Los más bravos del Mundial

En la fase de grupos de Brasil 2014, Costa Rica realizó la mayor hazaña. Venció a dos excampeones mundiales –Uruguay e Italia– y pese a que ya tenía asegurado su pase a octavos se dio el lujo de empatar con otro exmonarca, Inglaterra. Las razones de su éxito apuntan al fogueo europeo de sus jugadores y al perfeccionismo de su entrenador, quien repudia a los que dicen que su equipo realizó un milagro.

Al entrenador colombiano Jorge Luis Pinto le indigna que se diga que el pase de Costa Rica a la segunda fase del Mundial es una sorpresa. Ha pedido que se ahorren los lugares comunes y que a su equipo no le llamen “patito feo” ni “cenicienta”. Para él, haber terminado en primer lugar del “grupo de la muerte” no es un milagro. Ganarle a Italia y Uruguay y empatar con Inglaterra, dice, fue cuestión de estrategia.

Tan seguro estaba del éxito de su equipo que, hará cosa de tres meses, compró boletos para que el domingo 29 de junio sus familiares estuvieran en Río de Janeiro, justo donde los ticos disputarán ante Grecia el partido de octavos de final.

“El éxito es más arriba. Cuando se está entre los ocho primeros”, declaró el entrenador después de vencer 1-0 a Italia, resultado que con dos juegos disputados le dio la calificación a la segunda fase.

Para La Sele la cosecha es histórica: hace 24 años que Costa Rica no alcanzaba los octavos de final. De hecho, apenas está disputando su cuarta Copa del Mundo.

“Uno puede saber cosas pero si los jugadores no las hacen no pasa nada. Este equipo corre, tiene concepto táctico, es equilibrado mentalmente. Todos éramos ‘de la muerte’ al comienzo. Nos contemplamos así y siempre lo dije, que Costa Rica no iba a ser fácil. Y bueno, hemos trabajado la parte mental con las personas que corresponden, hemos hablado mucho con ellos, hemos tocado temas íntimos de las aspiraciones, del éxito, de llegar, de buscar las cosas cueste lo que cueste”, explicó el director técnico en su sitio www.jorgeluispinto.com.

La historia

Costa Rica es un país con menos de 5 millones de habitantes. Forma parte de la Confederación de Futbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf), una región futbolística más débil que la europea (UEFA) y la sudamericana (Conmebol). En este Mundial, tres de los cuatro equipos que representan a esa área avanzaron a octavos de final: los ticos, México y Estados Unidos. Sólo Honduras quedó eliminada.

La calificación de Costa Rica cobra mayor importancia si se considera que la Federación Costarricense de Futbol (Fedefutbol) se gastó 2.5 millones de dólares en la preparación del equipo rumbo a Brasil. La cifra equivale a 1% de las ganancias que, por ejemplo, generó la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) durante el actual ciclo mundialista.

En septiembre de 2011, Jorge Luis Pinto se convirtió por segunda ocasión en director técnico de la Selección de Costa Rica. Sustituyó al argentino Ricardo La Volpe, que la dejó echa garras. En 2005, el colombiano estuvo al frente del equipo pero fue destituido porque sus malos resultados comprometieron la calificación de los ticos al Mundial de Alemania 2006. Lo cesaron, y de la mano de Alexandre Guimaraes el equipo calificó a su segundo Mundial.

En el proceso eliminatorio rumbo a Sudáfrica 2010, Pinto fue el entrenador de Colombia de 2007 a 2009. En la Copa América, la Selección cafetera fue eliminada con sólo una victoria, nueve goles en contra y tres a favor. Sembró dudas. El mal paso siguió en las eliminatorias de Conmebol y, para evitar riesgos, también le dieron las gracias.

Para Brasil 2014 el escenario cambió. La escuadra tica fue la primera en calificar al Mundial. Lo hizo caminando. A México le ganó cuatro de los seis puntos que estuvieron en disputa durante el hexagonal final. El Tri, por su parte, calificó al repechaje contra Nueva Zelanda gracias a que Estados Unidos derrotó de último momento a Panamá en las eliminatorias.

“He luchado toda mi vida por ir a un Mundial, y hoy lo he logrado, es la lucha de toda mi vida, he sido un hombre honesto, trabajador. (…) Más que una felicidad, es la respuesta a mi trabajo, al esfuerzo, a la dedicación, a los códigos del futbol. Ya se me había ido de las manos con Costa Rica, con Colombia, aunque dejé a los dos equipos clasificados. Yo sabía que la suerte y el trabajo me iban a dar esto. Hoy lo hemos logrado con un grupo extraordinario”, dijo en septiembre de 2013.

