En la Escuela Primaria 19 de Abril, de las llamadas de “tiempo completo” porque los niños permanecen en ella la mayor parte del día –de las 8:00 a las 16:00 horas–, ahí comen y hacen sus tareas, los padres de familia se quejan de irregularidades. Por un lado, ellos pagan 17 pesos por la comida de cada niño y la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) pone la otra parte, recientemente a través del programa Por un México Sin Hambre. Sin embargo, a últimas fechas la comida que envía la dependencia deja mucho que desear. Por otra parte, el director, Juan Carlos Martínez Ramírez ya les avisó, que quien no pague 350 pesos por inscripción no tendrá acceso a clases, independientemente de que pretende imponerles un uniforme que sólo pueda comprarse en establecimientos por él escogidos. Pero las cosas no paran ahí: el director tiene de presidenta a su incondicional e íntima amiga Diana Ivette Calvillo Mena, a quien algunos padres de familia acusan de haberse apropiado de una pantalla de televisión que les obsequiaron para apoyo didáctico, no saben del uso que se dio a una donación de 90 mil pesos que hizo la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) para comida y mejoras del plantel, y los malos ejemplos de amantes dentro del plantel que “se besan indebidamente” ha ocasionado más indisciplina y hasta acoso sexual de alumnos hacia alumnas, “sin que el director atienda sus quejas y haga algo para evitarlo, pese a que lo tenemos documentado”, lamentan los padres, quienes aseguran que Juan Carlos es ahijado de generación del secretario de Educación, Francisco Ayón González, “y a eso se atiene”. La escuela 19 de Abril se ubica en la colonia El Mirador, Sector Libertad de Guadalajara.
* * *
En resumen, en materia de educación básica en Jalisco, la historia es la misma de siempre: denuncias van y denuncias vienen de abusos e irregularidades diversas en planteles de primarias y secundarias, y los males no sólo no se erradican, sino que se arraigan y se acrecientan. Hasta parecen ser el motor que las mueve, el motivo de su existencia. Ayón González, hijo de profesores, profesor él mismo; sobrino y primo de educadores como la tristemente célebre exregidora tapatía Elisa Ayón no ha sido el más indicado para presidir la SEJ. Los vicios ahí están a la vista y padecimiento de todos, de la sociedad, pero especialmente de alumnos y padres de familia. ¿Y cómo se van a resolver si todos son parte del mismo Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y del sistema corrupto y corruptor?
* * *
De decir “puras estupideces y ser una vergüenza” para el partido tachó Alberto Cárdenas Jiménez, exgobernador de Jalisco y actual regidor de Guadalajara por el PAN, al exdirector del Sistema Tren Eléctrico Urbano (Siteur) y secretario de Vialidad en el sexenio pasado, Diego Monraz, luego de que éste invitara a sus correligionarios panistas a formar alianza con el partido Movimiento Ciudadano para apoyar a Enrique Alfaro, inminente candidato, primero a la presidencia municipal de Guadalajara y, en automático precandidato a la gubernatura. Aliarse con los blanquiazules podría, incluso, acarrearle más perjuicios que beneficios al propio Alfaro, dado el desprestigio que, por corruptelas, alcanzó Acción Nacional durante el sexenio pasado. Pero no es la primera vez que Monraz afirma cosas palmariamente fuera de la realidad. Cuando fue titular del Siteur, en su afán de convencer a todo mundo de que la mejor opción para el transporte urbano era el Macrobús, máximo proyecto de Emilio González Márquez, que no ha tenido el éxito esperado, juraba que éste era la mejor opción para la movilidad urbana, escasamente contaminante, tan rápido como el tren eléctrico y que moviliza a más pasajeros por viaje que este sistema de transporte pese a que cada tren lo conforman cuatro vagones y el Macrobús es sólo un doble autobús. Ahora, sin mayor crédito, Monraz Villaseñor quiere adherirse a quien ve con más posibilidades de triunfo en la contienda de 2015 y 2018.
* * *
Vale recordar ahora que durante los gobiernos del PAN, por cuestiones partidistas, falta de visión y eficiencia, el Siteur no creció, se dejó a su suerte hasta desaparecer a la paraestatal Servicios y Transportes, y chatarrizaron los trolebuses.
fcobian@proceso.com.mx








