Colegas de fama mundial fueron convocados por el cineasta mexicano Guillermo Arriaga para elaborar cuatro películas en torno a religión, sexo, política y drogas en la tetralogía El latido del corazón del mundo. Lista la primera de ellas, Palabras con los dioses revela las creencias religiosas de ocho realizadores en igual número de cortos: Kusturica, Babenco, Nakata, Gitai… y el propio Arriaga, quien con La carne de Dios abre la saga. Habla para Proceso el productor Alex García, presidente de AG Studios.
Cortometrajes de ficción sobre las religiones creados por Héctor Babenco (Brasil), Alex de la Iglesia (España), Bahman Ghobadi (Irán), Amos Gitai (Israel), Emir Kusturica (Serbia), Hideo Nakata (Japón), Mira Nair (India), Warwick Thorntorn (Australia) y Guillermo Arriaga (México), integran el largometraje Words With Gods (Palabras con los dioses), que se estrena en la 71 edición del Festival Internacional de Cine de Venecia.
El largometraje es el primero de la tetralogía The Heart Beat of the World (El latido del corazón del mundo), una idea original del también escritor Arriaga en torno a polémicos temas como religión, sexo, política y drogas. Los otros filmes serán Encounters (Encuentros), Polis e Into The Bloodstream (En el torrente sanguíneo).
Words With Gods fue filmada en Australia, Brasil, España, India, Israel, Japón, México, Serbia yTurquía, está hablada en diversos idiomas y producida por el mexicano Alex García (fundador y presidente de AG Studios), el argentino Lucas Akoskin y el mismo Arriaga.
En entrevista, García precisa que Words With Gods “es una reflexión personal y respetuosa de cada cineasta sobre la religión que practica o que le es próxima culturalmente”. Además, el orden de los cortometrajes en esta película estuvo a cargo de Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura, “quien decidió organizarlos de acuerdo con un criterio histórico”.
Words With Gods es una coproducción México-Estados Unidos. Se estrenará en el país en la tercera edición del Festival Internacional de Cine de Los Cabos (Los Cabos International Film Festival), a efectuarse del 12 al 16 de noviembre próximo. La proyección en las salas comerciales será para el 2015.
La música de la película fue compuesta e interpretada por el legendario rockero inglés Peter Gabriel. Entre cada segmento hay una propuesta en animación como hilo conductor, concebida y ejecutada por la artista visual española Maribel Martínez y García, quien revela que esta película se proyectará en la conocida Muestra de Venecia los días 30 de agosto y 6 de septiembre, cuando finaliza el encuentro cinematográfico italiano:
“Para empezar escogimos la más difícil de la tetralogía The Heart Beat of the World. El filme fue muy laborioso. ¡Pero tenemos nueve cortos extraordinarios!”
“Antes de rodar Words With Gods, hace como ocho meses, iniciamos una campaña de comunicación con universidades, fundaciones e institutos de diferentes partes del mundo porque deseamos que el largometraje se convierta en un ejemplo de la tolerancia religiosa. Todos tenemos derecho a creer en lo que queramos e incluso a no creer. No puede ser que aún haya muertes ligadas a la religión.”
Kusturica filmó la religión cristiana ortodoxa en las montañas de Serbia; Babenco, sobre la religión umbanda en Sao Paulo; Ghobadi, en torno a la islámica en Turquía; Gitai se enfocó a la judía y la integración multicultural en el Medio Oriente de Israel; Nair las religiones en Mumbai, India; Nakata buscó la budista en el Japón destruido por un tsunami; Thorntorn sobre la espiritualidad aborigen en el desierto australiano por Alice Spring.
Además, el ibérico De la Iglesia rodó alrededor de la religión católica, y Guillermo Arriaga se enfocó en el ateísmo y “ausencia de dios” en la selva próxima a Coatzacoalcos, Veracruz, México.
Temas tabú
El productor García, nieto del fallecido actor yucateco Arturo de Córdoba, ha participado en 60 cintas en todo el Continente Americano. Relata a Proceso que fue Arriaga quien lo invitó al proyecto The Heart Beat of the World:
“La idea es de Arriaga y hace tres años que sugirió la aventura. Al cineasta lo conocí por su película The Burning Plain (Planicie en llamas) que hicimos juntos, con la cual también acudimos a Venecia en 2008. Recuerdo que en algún momento en México, Arriaga me invita un café y pregunta cómo veía si filmábamos cuatro largometrajes sobre tópicos prohibidos en el mundo. No estaba muy seguro de cuáles eran, y me subrayó que sobre religión, sexo, política y sustancias, y me propuso invitar a directores reconocidos a nivel mundial para que realizaran los relatos ficticios sobre estos temas. Me llamó mucho la atención. Como necesitaba un productor para ello, yo acepté.”
Después, García (quien tuvo éxito comercial en 2013 con No sé si cortarme las venas y El cártel de los sapos, vistas por más de 3 millones de personas), platicó con el otro productor, Lucas Akoskin:
“Lo interesante es que cada uno de nosotros tuvimos una área específica. Arriaga se encargó de la relación con los directores y la parte creativa en la realización de los guiones. En el caso específico de Words With Gods, a los directores siempre se les comentó que era importante que hablaran de la religión que a ellos les correspondía y que fueran muy respetuosos de la religión que les tocó y que por lo mismo no podrían hablar de otras por respeto a las de los demás. Akoskin se dedicó mucho más a la parte operativa e iba a locaciones, lo cual no fue nada sencillo porque se filmó en varias partes del mundo. Yo me encargué de armar el proyecto completo.”
