Una semana antes del anuncio del cierre parcial de la Línea 12 del Metro, Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), la empresa española arrendadora de los 30 trenes que operan en la polémica línea, puso en alerta a Joel Ortega Cuevas, director del Sistema de Transporte Colectivo (STC), por el desgaste “anormal y acelerado” de las ruedas de los vehículos.
En oficio fechado el martes 4, Javier A. Viñolo Uriarte, coordinador general de la Línea 12 de CAF México, informó que los trenes presentaban “movimiento anormal durante el servicio comercial” y tenían “un desgaste anormal en las ruedas en el costado izquierdo con respecto a la cabina impar del tren (sentido de circulación Tláhuac-Mixcoac)”.
Viñolo aseguró que en ambos casos “alarmó” el deterioro de las ruedas porque algunas presentaban un desgaste casi 10 veces mayor al promedio anual. Al realizar luego un muestreo aleatorio en 10 de los 30 trenes se confirmaron sus sospechas: La situación es “generalizada”.
Encontraron situaciones críticas, “fuera de los límites de operación segura de la rueda” en al menos tres trenes y de inmediato los sacaron de circulación, “por considerarlos fuera de los límites de seguridad para la operación”.
Según el oficio, luego de reuniones con personal del STC ambas partes acordaron “girar el sentido de circulación de los trenes como medida de mitigación y ‘aprovechar’ que en las ruedas derechas su desgaste es normal, forzando a que éste se equipare con las ruedas izquierdas”. Este procedimiento ya se había efectuado en toda la flota vehicular el 21 de febrero pasado.
La empresa explicó que las causas del desgaste “crítico” y “acelerado” de las ruedas son el resultado de la reducción de la velocidad en curvas con radios menores a 200 metros, a la implementación de maniobra automática en las terminales de Mixcoac y Tláhuac y a “irregularidades generales en las vías principales de la línea, manifestada desde la puesta en servicio de usuarios”, es decir, el 30 de octubre de 2013.
Para remediarlo CAF recomendó a Ortega detener trenes hasta que las ruedas se sometieran a un proceso de reperfilado, además de engrasar manualmente las zonas críticas de curvas de las vías e incrementar la velocidad de circulación en donde se estaba disminuyendo.
Pero eso sí, la empresa se deslindó del problema: “La afectación a la disponibilidad de los trenes no es nuestra responsabilidad por considerarse externo al material rodante”.
Anomalías inexistentes
Ese era el panorama “alarmante” de la empresa especializada en trenes con experiencia internacional. Sin embargo el jueves 13 –una semana después del escrito dirigido a Ortega Cuevas y ya con las críticas subidas de tono por la afectación a más de 435 mil usuarios y las sospechas de corrupción– las anormalidades se esfumaron.
“Los trenes no tienen problemas”, dijo en conferencia el director comercial de CAF México, Román Aragón. Agregó que el desgaste se advirtió desde noviembre de 2013 pero se atendió en su momento y ahora “están en óptimas condiciones para su operación”.
Agregó: “Los trenes se fabricaron bajo las especificaciones del Sistema de Transporte Colectivo. Durante todo el proceso de diseño, fabricación y pruebas fuimos acompañados por personal que se encargó de que se cumpliera con todas las especificaciones”.
El lunes 24 Francisco Bojórquez, exdirector del STC y encargado de la firma del contrato con la empresa CAF por 15 años, desmintió los señalamientos que días antes hizo Ortega en el sentido de que parte de las fallas de la línea se debía a que estuvo “mal diseñada” y que los trenes no eran compatibles con las vías.
Ante integrantes de la Comisión de Investigación de la Línea 12 de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Bojórquez Hernández aseguró que los vehículos contratados son de “la más alta y avanzada tecnología del mundo, garantizan la seguridad de los pasajeros y son compatibles con los rieles”. Insistió: “Existe absoluta compatibilidad”.
Cierto o no, la Contraloría General del Gobierno del DF inició el pasado jueves 27 la investigación y toma de muestras de los daños, tanto de trenes como de vías, ante el notario público 58 del Distrito Federal, Javier Reinoso de Teresa, para deslindar responsabilidades y determinar sanciones.
Y mientras se realizan los estudios de laboratorio, esta semana se prevé la comparecencia de representantes de CAF, así como de las empresas ICA, Carso y Alstom ante la Comisión de Investigación de la ALDF para que ofrezcan su versión.
El viernes 28 por la noche el Gobierno del Distrito Federal informó que la empresa francesa Triacaud Societé Organisé (TSO) –especializada en la construcción, renovación y mantenimiento de vías férreas de todo tipo y perteneciente al grupo francés NGE– realizará las acciones iniciales relacionadas con la reparación de la Línea 12.
En un comunicado agregó que el consorcio constructor –ICA, Carso, Alstom– así como CAF fueron debidamente notificadas de la participación de TSO. Aclaró que la Secretaría de Obras del gobierno capitalino coordinará todos los trabajos de reparación de la línea.








