Más sobre ¿Cuánto vale una madre? De Roberto Castro P.

Señor director:

Le agradeceré la publicación de la siguiente nota, dirigida a Sabina Berman:

Estimada Sabina Berman: Leí con mucho interés su artículo ¿Cuánto vale una madre?, que apareció en Proceso 1958. Estoy completamente de acuerdo con su análisis, y me permito añadir algunos datos:

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) midió, en 2003 y 2011, el grado de participación de los hombres en las tareas domésticas, y lo comparó con el de las mujeres.

Obviamente el promedio de las mujeres fue mucho más elevado que el de los hombres, lo que confirmó el enorme desequilibrio que usted documenta. Pero hay más: Por cada incremento de un punto en la escala de participación de los hombres, disminuye 74% el riesgo para las mujeres de sufrir violencia física, 80% el riesgo de sufrir violencia sexual, y 60% el riesgo de sufrir violencia económica por parte de sus parejas.

La razón es muy clara: En tanto que sólo se ve cuando no se hace (a diferencia del trabajo extradoméstico), el trabajo doméstico es concientizador. Por ello, al demandar al Estado “más y mejor cooperación”, como usted dice, deberíamos también exigir que se difunda por todos los medios una campaña oficial de co-responsabilización de los hombres en las tareas del hogar.

En la medida en que dicha co-responsabilización se materialice, estaremos no sólo cambiando las bases materiales de la desigualdad de género y la injusticia que usted tan claramente señala, sino que además estaríamos contribuyendo a prevenir, de manera muy efectiva, la violencia doméstica contra las mujeres.

La felicito por sus lúcidos artículos y le reitero mi admiración de siempre.

Atentamente

Roberto Castro P., Investigador del CRIM-UNAM, Teléfono (55) 5622-7853