Los Gallos Blancos, manchados de negro

Amado Yáñez es la persona que posee más equipos de futbol en México. Y también es el principal accionista de Oceanografía, la empresa vinculada a los hijos de Marta Sahagún e investigada por la PGR. Hoy sale a la luz una sarta de irregularidades en uno de sus equipos de futbol –los Gallos Blancos de Querétaro, de Primera División– que van de probable lavado de dinero a tráfico de influencias y fraudes en perjuicio de los jugadores y de otros trabajadores, lo mismo que de la Secretaría de Hacienda. Queda pendiente lo que hará al respecto la Femexfut.

 

QUERÉTARO.- La bomba llamada Gallos Blancos de Querétaro finalmente le estalló a la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), organismo que pese a los antecedentes poco claros del empresario Amado Yáñez le permitió competir con ese equipo en la Primera División, con otro en la Liga de Ascenso y dos más en Segunda.

Amado Yáñez Osuna y la empresa Oceanografía, S.A. de C.V., de la cual es el mayor accionista, están bajo investigación de la Procuraduría General de la República (PGR) por fraude y lavado de dinero, luego de que el banco Citigroup, con sede en Nueva York, reveló pérdidas por 360 millones de dólares prestados a esa compañía a través de Banamex, su subsidiaria en México, a cambio de una garantía que no existe.

La PGR tomó el control de la empresa por conducto del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes y abrió una averiguación previa contra Martín Díaz Álvarez, segundo accionista en importancia de Oceanografía, quien presuntamente lavó dinero proveniente de la venta de hidrocarburos “ordeñados” por el crimen organizado.

“La investigación en curso apunta a que Díaz Álvarez, junto con otros empresarios, opera una red de gasolineras, principalmente en la zona del Bajío, que tiene como proveedores a cárteles del crimen y empleados de Pemex dedicados al robo y ordeña de gasolina. Las compañías con las que relacionan al empresario son Grupo Kamerum, S.A. de C.V., y Grupo Queroli, S.A. de C.V., que serían parte del Grupo Gasolinero Mexicano, el cual presumiblemente blanquea sus ganancias en una firma dedicada al préstamo prendario en Querétaro”, publicó el diario Reforma el pasado 13 de febrero.

La compañía referida es Libertad Servicios Financieros, el principal patrocinador de Gallos Blancos. Ahí la directiva depositaba parte del salario de los jugadores, cuerpo técnico y personal administrativo, que desde hace más de un mes no recibe su sueldo.

En entrevista con Proceso, Adrián García Arias, exfutbolista que jugó 19 años en nueve equipos mexicanos –ocho de Primera División–, revela que Amado Yáñez se convirtió en el dueño del equipo queretano a finales de 2012 –y no a partir de 2013, según el dicho del presidente de la LigaMX, Decio de María–, cuando él todavía estaba activo.

Confirma que la mayor parte del salario de los jugadores, alrededor de 75%, lo reciben en efectivo en sobres cerrados que los directivos les entregan en los hoteles donde el equipo se concentra o en las oficinas del club. El resto se les deposita en cuentas de la empresa Libertad Servicios Financieros o Caja Libertad. “Nos daban el dinero en efectivo con el riesgo que implica ser asaltado”, cuenta García Arias.

La parte que Gallos Blancos paga en efectivo no es reportada a la Femexfut; solamente lo que deposita en Caja Libertad.

Eso lo descubrió García Arias hace un año, cuando fue despedido del equipo y solicitó a la Comisión de Conciliación y Resolución de Controversias de la Federación su intercesión para recibir el finiquito que le correspondía, pues su contrato tenía vigencia hasta mayo de 2013. Como no pudo comprobar que su salario era mayor que lo reportado ante la Femexfut, debió conformarse con la cuarta parte de lo esperado.

“Si aquí ganas cuatro pesos la directiva ingresa a la federación un contrato de un peso. Cuando quise recuperar esos tres pesos resultó que nunca existieron”, sostiene.

