Los votos de la pobreza para 2015

Se acercan los comicios intermedios de 2015 y ya proliferan las maniobras para coaccionar o predisponer el voto ilegalmente. Proceso Jalisco recibió quejas de que en varios municipios se están ofreciendo despensas a cambio de documentos personales como la credencial de elector y, aunque mucha gente de escasos recursos ha cumplido los requisitos, no han recibido los alimentos prometidos.

Con la promesa de recibir una tarjeta para comprar productos de la canasta básica o una despensa con valor de 2 mil pesos, cientos de personas de Zapopan, El Salto y Tlajomulco llenaron una hoja de afiliación con sus datos personales y entregaron copias de su identificación oficial, así como comprobante de domicilio, a personas relacionadas con partidos políticos, entre ellos el PRI y Movimiento Ciudadano (MC).

En San Agustín, por ejemplo, se repartió un volante para informar que “el grupo sin hambre invita a registrarse en el módulo que estará en Lago Cuitzeo 143 con la señora Concha, la de las tostaditas. Esto será a partir de las 8 am en adelante, lleve su identificación, la de su pareja y los datos de sus hijos mayores de 15 años. No falte se rifaran despensas” (sic).

En la fachada del domicilio citado hay una manta con el letrero: Movimiento Territorial Jalisco, y al lado el logotipo del PRI. Más abajo, las palabras “Afiliado Activo” y finalmente “Luis Gómez, secretario general”.

Cuando la reportera le preguntó a la señora Conchita –quien dijo presidir uno de los comités de la Cruzada Contra el Hambre– qué había pasado con los documentos entregados por las vecinas del barrio también conocido como La Lagunita, respondió: “No los han recogido, aquí los tenemos en una caja”.

Según ella, tres mujeres presiden el comité del programa alimentario federal en ese lugar, una es priista. Precisó que en octubre las invitaron a participar y que las vecinas entregaron en noviembre sus papeles, entre ellos copia de la credencial de elector, pero dijo desconocer en qué consiste la ayuda que se les dará.

Incluso dijo que el coordinador de la Cruzada Contra el Hambre en la zona es César González, de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), y proporcionó su número de celular. Cuando la reportera se comunicó, González dijo que su labor tiene carácter social y que le ayudan las señoras “Chayo, Conchita, Tony y Alejandra”, que nadie recibe un sueldo y que su jefa inmediata es Engracia Alejandrina Vuelvas Acuña, coordinadora de Desarrollo Comunitario y Participación Social de la dependencia federal en Jalisco.

“Nosotros hicimos comités que se encargan de gestionar ante el gobierno federal las necesidades de la población”, señaló.

Detalló que forma parte de los promotores del PAL (Programa de Apoyo Alimentario) y admitió:

“Para recibir el apoyo tardas de uno a dos años, aunque tiene que ver la suerte: hay personas que a los seis meses salieron. El gobierno sí te da los apoyos, pero tarda un chingo. Yo sólo hago el trámite, por iniciativa mía, yo quiero hacer una labor altruista (…) La cruzada todavía no se abre, eso sería a mediados de septiembre.”

Dijo estar enterado de que algunas personas fueron al fraccionamiento Arvento, en Chiva Barrio, San Lucas Evangelista (Tlajomulco), a pedir 100 pesos a cambio de una despensa de mil pesos.

“La gente caía, y así los transaban; es mucha gente que apenas junta su dinero y le hacen eso, no se vale”, agrega.

El 22 de enero de 2013 el presidente Enrique Peña Nieto publicó un decreto para establecer el sistema nacional para la Cruzada Contra el Hambre, “orientada a la población que vive en condiciones de pobreza multidimensional extrema y que presenta carencia de acceso a la alimentación”.

La forma de operar la Cruzada Nacional Contra el Hambre y “los programas que convergen en ésta promoverá la integración de comités comunitarios integrados por beneficiarios de programas sociales, los cuales participarán en su proceso de instrumentación y supervisarán el cumplimiento real de los objetivos y la transparencia de las acciones implementadas”, se estableció en el decreto correspondiente.

