Una intensa y larga tarea del cronista de Lagos de Moreno, Jalisco, Rogelio López Espinoza, desembocó en el volumen José Rosas Moreno, el fabulista de América (Estudio biográfico del poeta “Cantor de la Niñez”). Además del acercamiento biográfico recupera textos de quien fuera uno de los autores previos a la Revolución Mexicana más leídos durante el porfiriato y “lectura infantil obligatoria en las escuelas para todos los mexicanos”, de acuerdo con José Emilio Pacheco.
Fue hace más de tres décadas cuando el profesor e historiador jalisciense Rogelio López Espinosa se lanzó a la ambiciosa tarea de compilar las obras completas y dar vida a la gran biografía de José Rosas Moreno, uno de los autores previos a la Revolución Mexicana más leídos durante el porfiriato y cuya importancia destacó el escritor recientemente fallecido José Emilio Pacheco, así:
“Casi no se recuerda a este poeta nuestro don José Rosas Moreno, quien fue lectura infantil obligatoria en las escuelas para todos los mexicanos.”
Por fin, López Espinoza, el también cronista colegiado de Lagos de Moreno, tras sufrir indiferencia y rechazo hacia su vasta labor por parte de las instituciones culturales y artísticas de México, logró publicar los frutos de aquella notable investigación en las 200 páginas con ilustraciones. Se intitula José Rosas Moreno, el fabulista de América (Estudio biográfico del poeta “Cantor de la Niñez”).
Nativo José Rosas –como él mismo se firmaba– nació el martes 14 de agosto de 1838 y murió a los 45 años de edad en la miseria, el 13 de julio de 1883. Su vida fue de película, corta, apasionante, con glorias y sinsabores. El editor Óscar González Azuela (nieto de Mariano Azuela) dice en el prólogo:
“Este trabajo lleva implícita buena suerte y proyección: el lector tiene en sus manos una edición de autor… López Espinoza, con la seguridad que le brindan muchos años de investigación sobre su biografiado, financia esta edición por encima de las promesas y opiniones de mecenas gobiernistas instalados en capillas literarias y sociedades de elogios mutuos que con fino olfato llevan a la prensa obras intrascendentes movidos por oscuros intereses, produciendo libros que son flor de un día… A partir de sus epígrafes entramos al gran mundo intelectual de Rosas Moreno, que abarca desde Ignacio Manuel Altamirano a José Emilio Pacheco…”
José Rosas Moreno, el fabulista de América comienza con prefacio de Rogelio López Espinoza (nacido el 16 de septiembre de 1950 en Lagos de Moreno), egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM donde estudió Lengua y Literatura Hispánicas:
“Para colaborar en algo al homenaje que aún le debemos quienes en nuestra infancia leímos o memorizamos algunos de sus poemas, en 1980 me di a la tarea de recopilar si no su obra completa (y editarla, labor casi imposible ahora), sí por lo menos la totalidad de sus textos disponibles en los acervos visitados por mí para rescatarlos de un total e inmerecido olvido…
“La presente biografía presentada hoy como libro aislado era, dentro del proyecto original, el prólogo a las obras completas de Rosas Moreno… No he agotado el tema. Espero tener la fortuna de añadir no una sino las más posibles obras de Rosas Moreno faltantes en la compilación mencionada… Ante el desdén, indiferencia o desinterés de las autoridades culturales, de algunas de las cuales recibí varias promesas incumplidas, decidí emprender por mi cuenta, en una edición de autor, la publicación de esta biografía en un tiraje limitado (300 ejemplares)…”
López Espinoza hace referencia específicamente a un personaje peculiar, tal como reitera en conversación telefónica desde Lagos de Moreno (ciudad que lleva el apellido materno del poeta por su tío abuelo Pedro Moreno, prócer independentista de Jalisco):
“El político panista Jesús Alejandro Cravioto Lebrija, anterior secretario de cultura de Jalisco, me prometió las perlas de la Virgen en cuanto a publicar mis libros y nunca cumplió, sencillamente no hay interés ni dinero para el arte y la cultura en nuestro municipio laguense. Es una vergüenza que mi trabajo durmió el sueño de los justos por tres décadas pese a tener la obra de Rosas Moreno ya prácticamente compilada. Son una multitud de tomos y aquí nada más los menciono en la bibliografía.”
–Además de libros infantiles, fábulas y poemarios como Ramo de violetas, ¿habría alguna obra cumbre de Rosas Moreno en su época de mayor fecundidad literaria?
–Como dramaturgo tiene una pieza en dos actos muy interesante llamada Sor Juana Inés de la Cruz, estrenada en 1876, teatro en verso acerca de la Décima Musa. Hace 50 años se montó por última vez en un aniversario de la fundación de Lagos (fundada en 1563), pero no se ha vuelto a representar y se trata de una obra digna. Los ocho años de máxima plenitud de José Rosas Moreno comprenden 1868 y 1876.”
Creador asimismo de los dos volúmenes Índice del Ramo de Expulsión de los Españoles (Archivo General de la Nación); de Don Pedro Moreno, el adalid insurgente, y de la Biografía del licenciado Francisco Primo Verdad y Ramos, así como la del poeta Alfredo Ramón Plasencia y otros estudios, el maestro López Espinoza sigue puntual la cronología de José Rosas Moreno a partir de sus orígenes familiares. La historia alcanza a 2008 cuando se vendieron manuscritos del poeta.
Con multitud de notas de apoyo, el libro incluye poemas con otros textos al poeta, entre ellos los de Ignacio Manuel Altamirano, Juan de Dios Peza, Juan Valle El Milton de Guanajuato, y Manuel Acuña. El fabulista de América finaliza con el capítulo “José Rosas Moreno ante la crítica” y el biógrafo pensando en voz alta:
“La opinión más valiosa de la obra de Rosas Moreno y quizá la que aún falta es la hecha por cada uno de los lectores. ¡Ojalá pronto nuestro fabulista cuente con legiones de críticos!”








