Empresarios mexicanos, a la conquista de España

México ya es el mayor inversor en España después de la Unión Europea. Ello se explica a raíz del boom consistente en que los hombres de negocios mexicanos están incursionando en bancos, terrenos, oficinas, equipos de futbol, gasolineras y hasta pescaderías. Son unos pocos empresarios, los mismos de siempre, pero están peleándose los despojos que dejó la crisis económica. El presidente Enrique Peña Nieto visitará aquel país y buscará profundizar la tendencia.

MADRID.- Desde hace un año España parece estar en remate. La crisis económica que enfrenta desde 2008 hizo que se contrajeran los precios, en especial del suelo, y las acciones de muchas empresas se depreciaran, lo que abrió la puerta a los inversionistas extranjeros.

En la actual oleada de compras –donde incluso han participado Bill Gates o George Soros, en la constructora FCC– los empresarios mexicanos tienen un papel protagónico. La prensa ibérica especializada ya habla de una “conquista mexicana”.

Ese desembolso representa la mitad de todo el dinero latinoamericano que está llegando a España, y es el segundo más importante tras el realizado por la Unión Europea, según informes de La Moncloa, que espera que durante la próxima visita del presidente Enrique Peña Nieto (8 y 9 de junio) se anuncie la llegada de más capital mexicano.

José Cruz García González –directivo de GDP Abogados, firma especializada en llevar inversiones a España y México– explica que “desde el verano de 2013 se empezó a ver una notable llegada de capitales a la península ibérica. Casi todos con inversiones consolidadas en México, buscando la expansión de sus grupos y tomando a España como su entrada a Europa”.

Los sectores de mayor interés para los “conquistadores”, abunda en entrevista, son el financiero, el inmobiliario y el industrial.

Este abogado mexicano, residente en Madrid, recuerda que entre 1995 y 2005 el país en que habita vivió un “milagro económico”. Esto propició una enorme especulación inmobiliaria y excesos en el crédito bancario. Sin embargo, la crisis que estalló en septiembre de 2008 hizo que “las cosas volvieran a su nivel” y hoy nuevamente se encuentren “precios de mercado”.

Explica: “Los inversionistas ven a España como un sitio propicio para posicionarse globalmente, gracias a que comparten idioma, y como puerta de entrada a Europa. Esta es una alternativa a la dependencia del mercado de Estados Unidos”.

García detalla que esta oleada aprovecha la apertura de los bancos, que han comenzado a otorgar créditos porque ven potencial en España y solvencia de los grupos mexicanos. “Ahora los bancos están a la caza. Incluso sus filiales en México están haciendo ofertas para invertir en sus matrices hispanas”, explica.

Pone como ejemplo la gestión que realiza su despacho para un fondo de inversión mexicano que quiere adquirir 13 gasolineras en Madrid. “Entre los años 2011 y 2013 era imposible obtener un euro de crédito. Ahora, en sólo una semana, he recibido a ejecutivos de dos bancos haciendo ofertas de crédito para la adquisición de esas gasolineras”.

Sostiene que aparte de las grandes operaciones de trasnacionales hay “un furor” de muchas empresas medianas que están entrando al sector inmobiliario, hotelero y, justamente, gasolinero.

El “ajuste en los precios del mercado inmobiliario” ha sido “un poco traumático” para los españoles, que tienen una visión muy patrimonialista, expresa. Durante la “burbuja inmobiliaria” se multiplicó hasta cuatro veces el precio de una vivienda.

En una zona del centro madrileño, sigue, el metro cuadrado se cotizaba hasta en 6 mil euros (100 mil pesos), y en un barrio de lujo como Salamanca, en la capital española, llegaba hasta los 11 mil euros (193 mil pesos). “El engaño fue que forzaron el mercado, porque querían tener pisos (departamentos) del nivel de precios de Londres o París”.

La puerta de entrada

El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel-Margallo, aseguró en México que su país puede convertirse en “la puerta” para que empresarios de este país hagan negocios en Europa y el norte de África.

En su participación en la XI Comisión Binacional México-España, en 2013, se dio a conocer que los hombres de negocios mexicanos invirtieron casi 650 millones de dólares en el mercado hispano, lo que representó un incremento de 273% interanual.