Jorge Luis Pinto es un estudioso del futbol. Comenzó a prepararse en su natal Colombia. Luego en Brasil y Alemania. Él mismo ha dicho que recorrió distintos países de Sudamérica y Europa en busca de capacitación. Ha visto trabajar a entrenadores exitosos, como Pep Guardiola y José Mourinho.

“Mi principio de trabajo radica en el entrenamiento y en su metodología. En eso comparto el criterio de Mourinho, quien señala que el futbol es metodología de entrenamiento, concepto, periodización y, lógicamente, la estrategia. El futbol también evoluciona como lo hace el mundo, los carros, las computadoras, por eso también hay que estar evolucionado y empaparse de esos cambios”, se lee en la biografía disponible en su página de internet.

En Brasil 2014, Costa Rica fue el primer equipo que clasificó a octavos de final. En su primer partido derrotó a Uruguay 3-1. El triunfo le supo a gloria a los ticos, que para Sudáfrica 2010 sucumbieron ante los charrúas en el duelo de repechaje. Los uruguayos, que fueron cuarto lugar en ese Mundial, llegaron como favoritos para sumar tres puntos ante el equipo centroamericano. El sábado 14 la historia se invirtió.

“Hoy iniciamos el ‘grupo de la muerte’, pero nunca vamos a estar tan vivos. El futbol cambió, su historia no importa, no vale, hoy escribimos la nuestra. Somos 11 y ellos 11, pero nosotros tenemos más hambre, más ganas. Ustedes son los mejores. La mesa está servida”. Según publicó El Tiempo de Colombia, éste fue el discurso de Pinto a sus 23 jugadores antes de saltar a la cancha.

Calidad, sí hay

La Selección costarricense está integrada por futbolistas que juegan en equipos europeos, algunos en ligas muy modestas, como Celso Borges (AIK de Estocolmo), Óscar Duarte (Brujas de Bélgica) y Cristian Gamboa (Rosenborg de Noruega).

Los delanteros Joel Campbell y Bryan Ruiz juegan en Grecia y Holanda. Campbell fue campeón de la liga griega con el Olympiacos, pero su carta es propiedad del Arsenal. Ruiz, jugador de extraordinaria calidad, pertenece al PSV Eindhoven. Es ídolo en la Eredivisie (primera división holandesa). “Estamos en el ‘grupo de la muerte’, pero hoy los muertos son otros”, espetó Ruiz, el autor del gol contra Italia, al término del partido.

El portero Keylor Navas milita en el Levante de España. Geancarlo González juega en el Columbus Crew de Estados Unidos, Júnior Díaz en el Mainz de Alemania. En la liga costarricense juegan Michael Umaña y Yeltsin Tejada, ambos en el Saprissa.

En su habitación del quinto piso del Hotel Mendes Plaza en Santos, Jorge Luis Pinto y su cuerpo técnico analizan, observan y anotan las características de sus rivales.

Pinto siempre mira a detalle por lo menos los últimos seis juegos de sus contrincantes. Recopila las estadísticas de cada jugador al que habrá de enfrentar. Diseña una estrategia. En un pizarrón que simula ser una cancha de futbol dibuja los movimientos de sus contrarios. Sus jugadores son como piezas de ajedrez que él decidirá cómo mover. Todo lo guarda en una carpeta que contiene los aspectos clave que transmitirá a sus muchachos en la charla técnica.

Con el triunfo 1-0 sobre Italia, el viernes 20, Pinto y sus jugadores se encumbraron. El empate a cero contra Inglaterra del martes 24 fue un mero trámite. En sus primeros tres partidos, los costarricenses jugaron como le gusta a su entrenador: presionando al rival, con la pelota pegada al piso, equilibrados, con orden y con la defensa adelantada. Los italianos cayeron 11 veces en fuera de lugar. Los uruguayos, seis.

Pinto dijo que ante los creadores del catenaccio –“cerrojo”: la táctica defensiva que históricamente han adoptado las selecciones italianas– les jugó con su mismo estilo. Fue un partido perfecto:

“Me he visto seis mundiales y les he sacado provecho. A Italia le saqué provecho porque lo conocía muy bien, a Inglaterra también. A Italia le aprendí el posicionamiento de juego que maneja en los mundiales, y muchos detalles del sistema zonal que hoy Costa Rica ejecuta en el campo de juego Se alcanzó un juego perfecto que marcará el antes y el después en una nueva etapa del futbol en Costa Rica.”

La Selección centroamericana se ubicó como líder del Grupo D con siete puntos, por encima de Uruguay, que con seis aventajó a los italianos. Por su parte, Grecia fue segundo del Grupo C, con un triunfo ante Costa de Marfil, un empate a cero con Japón y una derrota por goliza 3-0 con Colombia.

Si los ticos vencen en su juego de octavos, irán contra el ganador del partido entre Holanda y México.