauguraron la denominada Plaza Podemos utilizando Reddit, una plataforma de marcadores sociales y agregador de noticias donde los usuarios pueden dejar enlaces a otros contenidos en la red y votar por esos enlaces. El partido de Iglesias lo utiliza para que los seguidores compartan opiniones, materiales, ideas y proyectos para su estrategia política. El primer mes registraban más de 245 mil visitas únicas y más de 1 millón de páginas vistas.

En agosto abrieron su propio canal de comunicación en la aplicación de teléfonos celulares Appgree, una herramienta que permite que miles de personas participen en un diálogo, voten y conozcan el resultado de inmediato.

En el primer encuentro con esta herramienta, en el cual participaron el coordinador del equipo técnico de Podemos, Luis Alegre, y el eurodiputado Pablo Echenique, hubo 38 mil seguidores y se votaron 16 mil propuestas, de cara a su gran asamblea del próximo otoño, donde buscan crear la estructura de organización del partido y desarrollar sus propuestas.

“Esta es una forma de innovar en formas de participación ciudadana basadas en herramientas informáticas”, dijo Alegre.

El objetivo al usar esta nueva herramienta es hacer posible que todos los participantes envíen sus ideas logrando el máximo consenso mediante votaciones y en cuestión de segundos, dice el sitio web del partido.

Propuestas indignadas

El movimiento del 15-M y los plantones en la Puerta del Sol inspiraron a un grupo de profesores y estudiantes de ciencias políticas y de filosofía de la Universidad Complutense, algunos integrados a organizaciones como Juventud sin Futuro o Izquierda Anticapitalista y que participaron en mítines y marchas de los indignados desde 2011.

Las efervescentes asambleas y discusiones en los espacios universitarios que buscaban “traducir” el sentir del 15-M –pero cuidando de no “apropiarse” de dicho movimiento, que no tiene líderes visibles– eran encabezadas por Pablo Iglesias, profesor de ciencias políticas proveniente de una familia militante: es nieto de un socialista víctima de la dictadura franquista; sus padres vivieron la clandestinidad por su participación en movimientos de izquierda y fueron activos opositores a la anexión de España a la OTAN.

En un encuentro con corresponsales extranjeros, incluido el de Proceso, Iglesias relató que sus orígenes se sitúan en las juventudes comunistas y en la oleada de movimientos antiglobalización que surgieron en Génova, Praga y Chiapas. Tuvo experiencias políticas ofreciendo asesorías en Bolivia, Venezuela y Ecuador. Y participa en La Tuerka, un programa de discusión política en la televisión por internet, y en otro llamado Foro Apache, en HispanTV.

Se hizo ampliamente conocido por su participación en tertulias políticas en las principales cadenas de televisión privadas, donde sus denuncias contra lo que llama “la casta política” irritan sobremanera a los políticos de los principales partidos y a los periodistas afines a éstos.

“Podemos surge del análisis de la crisis del régimen, de la caducidad institucional de nuestro país, de los excesos en los planes de choque para hacer frente a una crisis a la que nosotros no llevamos al país, sino la casta política y económica española”, explicó Iglesias a los corresponsales.

Monedero añade que su irrupción a la política formal se dio porque su análisis los hizo concluir que España se estaba “latinoamericanizando”, repitiendo los mismos escenarios de las crisis de los ochenta y noventa, “que si no lo frenamos, nos condena a tener nuestro propio Fobaproa como en México, donde se socializan las deudas y se privatizan los privilegios; nos condenan a beneficiar a grandes consorcios, a la competitividad de bajos salarios y a una economía de changarro”.

Al grupo promotor, explicó, se sumaron miembros de la marea verde, así conocidas las multitudinarias manifestaciones de trabajadores de educación inconformes con los recortes en su sector, y de la marea blanca, la de los trabajadores sanitarios que también repudian los recortes en sanidad.

Decidieron participar en las elecciones europeas cuando superaron los 50 mil apoyos ciudadanos y cuando lograron formar 200 “círculos Podemos”, que es la organización base del partido en barrios, pueblos y ciudades.