Y especificaba que en Jalisco se pretendía apoyar a los municipios con mayor pobreza, entre ellos Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y Mezquitic.

A las familias en pobreza extrema y con rezago social se les da un apoyo de 528 pesos por mes en una tarjeta prepagada, con la cual pueden acudir a una tienda Diconsa a comprar 13 productos de la canasta básica, como frijol, arroz, aceite y leche en polvo. A las familias con niños menores de nueve años se les dan 115 pesos adicionales al mes.

Octavio Mendoza Manríquez, coordinador del programa Oportunidades en Jalisco, declaró que para entrar en la Cruzada Contra el Hambre se requiere vivir en extrema pobreza y marginación social. A los candidatos “se les hace la encuesta Encase, sobre las características socioeconómicas de los hogares; la información se envía a las oficinas centrales en (la Ciudad de) México, donde se encargan de decidir quién califica”.

En La Lagunita funciona de otra forma: se piden documentos personales a las vecinas, que a decir de doña Concha llevan más de nueve meses en una caja.

La ilusión de las despensas

Eduardo García, vecino de la colonia San Lucas Evangelista, en Tlajomulco, también colocó un anuncio afuera de su domicilio, en la calle Lázaro Cárdenas 47, para ofrecer despensas básicas a 30 pesos.

García presume que los víveres provienen de la madre del gobernador Aristóteles Sandoval, la señora Sagrario Díaz, así como del empresario y presidente de colonos de El Palomar, Adán Bañuelos, quien aspira a ser candidato del PRI a la alcaldía de Tlajomulco.

Un vecino, quien pidió no publicar su nombre, afirma que ha visto a Sagrario Díaz y a Bañuelos afuera de la casa de Eduardo García, y que éste sólo vende las despensas a simpatizantes del PRI.

Por su parte, personas cercanas a Salvador Zamora Zamora, legislador de Movimiento Ciudadano por el Distrito 7 y quien también aspira a la presidencia de Tlajomulco, señalan que también ha entregado “un formato para solicitar apoyo para despensa de frutas y legumbres” en colonias de escasos recursos.

Este semanario tiene una copia de ese formato, que se entregó a finales de junio en el fraccionamiento Los Silos, de reciente construcción, con casas de 30 metros cuadrados en promedio y que padece inseguridad y escasez de transporte público.

Ahí se le pidió a la gente que llenara el formato con sus datos personales, además debían informar sobre el número de hijos, si hay mujeres en lactancia, discapacitados, enfermos crónicos o adultos mayores de 59 años. Sin embargo, los vecinos consultados dicen que el diputado no ha entregado la ayuda prometida.

Precisan que supuestos promotores del programa Oportunidades también les ofrecieron despensas, incluso les pidieron que colocaran afuera de sus ventanas un letrero para indicar que ya estaban inscritos.

En la página de Facebook Pueblo en Movimiento Tlajomulco, Martín Chavaría Amaya compartió el álbum de fotografías de Yoli Hernández, quien subió 65 imágenes en las que se ven personas llenando los formatos del legislador de MC.

La mujer comentó: “El día de hoy (26 de agosto) llevamos a cabo la reunión de trabajo con los habitantes de los fraccionamientos La Arbolada, Arbolada Plus, Geovillas, y Jardines de la Hacienda, con los cuales estamos llevando a cabo la gestión ante las distintas instancias, de las necesidades que tienen los habitantes de estos fraccionamientos. Juntos encontraremos la solución”.

En el fraccionamiento Real del Sol, cercano a la prolongación de la Avenida 8 de Julio, del mismo municipio, una persona que se identificó como el ingeniero químico Jesús Sánchez repartió y pegó volantes en los que se invita a los colonos a inscribirse para recibir cada mes y gratuitamente una despensa del Banco Mundial de Alimentos “con más de 2 mil pesos de productos de la canasta básica”.

Los interesados debían entregar sus documentos en avenida Luna Coto 84, Casa 6. El “único requisito”: “Invitar a 11 personas a hacer lo mismo, o sea traer sus papeles”.

