En torno a Izquierda plural

De César Musalem Jop

 

Señor director:

 

El extraordinario combatiente social que es el doctor John M. Ackerman divaga en su artículo de 11 párrafos publicado el 23 de marzo de 2014 (Izquierda plural, Proceso 1951). No distingue la existencia de dos izquierdas: la pactista cómplice del panismo en las elecciones estatales (a la que llamaré institucional), y la Izquierda Social (IS), donde militan los ciudadanos deseosos de crear una nueva arquitectura social.

Morena aglutinará a la IS,compuesta por las clases medias ilustradas sostenidas electoralmente por las grandes masas desheredadas de nuestro sistema.

Ningún cambio social se hará sin la conquista electoral del Poder Legislativo federal en 2015, como ejercicio de ingeniería de organización social con vistas a 2018, sin dejar de lado las empresas –que no aventuras– electorales intermedias.

Morena es la única vía electoral para que la IS alcance el poder, toda vez que antes de su nacimiento la institucional busca acomodos antihistóricos, volviendo innecesaria su presencia para transformar a nuestra patria.

La correlación de fuerzas sociales se logrará con el impulso social cuando las ideas se conviertan en conceptos, y éstos en actos concretos de compromiso social democrático como la creación del Gran Congreso General Nacional funcionando como constituyente paralelo.

El concepto de triunfo electoral total ha servido como bandera en todos los partidos políticos, de izquierda o de derecha, contra cualquier circunstancia, incluso de corte internacional. Pero ello implica la existencia de un concepto ideológico debidamente comprendido y aprehendido por los grandes batallones de votantes, acompañado este deseo triunfalista de una flexible organización que admita el proceso deconstructivo.

El discurso debe ser el de un México exitoso del futuro, basado en la transpolación de la democracia electoral en la cual sobrevivimos hacia una democracia de bienestar social (Carlos Montemayor), donde el máximo de habitantes tenga acceso al máximo de oportunidades materiales, educativas y culturales. Para ello tenemos 2 millones de kilómetros cuadrados de territorio; 10 mil 500 kilómetros lineales de costas; 2 mil islas, islotes y arrecifes que nos pertenecen, así como soberanía nacional sobre nuestra plataforma continental.

Atentamente

Licenciado César Musalem Jop

 

 

 

Respuesta de John M. Ackerman

 

Señor director:

 

Coincido con el licenciado Musalem Jop en su clara demarcación entre una Izquierda Social y un grupo de personas que, hoy bajo las siglas del PRD, se presentan como de “izquier­da” pero que en realidad solamente buscan utilizar sus posiciones para pactar favores personales y ventajas políticas. Desde esta perspectiva, Morena efectivamente sería “la única vía electoral para que la Izquierda Social alcance el poder” y, precisamente por ello, en el artículo comentado (Izquierda plural, Proceso 1951) celebro “el enorme carisma e imprescindible liderazgo de Andrés Manuel López Obrador”, así como “los dignos esfuerzos de quienes están trabajando de manera honesta para construir Morena”.

Discrepo con el análisis del licenciado Musalem Jop cuando privilegia la lucha electoral como un paso previo y una condición necesaria para el éxito de la lucha social. Desde el punto de vista de un servidor, el orden de los factores sería precisamente a la inversa. El deseable “triunfo electoral total” solamente será posible a partir de una vasta y bien organizada movilización social que logre sacudir el sistema desde sus raíces, de manera similar a lo que ocurrió a mediados de los años noventa del siglo pasado.

En consecuencia, hoy lo más estratégico no sería prepararse para competir en las elecciones legislativas de 2015 o para la campaña presidencial de 2018, sino construir las condiciones sociales y políticas necesarias para que aquellas elecciones sean procesos verdaderamente competitivos y auténticos a pesar de la abierta traición a la democracia de las instituciones electorales, la oligarquía nacional y los intereses financieros internacionales. En otras palabras, al enfocarse casi exclusivamente en el frente institucional-político, Morena podría estar cavando su propia tumba. Los ciudadanos tenemos el deber de ayudar a llenar este enorme vacío y así evitar la total clausura de la vía electoral para acceder al poder político.

Atentamente

John M. Ackerman