Con “autoritarismo”, líderes del SITUAM no acatan fallo laboral

Señor director:

El secretario general del Sindicato Independiente de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM), Antonio Venadero Valenzuela, asesorado por los abogados de Arturo Alcalde Justiniani (defensor obrero y asesor del SITUAM ) cometen una injusticia en mi contra e insisten en violar la ley al no acatar un mandato de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA).

Legalmente, están obligados a darme trabajo y a pagarme, pues en el acta que levantó el actuario de la JLCA el 21 de febrero de 2014 se asentó que fui reinstalado como chofer del sindicato, en los términos y condiciones que me corresponden y que fueron ofrecidos por los propios abogados de Alcalde Justiniani, en un escrito de contestación a mi demanda, el 25 de marzo de 2013, el cual consta en el expediente laboral 1324/2012.

 Lamentablemente, por defender mis derechos laborales y demandar al organismo sindical, está en riesgo la subsistencia económica de mi familia, pues ella sobrevive con los ingresos que percibo de mi empleo. Asimismo, cuando me he presentado en el SITUAM he sido objeto de vejaciones y discriminación por parte del comité ejecutivo. Arnulfo Agustín Medina, secretario de Organización; Ricardo Morales Ramírez, secretario de Finanzas, y Antonio Venadero Valenzuela, secretario general, en una actitud nefasta y autoritaria pretenden hacer creer a los trabajadores de la UAM que un acuerdo de congreso está por encima de la ley. Y es que Venadero Valenzuela argumentó en el Consejo General de Delegados, realizado el 25 de abril de 2014, que en el congreso de 1988 se acordó que nadie puede trabajar por tiempo indeterminado en el sindicato. Sin embargo, este acuerdo va en contra de los derechos laborales establecidos en la Ley Federal de Trabajo.

Además, los acuerdos de congreso son manipulados y aplicados a conveniencia por Antonio Venadero, ya que también existe otro que prohíbe a los miembros del comité ejecutivo meter a trabajar a familiares durante su gestión. Tal acción está prohibida por la ley y se llama nepotismo. No obstante, varios miembros del comité ejecutivo no respetan la norma, y no pasa nada; tal es el caso de Ricardo Morales Ramírez, secretario de Finanzas, quien tiene laborando a su hijo como vigilante en el SITUAM. Yo me pregunto: ¿Dónde están los principios, ideales y valores que deberían caracterizar a un líder sindical?

Es lamentable que un sindicato democrático sea conducido por la soberbia y el autoritarismo de gente sin escrúpulos. Con esta actitud en mi contra, están atentando contra la dignidad de mi persona, incurriendo en un acto de discriminación al negarse a darme trabajo y, más grave aún, al no pagarme los salarios que por ley me corresponden.

El orgullo de quienes no pueden edificar es destruir.

Atentamente

Armando Romero Zúñiga