“David Bowie is”, en Berlín

BERLIN.- La capital alemana en eterna reconstrucción es sede de  la exposición retrospectiva de la carrera del músico David Bowie. Originalmente curada por el Victoria & Albert Museum de Londres, la exhibición permanecerá hasta finales de agosto en el Martin-Gropius-Bau de la Niedekirchnerstrasse, a pocas cuadras de la Puerta de Brandenburgo.

Cubriendo sus 50 años de carrera y su fascinación por el expresionismo alemán, cerca de 300 objetos significativos componen esta muestra multi-media. Pueden encontrarse fotos, partituras, letras de canciones escritas a mano, pinturas de Erich Heckel, trajes como el utilizado en el video de la canción “Ashes to ashes” de 1980 o el clásico de Ziggy Stardust, e incluso las llaves de su pequeño departamento en Berlín.

Bowie vivió en la ciudad dividida por el muro de 1976 a 1980 en el 155 de la Hauptstrasse, en el barrio turco Schöneberg, un edificio de cuatro pisos que entonces albergaba una tienda de autopartes y ahora es sede de un centro de fisioterapia y un pequeño estudio de tatuajes.

Casi en bancarrota y con una fuerte adicción a la cocaína, se quiso alejar de la vida agitada que llevaba en Los Ángeles, California, Estados Unidos,  mudándose a una ciudad más barata y en la que podía caminar por las calles en completo anonimato, y fue aquí donde grabó dos de sus más memorables discos: Low (1976) y Heroes (1977).

A una cuadra de la sede de la exposición, en la Kothenerstrasse número 38, se encuentra el Hansa Tonstudio, el lugar en el que Bowie junto a Iggy Pop, Tony Visconti, Robert Fripp y Brian Eno dio forma a esas dos grabaciones en la Meistersaal, que fue alguna vez utilizada por el partido nazi como sala de conciertos y que durante los años de la guerra fría fue conocida como “La sala en la pared”, pues sus ventanas daban directamente a la “Tierra de nadie”, la zona abandonada entre el Este y el Oeste de Berlín.

Llamada David Bowie is y patrocinada por la empresa de audio Senheisser, la exposición está dotada de gran sonido ambiental. En la sala principal la experiencia es muy similar a estar en un concierto del británico con pantallas de video gigantes en un escenario con sonido 3D, en el que un algoritmo creado específicamente por el ingeniero Gregor Zielinsky convierte el audio estéreo en sonido surround de 7.1 canales.

Además, al entrar el visitante es dotado de audífonos y receptor con los que, en una especie de audio-guía musical, conforme avanza el sonido, cambia de acuerdo al punto en el que se esté parado. Así se pueden escuchar obras musicales de toda la discografía de Bowie y sonidos ambientales diversos.

La exhibición viajará en septiembre al Museo de Arte Contemporáneo de Chicago, en 2015 estará en la Ciudad de la Música de París y en el Museo Groninger de Holanda hasta marzo de 2016.