“No se me pagó la parte correspondiente al dinero en efectivo que me daban por debajo, como le pagan a todo mundo en Gallos Blancos. Fue dinero que no pude comprobar. Es un secreto a voces que aquí dan una parte de tu salario mediante transferencia bancaria y otra, la de mayor cuantía, la entregan en efectivo. Me queda claro que en cualquier empresa te proporcionan recibos por dicho concepto, pero aquí (en el Querétaro) no me daban ni comprobante.”

Según trabajadores de ese club entrevistados por este semanario, en el equipo laboran dos personas que tienen la encomienda de retirar grandes cantidades en sucursales de Banamex. Parte de ese dinero se deposita para la nómina en Caja Libertad y el resto se destina a las remuneraciones en efectivo.

En un recorrido por el Centro Gallo de Alto Rendimiento, Proceso se entrevistó con personal administrativo del equipo, que solicitó el anonimato por temor a represalias. Los empleados manifestaron que la empresa de Amado Yáñez dejó de pagar las cuotas patronales al IMSS y al Infonavit desde febrero de 2013. Pese a esa irregularidad, la compañía sí les descuenta de su salario la cuota correspondiente al Seguro Social. Además, desde hace más de un mes ningún empleado ha cobrado.

“Estamos muy mal. Desgraciadamente aquí se están llevando entre las patas a trabajadores y jugadores. Los futbolistas que asignan para las conferencias de prensa son aquellos que la directiva sabe que no hablarán sobre la situación legal del equipo. Todos estamos a la espera de que llegue la PGR. El apoderado legal, Mauricio Vergara, ha dado instrucciones para que el personal ya no use las computadoras.

“El viernes (28 de febrero) que se destapó todo esto, la contadora Patricia Ayala Medina guardó toda la documentación para después sacarla del club. No se sabe a dónde la llevó. Y nos preguntamos: Si no están incurriendo en algo indebido, ¿por qué hacen esto? Sabemos que hay algo muy grave aquí”, asegura uno de los entrevistados.

El lunes 3 Excélsior publicó que gracias a las influencias de Martín Díaz Álvarez, los hermanos Javier y Óscar Rodríguez Borgio, propietarios de Caja Libertad, se vincularon con Petróleos Mexicanos a través de la renta de barcos a Oceanografía y el otorgamiento de créditos de nómina a empleados de la paraestatal. Díaz Álvarez, de hecho, es presidente del Consejo de Administración de Libertad Servicios Financieros.

Javier Rodríguez, por su parte, enfrenta una orden de aprehensión por falsificación de documentos, entre otros cargos.

 

Historia oscura

 

Amado Yáñez Osuna comenzó a invertir en el Querétaro cuando José Antonio Rico estaba registrado ante la Femexfut como dueño de Gallos Blancos (2003-2011). Rico fungía como tesorero del Patronato Queretano para el Fomento Deportivo. Otro empresario local, José Luis Alvarado, era el presidente de ese organismo.

Los empleados entrevistados aseguran que ya desde entonces la directiva aplicaba el sistema de pagos mixtos (en efectivo y en Caja Libertad). Siguió ocurriendo cuando el multimillonario croata Zlato Petricevic supuestamente se convirtió en el socio mayoritario del club en agosto de 2011.

El 15 de febrero de 2012 Petricevic anunció que se separaba del equipo “por motivos de salud”. Renunció una semana después de que el entonces secretario general de la Femexfut, Decio de María, lo desconociera. “El señor Petricevic no es una persona registrada o acreditada ante esta institución”, dijo el federativo.

En el medio futbolístico más de uno difundió la versión de que la salida de Petricevic obedecía a que no pudo comprobar a la federación el origen de su patrimonio, uno de los requisitos principales para los potenciales afiliados del organismo. El Reglamento de Afiliación, Nombre y Sede del organismo ordena a los nuevos socios acreditar solvencia económica y “probada calidad moral”.