La lista de candidatos, surgida de una consulta ciudadana, estuvo encabezada por los hoy cinco eurodiputados: el propio Iglesias como cabeza de lista; Teresa Rodríguez, defensora de la educación pública; Carlos Jiménez Villarejo, exfiscal general Anticorrupción; la politóloga Lola Sánchez y Pablo Echenique, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Monedero explica en entrevista que las propuestas que llevaron a las elecciones europeas, ahora contenidas en la Directiva Villarejo –por haber sido elaboradas por el hoy eurodiputado–, plantean realizar una auditoría ciudadana a la deuda, producto de las malas prácticas de la banca que fue rescatada con millonarios créditos que luego se socializaron. “La casta la llama crisis, pero nosotros la definimos como una estafa, en la que actos de corrupción del sector público y el financiero provocaron esos rescates y, como ahora todos debemos pagar esos excesos, se recortan los servicios más básicos”, dice.

Plantean un control parlamentario contra los ataques especulativos en las economías europeas; la conversión del Banco Central Europeo en una institución “más democrática”, que privilegie el financiamiento de programas sociales; un control estricto de los lobbies y su rendición de sus cuentas; un mayor control a las multinacionales europeas, en su desem­peño en España y otros países, como en los de América Latina.

Propusieron la firma de una Carta Democrática Europea que obligue a los poderes públicos a la rendición de cuentas y la transparencia y también plantearon un control público real de sectores estratégicos de la economía, como las telecomunicaciones, energía, alimentación, transporte, educación y sanidad, entre otros temas, explica.

Al iniciar sus labores en el Parlamento Europeo, Pablo Iglesias logró sumar a una decena de partidos españoles representados (excepto el PP y Unión, Progreso y Democracia) para pedirle al presidente Mariano Rajoy y al Tribunal de Justicia de la Unión Europea que frenen los desahucios.

La iniciativa surgió de una reunión de los grupos convocados por Podemos después de entrevistarse antes con el abogado de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Rafael Mayoral. Todos se comprometieron a lanzar, en conjunto, iniciativas parlamentarias desde Bruselas.

Al anunciar su directiva, Jiménez Villarejo propuso una serie de medidas contra la corrupción, en las cuales se privilegia la rendición de cuentas, la transparencia y ampliar el periodo de incompatibilidad para evitar las “puertas giratorias”, por las cuales los políticos que dejan su cargo acaban en los consejos de administración de empresas multinacionales estratégicas que se benefician de su directorio de contactos durante la actividad pública.

“Debe quedar muy claro que todos los que se dediquen a la política con Podemos no se van a hacer ricos con la actividad pública” dice Monedero. “Nos interesan los cargos para reformar este país, no nos interesa la acumulación de cargos públicos”, añade.

–¿Qué antídoto tiene para no caer en los mismos vicios de lo que llaman la casta política?

–Tenemos cuatro antídotos contra esa ponzoña. Uno es la limitación de los sueldos (de 8 mil euros que cobran los eurodiputados, los de Podemos cobrarán mil 900 y donarán el resto); la limitación de los mandatos, lo cual te obliga a mantener tu puesto de trabajo; la revocación del mandato, es decir, que la ciudadanía podrá revocar tu mandato si no cumples aquello con lo que te comprometiste y la propuesta radical contra las puertas giratorias.

–¿Qué sigue para Podemos como organización y ante las elecciones del próximo año?

–Una de las grandes discusiones de este otoño será que Podemos quiere ir a una asamblea constituyente para acudir a las elecciones generales como una fuerza emergente; pero tenemos un problema real,­ que es nuestra estructura con los círculos Podemos. Tenemos que fijar nuestras líneas rojas que no podríamos rebasar; por ejemplo, no podemos hacer alianzas con los partidos de la casta.

“Tenemos que crear nuestra propia organización interna y eso es algo complicado, porque sabemos que el mecanismo asambleario construye conciencia, pero no construye política. El actual estado de los partidos aleja la política de la ciudadanía, por eso tenemos que llegar a un modelo propio, del que no tenemos hasta ahora un referente, que tenga la capacidad ejecutiva en la toma de decisiones y la democracia representativa y directa de la decisión ciudadana, eso es el corazón de nuestras tareas de otoño”, dice Monedero.