“Latinoamérica aumenta su inversión en España 48% y gana peso en el total, pasando de 5.2% en 2012 a 7.1% en 2013, aportando México 50% del total de la inversión bruta latinoamericana”, según el reporte anual sobre inversiones del Ministerio de Economía y Competitividad.

A su vez, el secretario de Estado de Comercio de España, Jaime García-Legaz, dijo a la agencia EFE que en la X Comisión Binacional, que tuvo lugar en 2012, los gobiernos de Mariano Rajoy y de Felipe Calderón analizaron la posibilidad de que “la relación inversora no fuera tan unilateral”, es decir, de España a México, que mueve unos 43 mil millones de dólares cada año.

En el verano de 2013 y debido a las políticas hispanas se desató una ola de inversiones europeas, rusas, chinas, estadunidenses y latinoamericanas. Todos iban por los saldos de la crisis.

No sólo Slim

Una de las inversiones mexicanas más antiguas y consolidadas es la de Cementos Mexicanos (Cemex), que en 1992 inició su internacionalización. Ese año compró Valenciana y Sanson, las dos cementeras más importantes de España.

También son conocidas las inversiones que Carlos Slim hizo en España. Una de las más importantes es su alianza con La Caixa, que concretó en mayo de 2011. Adquirió acciones de CaixaBank y Criteria, el brazo inversor del banco. Slim también compró una parte de Gas Natural-México, controlada por La Caixa, y la entidad financiera catalana participa en Inbursa.

En 2012 Slim entró al mercado inmobiliario al comprarle a La Caixa 439 de sus sucursales por 400 millones de euros (7 mil millones de pesos).

También arribó en 2011 a Prisa, el grupo editor del diario El País, a través de su inmobiliaria Carso. Se hizo con 1.98% del capital.

El futbol español lo sedujo. Con 2 millones de euros (35 millones de pesos) rescató al club Real Oviedo y se convirtió en el principal accionista.

En plena crisis y desde antes del boom de 2013, Bimbo México hizo una gran apuesta al comprar en 2011 la marca “Bimbo España” al conglomerado Sara Lee. Dio 100 millones de euros (mil 750 millones de pesos).

Los emporios no son los únicos interesados. Desde julio 2010 Mezgo Inversores –grupo presidido por Gonzalo Manuel Gómez Martínez de Escobar, productor de los refrescos Chaparritas y Sangría Señorial– consiguió 60% del capital social de la compañía gallega Hijos de Ramón Peña, especialista en pescados y mariscos.

Ya en el verano de 2013 la compañía mexicana de transporte ADO adquirió toda la constructora de autobuses Avanza, la más importante de aquel país europeo, por 800 millones de euros (14 mil millones de pesos).

En septiembre pasado, el mexicano Moisés El-Mann compró en 300 millones de euros (4 mil 650 millones de pesos) la red de sucursales y oficinas que el fondo británico Moor Park renta al Banco Sabadell.

A través del grupo Fibra Uno, dedicado al mercado inmobiliario, El-Mann y otros accionistas aprovecharon la depreciación para adquirir 278 edificios. A los pocos meses pusieron a la venta algunas de las oficinas más emblemáticas en Madrid, Barcelona y Bilbao.

En marzo de este año, en otra operación que también involucra al Banco Sabadell, el multimillonario David Martínez Guzmán invirtió 306 millones de euros (5 mil 350 millones de pesos) para hacerse con 5% de la entidad financiera.

Originario de Monterrey, Martínez Guzmán dirige su sociedad Fintech Advisory desde Nueva York.

En diciembre de 2013, Banco Popular anunció una alianza estratégica con el grupo financiero mexicano Bx+, por la que compró 24.9% del capital de la entidad latinoamericana. A su vez, Bx+ hizo una ampliación de capital por 450 millones de euros (7 mil 65 millones de pesos), que le permitió tomar el control de 6% del banco.

Bx+ es una sociedad de inversionistas encabezada por la familia de Antonio del Valle, socio mayoritario de la química Mexichem y del grupo industrial Pochteca. La de Del Valle es la séptima fortuna mexicana (9 mil 900 millones de dólares), según la revista Forbes.

Sigma, la filial de alimentos del grupo Alfa de Monterrey, pagó 315 millones de euros por 45% de la española Campofrío Food Group, el consorcio de cárnicos más importante de Europa, con plantas en Alemania, Francia, Holanda, Italia, Bélgica, Portugal, Rumanía y también Estados Unidos. Poco después de su compra, Sigma fondeó su operación sacando al mercado bursátil un paquete de acciones.