El artículo 66 de esa norma indica las causas por las cuales se revoca la afiliación: “(Que) el dueño y/o los directivos del club incurran en actos delictivos o de dudosa reputación, a juicio del Comité Ejecutivo, y/o si incumple con sus obligaciones financieras para con la federación o sus afiliados”.

El plantel, cuerpo técnico y personal administrativo ignoran si la franquicia será desafiliada por falta de pagos o cuándo será intervenida por la PGR.

–¿Les preocupa que el equipo Gallos Blancos haya servido para lavar dinero? –se le pregunta por teléfono a Mauricio Vergara, consejero jurídico del club.

–Claro que existe temor. Si así se comprueba con la investigación es preocupante. Aquí en Gallos estamos tranquilos porque, hasta donde he visto, las personas se han conducido en forma correcta. Le hablo del dueño, de Amado Yáñez, que nunca tuvo un acto hacia nosotros que nos diera desconfianza.

“Quienes trabajan en el club son personas honorables y correctas: Adolfo Ríos (presidente), Mariano Varela (director deportivo), Claudio Suárez (vicepresidente). Es gente que no se va a manchar por esta situación. A todos nos tomó de sorpresa y lamentablemente vamos a vivir las consecuencias de algunos posibles actos que no fueron correctos.”

–¿Ya habló Yáñez con usted, con algún directivo o empleado?

–No hemos tenido comunicación con él. Estamos a la deriva en esta situación. Estamos esperando que se tome una decisión (que intervenga la Femexfut o que llegue la PGR). No sabemos qué hacer ni a dónde ir, estamos en la incertidumbre. Seguimos laborando, no vamos a aventar el equipo. Esperemos que esto se resuelva sin afectar a los trabajadores del club, porque todos hemos obrado de buena fe: trabajadores, jugadores, administrativos.

A diferencia del resto de los entrevistados, Mauricio Vergara señala que el personal de Gallos Blancos siempre recibió su sueldo a través de transferencias bancarias –no dio el nombre del banco– y asevera: todo el “flujo de dinero” llega a Querétaro desde Ciudad del Carmen. El abogado expresó que no recuerda la razón social de la empresa que hasta hace unas semanas pagaba la nómina del equipo.

La crisis en Gallos Blancos de Querétaro es de tal magnitud que el propio presidente del equipo, Adolfo Ríos, anunció que para encarar el duelo contra Atlante, el sábado 8, cubrirán el compromiso con una “cooperacha”.

Hasta ahora ni la Femexfut ni la LigaMx se han manifestado en torno a la crisis legal y deportiva. El martes 4 Proceso solicitó una entrevista con Decio de María. Al día siguiente el titular de Comunicación Social, Juan José Kochen, informó que el organismo hará una declaración sólo cuando sea notificado por la autoridad judicial.

 

Omnipresente

 

Además de Gallos Blancos, Amado Yáñez es dueño de Delfines de Ciudad del Carmen en la Liga de Ascenso; de los Freseros de Irapuato y del club Delfines Atlético Coatzacoalcos, ambos de la Segunda División. Esta última adquisición fue presentada de manera sorpresiva el 9 de agosto de 2013, sólo un día antes de que debutara en esa categoría.

Ese equipo tiene su origen en Pumas Morelos, que hasta el torneo Clausura 2013 estuvo en la Liga de Ascenso. En ese club, los exfutbolistas Jorge Campos y Claudio Suárez fungían como asesores. Ni ellos con su experiencia pudieron evitar el descenso a la Segunda División. Tras perder la categoría, la franquicia se convirtió en Aztecas Texcoco, antes de mudarse a Coatzacoalcos de la noche a la mañana.

Erigidos como los hombres de confianza de Amado Yáñez en temas de futbol, Campos –también comentarista en TVAzteca– y Suárez –excapitán de la Selección Mexicana– sugirieron al empresario “rescatar la plaza de Querétaro” tras el descenso de los Gallos Blancos en el Clausura 2013.

