De Rubén Juárez

Señor director:

 

Le agradeceré difundir la siguiente carta, dirigida al secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza.

Señor secretario: Le solicitamos cancelar definitivamente la vialidad denominada Segunda Etapa del Libramiento Sur de Morelia, Tramo Ramal Camelinas, Municipio de Morelia, porque amenaza la vida de las personas y puede ocasionar la destrucción de áreas que brindan servicios ambientales fundamentales para los habitantes de la ciudad.

El 21 de noviembre de 2012 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público suspendió el registro en cartera 1109360009 del proyecto Libramiento Sur de Morelia porque la obra no cuenta con la documentación que demuestre las factibilidades técnica, legal y ambiental.

En julio de 2013 el Congreso de Michoacán emitió un exhorto que dice: “Se exhorta respetuosamente al presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos para que se sirva girar instrucciones al secretario de Comunicaciones y Transportes y al director del Centro SCT Michoacán para que revise las obras de la Segunda Etapa del Libramiento Sur de Morelia, Tramo Ramal Camelinas, Municipio de Morelia, y obtenga evidencia del cabal cumplimiento de todas  las normas jurídicas relacionadas al estudio de riesgos, impactos ambientales, cambio de uso de suelo de forestal a urbano, de mecánica de suelos, en cada uno de los tramos licitados” (Gaceta Parlamentaria del 7 de julio de 2013). A la fecha, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes no ha respondido al exhorto.

Vale la pena señalar que el proyecto en cuestión se pretende construir en el Área Natural Protegida de la Loma de Santa María y en el parque Francisco Zarco, donde existen dos fallas geológicas activas, la de la Paloma y una sobre el cauce del río Chiquito. El proyecto incluye dos túneles que atravesarán ambas fallas, y, uno de ellos, la ladera inestable que podría sepultar varias colonias donde viven 14 mil personas.

Científicos prestigiosos que han estudiado por años la falla geológica de la Paloma demostraron que se encuentra activa. También han estimado que el derrumbe podría desplazarse hasta 500 metros a una velocidad de 20 metros por segundo.

Asimismo, esta vialidad generará una expansión urbana en el Área Natural Protegida (ANP) de la Loma y en la micro-cuenca del río Chiquito, afectando directamente los servicios ambientales fundamentales para la ciudad que proporciona dicha ANP: el único pulmón de la ciudad, el suministro de más del 40% del agua potable,  el hábitat de especies de fauna y flora (incluso endémicas). Ambas zonas están  protegidas por decretos vigentes.

Poner en riesgo la vida de personas, destruir el bosque y las fuentes de agua –hábitat de fauna y flora– y amenazar una zona de recreación y convivencia social, son razones suficientes para cancelar definitivamente la vialidad, porque es un asunto de seguridad: vida o muerte.

Finalmente, solicitamos hacer público el Estudio Geológico y Técnico de Riesgo que elaboró la UNAM, documento reservado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que contiene información pública relevante para la seguridad de los pobladores de Morelia.

¡Morelia es la casa de todos, y todos tenemos derecho a determinar las condiciones del entorno de nuestra subsistencia!

Atentamente

Rubén Juárez

juarez1961@yahoo.com.mx