Luego, con apoyo de accionistas (familia Ballvé, con 12.4%; el fondo Oaktree, 24.2%, y Caixabank, 4.17%), el grupo mexicano lanzó una oferta pública de adquisiciones (OPA) sobre el 55% restante de Campofrío, por alrededor de 700 millones de euros (12 mil 250 millones de pesos).

También el sector público mete dinero. Petróleos Mexicanos (Pemex) sacó la chequera en noviembre pasado. Al margen de su litigio con Repsol (donde mantiene 9.4% de los papeles) y a través de su filial PMI, se convirtió en el principal accionista de los astilleros Hijos de J. Barreras, de Galicia, al adquirir 51% del consorcio, operación que rondó los 10 millones de euros (175 millones de pesos). Estos astilleros construyen uno de los barcos-hoteles que necesita la paraestatal mexicana.

El pasado viernes 2 la prensa especializada anunció que, a través de la gestora Finaccess, los antiguos propietarios del Grupo Modelo (corporación cervecera que fue vendida a Anheuser-Busch InBev en 2012) adquirieron el edificio corporativo de IBM en Madrid, por 130 millones de euros (2 mil 275 millones de pesos).

El jueves 22 se hizo público que los fondos mexicanos Inmosan y DaVinci Capital, y la empresa Masaveu, de origen asturiano, invirtieron 174 millones de euros en Liberbank, lo que les permitirá controlar 12% del capital del banco. Con esa ampliación de capital, la entidad financiera captará hasta 575 millones de euros.

Unos pocos, en todo

Inmosan, firma dedicada al sector inmobiliario, es presidida por el empresario mexicano Ernesto Tinajero Flores, que presidió el Grupo Cablecomm (Proceso 1763 y 1793), compañía que ofrece televisión por cable, internet y telefonía fija en México. Inmosan tendrá 7% de Liberbank.

En agosto de 2013 le vendió la cablera a Televisa por 7 mil millones de pesos, proceso que requería la autorización del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). A su vez, el consorcio de Emilio Azcárraga Jean traspasó este año el club de futbol Necaxa a un grupo de inversionistas encabezados por Ernesto Tinajero y el exfutbolista Guillermo Cantú, según anunció el 22 de marzo el sitio en internet de CNN-Expansión.

Tinajero organizó en diciembre de 2012 la adquisición de los Tiburones Rojos de Veracruz de la Liga de Ascenso, pero sólo conservó el club un año, que regresó al control del gobierno estatal.

En tanto, DaVinci Capital es un fondo creado por Gustavo Tomé Velázquez, empresario relacionado con el sector de la energía solar y negocios hipotecarios, crediticios e inmobiliarios. Tendrá 2% del capital del banco.

En octubre de 2007, Proceso (1617) reveló que al amparo del poder presidencial, los hermanos Bribiesca Sahagún mantenían una madeja de sociedades, en la que José Felipe Tomé Velázquez, hermano del nuevo accionista del Liberbank, aparecía como prestanombres de los hijos de Marta Sahagún en la construcción de un complejo residencial de superlujo en Puerto Vallarta.

De acuerdo con las escrituras públicas de la Empresa Residencial Península, propietaria del desarrollo, no sólo se señalaba a José Felipe como propietario de la inmobiliaria, sino también como el apoderado general de Desarrollo Comercial León S.A. En esta red aparecía el nombre de Gustavo Tomé.

El Centro Fox intentó atajar el escándalo mediante un comunicado en el que negaba la relación de Marta Sahagún y sus hijos en el caso.

La operación anunciada más recientemente es una del grupo mexicano Cever, encabezado por César Verdes Sánchez. Ese consorcio comprará la cadena de restaurantes Zena, propiedad del fondo británico CVC, según publicó el diario español Expansión el 27 de mayo.

La operación rondará los 250 millones de euros, adelantó la publicación. Esta cadena restaurantera incluye Foster’s Hollywood, La Vaca Argentina, Cañas y Tapas, y tiene franquicias de Burger King y Domino’s Pizza.

El fondo de inversión Cever tiene franquicias de Burger King en la Ciudad de México y media docena de ciudades en los estados del centro del país.