Así lo hizo la hermana de María Esperanza González Hernández, quien cumplió todos los requisitos, pero no le entregaron nada. Ella se mudó a otro estado, pero consciente de que una persona desconocida tenía sus datos personales, le pidió a su hermana que recogiera los documentos.

Cuando Esperanza González fue al domicilio de Jesús Sánchez, él no estaba pero un joven le proporcionó un número de teléfono celular. En la conversación que tuvieron, Sánchez preguntó a quién se le habían entregado los papeles, puesto que lo apoyan cuatro personas (César Borgoin Castro, Claudia, Antonio y “otra señora que está en el PRI que se apellida Sánchez”).

Como Esperanza respondió que a ninguno de los cuatro mencionados, Sánchez comentó: “De todas formas yo, en lo personal, no le puedo regresar ningún papel, ya todos los entregué a la cooperativa”.

Para recuperar los documentos de su hermana, Esperanza le pidió el domicilio y teléfono del Banco Mundial de Alimentos, pero el promotor dijo que no tiene oficinas en Guadalajara:

“Es un organismo internacional, no es local, de nuestro país, y el único punto de contacto es la cooperativa. Es una asociación civil que está promoviendo la llegada de las despensas. Al frente de la cooperativa está el señor Gustavo Calderón.”

Al solicitarle más información, Sánchez le pidió a Esperanza que lo llamara más tarde porque estaba trabajando. Tres veces lo intentó ella, pero un buzón de voz respondió: “Remate de casas de Infonavit, por favor déjeme un mensaje y le prometo contestarle en cuanto lo escuche, que tenga un excelente día”.

Cuando al fin contestó, Esperanza volvió a preguntarle qué hizo con los documentos de su hermana. La respuesta: “Hay una señora que no recuerdo cómo se llama y se apellida Sánchez, trabaja en el PRI. Originalmente me trajo varios paquetes, pero luego vino y me dijo que siempre no quería; se llevó todos sus papeles”.

Insistió en “que es un movimiento serio, formal, no tratamos de engañar a nadie, simplemente tratamos de ayudar. Yo le digo que no se preocupe, todo es sano, todo es bueno, aquí no hay nada que las afecte. Las despensas no se han entregado porque casi nadie cumple con su requisito, que es meter 11 solicitudes. Si su hermana no recibió su despensa es porque no ha metido a 11 personas”.

Cuando la mujer le cuestionó por qué no aparecía nada sobre el Banco Mundial de Alimentos en una búsqueda de internet, dijo:

“No hay oficinas, fíjate bien. Yo soy una persona que entró al programa para tener nuestra despensa. Es un programa destinado a distribuir despensas, son regaladas por parte del Banco Mundial de Alimentos. Eso es todo lo que te puedo decir. Soy un socio más.”

Y colgó.

Programas sospechosos

También en Tlajomulco, en el fraccionamiento Paseo de Los Agaves, que se encuentra hacia la carretera a Chapala, cerca del Aeropuerto Internacional de Guadalajara, un hombre que dijo llamarse Francisco Rocha y provenir del Distrito Federal, fue dos veces a convencer a la gente para entregar sus documentos personales a cambio de despensas.

En el video de 41 minutos, grabado a principios de julio pasado, que entregaron los vecinos a Proceso Jalisco, se ve a un hombre moreno de entre 40 y 45 años de edad cuando les dice que deben llenar un registro de afiliación, antes de pedirles los documentos. Según el sujeto, pertenece a un equipo que “pretende regalar un paquete de 100 mil despensas a Jalisco. Iniciamos hace tres semanas y llevamos 10 mil, para la primera etapa necesitamos alcanzar 14 mil (afiliaciones)”, comentó.