El 22 de mayo de ese mismo año, la empresa de Ricardo Salinas Pliego oficializó la venta de Jaguares de Chiapas al dueño de Oceanografía. De esta manera el equipo chiapaneco se convirtió en el actual Querétaro, que a su vez ocupó la plaza de los extintos Gallos Blancos, de los cuales ya era dueño o socio mayoritario el propio Yáñez.

Salinas Pliego, uno de los dueños más poderosos del futbol mexicano, no sólo le vendió a Jaguares, también le ofertó el Toros Neza de la Liga de Ascenso. No se concretó esa venta.

Fueron los dueños del futbol mexicano –los mismos que dicen que están en vías de construir una liga premier– quienes le abrieron la puerta a Yáñez Osuna sin importar que parte de la fortuna que ha amasado se vincule con el tráfico de influencias con políticos panistas, así como con distintos fraudes que ha cometido como contratista de Pemex, según han publicado las revistas Fortune y Proceso (1511, 1614, 1615, 1619 y 1910) y la periodista Ana Lilia Pérez en el libro Camisas azules, manos negras.

Pese a todo, la llegada de Amado Yáñez a Gallos fue festejada por los aficionados, la clase política y los empresarios de esa entidad.

Cuando el Querétaro –en el que eran “socios” José Antonio Rico, de Caja Libertad, y el propio Yáñez– descendió a una categoría inferior, Amado Yáñez simplemente se olvidó de él. El equipo desapareció. En cuestión de horas compró la franquicia de Jaguares de Chiapas para no quedarse sin representativo en Primera División.

En sólo un torneo y medio, Yáñez Osuna dejó de ser el salvador del futbol profesional queretano y se convirtió en un empresario que enfrenta una investigación de la PGR.

Yáñez es el hombre con más equipos en el futbol mexicano. Supera a Televisa, TVAzteca e incluso al grupo Pachuca-Carlos Slim, dueño de León, Pachuca y Estudiantes Tecos de la Liga de Ascenso.

Yáñez incluso intentó hacerse de una franquicia en España. Negoció con Julián Villeda, el presidente del Alcorcón, equipo madrileño de la Segunda División urgido de dinero para solventar sus problemas.

Durante semanas en la prensa se repitió que el mexicano estaba a nada de convertirse en el accionista mayoritario del Alcorcón. Cuando sólo faltaba que se presentara a la asamblea de socios para las firmas correspondientes, nunca apareció. El que terminó dando la cara por Oceanografía fue el exfutbolista Guillermo Cantú, presidente de Delfines de Playa del Carmen y expresidente de Jaguares.

En declaraciones al diario Marca, Cantú explicó que al multimillonario mexicano no le alcanzó el dinero para adquirir las acciones del equipo español.

Yáñez también buscó comprar 50% de los derechos del mundialista Héctor Moreno, del Espanyol de Barcelona, el segundo futbolista mexicano con mejor rendimiento en Europa en la actualidad, después de Carlos Vela.

Pero días después Yáñez se retractó.

Proceso confirmó que durante el draft 2013 Yáñez iba a pagar 7 millones de dólares por el delantero colombiano Duvier Riascos, pero el entrenador Ignacio Ambriz le sugirió invertir mejor ese dinero. El tiempo le dio la razón: después de una brillante campaña con Xolos de Tijuana, el talento de Riascos (hoy en el Morelia) se desvaneció cuando fue transferido al Pachuca, que pagó 5 millones de dólares de cara al torneo Apertura 2013.

A su llegada al futbol mexicano, Yáñez no se cansó de declarar en distintos medios que su fortuna está fuera de toda sospecha. Alegó que nunca ha tenido una orden de aprehensión y que no ha cometido ningún fraude: “Tenemos la conciencia limpia. Soy de una familia que ha trabajado 45 años. No tengo nada que ocultar”.