Sobre Privatizan, en Edomex, las instalaciones deportivas públicas

De Fidelmar Marmolejo Maldonado

Señor director:

Mucho le agradeceré publicar en Palabra de Lector las siguientes aclaraciones sobre la nota Privatizan, en Edomex, las instalaciones deportivas públicas, firmada por Raúl Ochoa en Proceso 1974.

Su servidor, Fidelmar Marmolejo Maldonado, promovió una denuncia ante la Secretaría de la Contraloría del Estado de México en contra de José Antonio Ortega Meza, titular de la unidad jurídica del Instituto Mexiquense de Cultura Física y Deporte (Imcufide), por hechos posiblemente constitutivos de delitos, por el uso indebido de recursos públicos para fines personales, abuso de autoridad, tráfico de influencias, enriquecimiento ilícito en sus grados de tentativa o consumado y lo que resulte. La denuncia fue recibida el 18 de junio de 2014, sin que a la fecha haya avance alguno o pronunciamiento de la autoridad.

Aclaro que hay un juicio de usucapión, el cual corresponde al expediente 1520/2012, y que fue promovido ante el juez Primero Civil del Distrito Judicial de Tenango del Valle por Emma Sánchez Espinoza contra Víctor Joaquín Gutiérrez Pardo. La demandante  nombra a los licenciados José Antonio Ortega Meza y Everardo Montes Reyes, titular de la unidad y empleado del Imcufide, respectivamente, para que en su nombre y representación la asistan en el citado juicio. Por mi parte, yo no promoví juicio de usurpación, como se afirma en el texto publicado, pero sí por uso indebido de recursos públicos.

El Instituto de Acceso a la Información del Estado de México (Infoem), ante la solicitud 00115/IMCUFIDE/IP/2013 (expediente 02193/INFOEM/IP/RR/2013 del 8 de enero de 2014), determinó por unanimidad del pleno que el sujeto obligado debe entregar la información solicitada, consistente en fichas de depósito a las cuentas del Imcufide, así como comprobantes de las inversiones en infraestructura pactadas en los contratos y convenios firmados con las empresas. Hasta la fecha no ha sido acatada esta disposición por parte de la administración de Fernando Platas.

Por último, preciso que no se trata de contratos otorgados en comodato, como se afirma en el reportaje, sino de convenios de colaboración disfrazados y de contratos de arrendamiento.

Por la fina atención que brinde a la publicación de estas precisiones, mil gracias y felicitaciones para todos los colaboradores de la revista.

Atentamente

Fidelmar Marmolejo Maldonado

Respuesta del reportero

Señor director:

Me permito puntualizar que en el área de Edición, por error, reemplazaron el concepto de “juicio de usucapión” por el de “juicio de usurpación”, lo que modifica el sentido de la declaración del entrevistado, Fidelmar Marmolejo.

Por otro lado, equívocamente escribí que Fidelmar Marmolejo promovió el mencionado juicio, e igualmente, por confusión, utilicé la palabra “comodato” como sinónimo de “convenios de colaboración disfrazados” y “contratos de arrendamiento”, lo cual es impreciso.

Por las fallas cometidas se piden disculpas al remitente de la carta y a nuestros lectores.

Atentamente

Raúl Ochoa