Como Jesús Sánchez, también trató de disipar las sospechas:

“Esto no pertenece a ningún partido político ni a ningún gobierno o candidato que se pretenda colgar a este sistema que estamos representando. Es para hacer una repartición con unos requisitos sencillos, con un beneficio alto. El valor de estas dos despensas es cerca de 2 mil 500 pesos, una viene con productos básicos y la otra es nutricional. No van a pagar ningún centavo. Sólo van a firmar un recibo cuando la reciban. El único requisito es que llenen una forma y entregar copia del IFE. Se entregarían las despensas hasta que se haga en el Estado de México (después dijo que en el Distrito Federal) y Puebla.”

Comentó que las despensas primero se repartirían en los municipios de Chapala, Ixtlahuacán de los Membrillos, Jocotepec, Tonalá, Guadalajara y después en Tlajomulco, particularmente en los fraccionamientos ubicados “en el camino a Chapala”.

Cuando Gerardo Gómez, vecino de Los Agaves, le preguntó de dónde salían los recursos para comprar las despensas, el hombre contestó que unas “empresas que están sobradas de alimentos van a obsequiarlas”. El vecino comentó: “Nadie regala nada, y menos en esta época de recesión”.

Rocha argumentó que tenía un acuerdo notariado del gobierno federal a través de la Sedesol con las empresas, pero no lo mostró. Dijo que el programa de repartición de despensas comenzó hace un año y medio en el Distrito Federal, pero se suspendió:

“Sucede que en las solicitudes venían los datos de las empresas, muchas personas se fueron a buscar las despensas directamente a las empresas, a exigirlas, y las empresas dijeron que no tenían por qué recibir agravios, se suspendió el programa hace un año y medio (se contradice). Al momento que se entregue el primer paquete de despensas, que será en el Estado de México y parte de Puebla, van a salir en la prensa. El que quiera creer, que lo haga hoy.”

Después añadió que otro motivo de la suspensión de la entrega de despensas fue que “algunas personas entregaron hasta tres solicitudes y se está depurando el sistema; en la semana se comenzarán a repartir. Después seguiríamos nosotros, que somos el paquete dos”.

Se le preguntó el nombre de la asociación, pero no lo quiso dar (“no estoy autorizado para darlo”) y dijo que la copia de la credencial de elector era para que pudieran recoger la despensa. Prometió que a mediados de julio se entregarían las despensas, pero no fue así. Los vecinos que entregaron sus papeles ya se preocuparon.

De igual forma, este semanario tiene copia de los registros de afiliación para la entrega de despensas en el municipio de El Salto, en la colonia San José del 15, así como en Zapopan, en la colonia Lomas de la Primavera. El modus operandi es similar al de Tlajomulco.

Consultado sobre las posibles connotaciones electorales de estos intercambios de despensas por datos personales, el experto en derecho electoral y académico de la Universidad Panamericana Armando Enrique Cruz Covarrubias puntualiza:

“La ley contempla como un acto anticipado de campaña toda expresión que se realice antes del plazo legal, pero siempre y cuando esto que están haciendo (ofrecer despensas) tenga un claro llamado al voto a favor o en contra de alguien.”

El artículo 449 del Código Electoral y de Participación Ciudadana del estado establece que son motivo de infracción los actos anticipados de campaña o precampaña de los aspirantes, precandidatos y candidatos de partido político a cargos de elección popular.

Mientras que el artículo 452 sanciona al servidor público que utilice programas sociales del ámbito federal, estatal, municipal o del Distrito Federal con la finalidad de inducir o coaccionar el sufragio.

Cuando se le comenta al académico que la petición del voto está implícita cuando se asocia el reparto de despensas a políticos o partidos, Cruz Covarrubias aclara:

“Sin lugar a dudas. Lo que se ha hecho en la ley, ahora con la reforma, es prever esto, pero antes lo hacían expreso. Ahora se les prohibió que hagan el llamado al voto, ahora ya saben esto y hacen lo mismo sin hacer un llamado al voto; lo evitan para no incurrir en estas infracciones.”

Según las indagaciones de este semanario, otros domicilios de Tlajomulco donde también se ofrecen despensas a cambio de documentos personales son: fraccionamiento Eucaliptos, calle Manzano 233, en el clúster etapa VI A; y Camino a la Piedrera 107, a un lado de la lavandería.