–¿Qué opina del corto La sangre de Dios, de Arriaga, que abre Words with Gods?
–Es muy interesante y una belleza. Le tocó el ateísmo.
“Yo le dije: ‘En tu ateísmo encontraste la existencia de Dios. Es la dualidad o la incoherencia’, porque Arriaga es el primer ateo que reconoce la existencia de Dios.
–¿Los realizadores son críticos con la religión que les tocó?
–No, dependerá mucho de cómo la gente vea y analice la película. Hay que resaltar que es un filme de ficción. Todos los cortos al final tienen un mensaje de esperanza, llámese el perdón o el amor, en fin. Pero cada uno de ellos es un mensaje de esperanza, no de crítica.
–¿Cómo intervinieron en el filme Peter Gabriel y Vargas Llosa?
–Cuando platicamos en algún momento de meter la música realizamos una lista grande de músicos y la revisamos con detalle, y terminó siendo Gabriel; entonces estaba en su gira mundial, averiguamos si vendría a México para que nos diera una cita, lo cual se logró. Nos vimos para desayunar, aceptó, y nos quedamos hasta la comida, cuando le avisaron que debía ir al Auditorio Nacional.
Y con el escritor Vargas Llosa:
“Los cortos ya estaban y no les íbamos a meter mano en nada a ninguno, pero debíamos acomodarlos para que se contara una historia, vimos a un par de personas, y luego creamos una lista de gente muy interesante, y nos llamó la atención Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura y latinoamericano, como que venía al caso todo ese análisis, y le dijimos que nos diera su opinión de cómo deberíamos ordenar los cortos. Accedió.
“Arriaga y yo estuvimos trabajando con él tres días en Nueva York. Vimos un sinnúmero de veces todo el filme y nos iba diciendo: ‘Pongan a este así y el otro acá…’ Al final, se colocaron los cortos de una manera cronológica e histórica.”
–¿Cuál es el significado de que Words With Gods estrene en Venecia?, ¿ustedes escogieron ese festival internacional?
–En algún momento nos contactaron de Berlín, en otro de Cannes. A Venecia ya habíamos ido Arriaga y yo cuando llevamos The Burning Plain, después Arriaga fue jurado en Venecia. Es un festival que conocemos bien, y Venecia se encargó de buscarnos mucho. Se fueron dando las cosas solas. Es interesante que estemos arrancando en Venecia.
Y cruza los dedos el también productor de teatro:
“Italia es un país católico, donde está El Vaticano, ¡a ver cómo nos va…! Las otras tres películas aún no se han filmado, vamos de una en una. Ahora terminamos ésta. Sigue la del tópico sexo, pero apenas vamos a trabajar en ella. Debemos enfocarnos de una en una y ya terminadas que tomen un camino y hasta donde sea estar con ella, antes de continuar con la siguiente.”
Más allá del paraíso
A Kusturica le gustó mucho el corto que hizo para Words With Gods y le pidió a García producir el largometraje de ese corto. La película se llama On The Milky Road (En la senda láctea) que interpretan Kusturica y la italiana Mónica Bellucci (quien ha declarado que se centra en la relación entre el amor y la guerra).
“Estamos a cuatro o cinco semanas de terminarlo. Ha sido un rodaje larguísimo. Grabamos en Serbia primero cuatro meses el año pasado, pero nos agarró el invierno y tuvimos que parar. Y hace dos empezamos de nuevo a filmar. Debemos terminar porque nos vuelve a agarrar el invierno. Así que de Venecia me voy con Kusturica a Serbia un par de días.”
García labora en otras producciones, como Refugio, con la que debuta como director Demián Bichir, quien también escribió la historia, sobre un niño que crece en el circo, y Desierto, escrita y dirigida por Jonás Cuarón (hijo de Alfonso Cuarón), con Gael García Bernal.
Las dos cintas están en la etapa de edición y “ha sido espectacular trabajar con los dos, son muy profesionales y talentosos”, a decir de García. También produce The Jesuit (El jesuita) escrita por Paul Schrader (Taxi Driver), Captive (Caitivo) estelarizada por Kate Mara (127 horas, Iron Man 2) y Amor de mis amores, cinta mexicana de Manolo Caro a estrenarse este 4 de septiembre.
“Laboro actualmente como en doce o quince proyectos, producimos mucho y sí que pienso en el mercado, pero no sólo de México sino en la taquilla del mundo entero. Así es como funcionamos. Es laborioso. Es un trabajo de todos los días. Cuando me preguntan ¿cuál es la que sigue?, respondo que la que siga, seguirá; pero la que acabo de terminar debo salir a venderla. El trabajo como productor no se termina nunca.”
Rectifica, a manera de hasta la próxima:
“Bueno, termina dos o tres o cuatro años después de que el filme sale a los cines”.








