Presupuesto publicitario, para los cuates

La promoción de la imagen del gobierno capitalino, pero sobre todo la de su titular, es cara. Por ejemplo, que Miguel Ángel Mancera fuera “invitado” a cuatro programas de Televisa a lo largo del año pasado le costó al erario más de 65 millones de pesos. Hay prodigalidad en gastos de promoción, pero no es equitativa. La televisión se lleva la mayor tajada (sobre todo la empresa de Emilio Azcárraga), después viene la radio y al final los medios impresos e internet. Incluso ahí hay disparidades: revistas frívolas reciben tanto o más dinero por concepto de publicidad que las publicaciones periodísticas serias.

El martes 11 el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Miguel Ángel Mancera Espinosa, apareció en el Canal 2 de Televisa –en el programa de chismes de la farándula Hoy, uno de los más vistos de la barra matutina–, para anunciar la publicación de un libro con recetas de cocina, el cual forma parte del proyecto gubernamental SaludArte.

El mandatario capitalino fue recibido al aire por Raúl Araiza y Andrea Legarreta. Después de su presentación, la conductora entró de lleno al tema: “Nos traes una noticia increíble que es SaludArte, platícale a la gente y platícanos a nosotros qué es SaludArte”.

Mancera explicó que dicho programa se enfoca a brindar educación nutricional, artística, física y ciudadana a los estudiantes de primaria, particularmente a los de escuelas de tiempo completo, que en la Ciudad de México, dijo, suman alrededor de 100, con un universo de 21 mil menores.

La idea es, abundó, implantar hábitos como lavarse las manos antes de comer, ingerir alimentos nutritivos, cepillarse los dientes y desarrollar actividades físicas y artísticas. “Por eso se llama SaludArte, porque es una combinación de salud y arte y nuestra preocupación es que los niños estén bien nutridos, porque en esas condiciones rinden mucho más”, subrayó.

Ésta –con duración de cinco minutos y un segundo– fue la primera presentación del mandatario capitalino en las pantallas de Televisa en 2014. El año anterior participó cuatro veces en programas de la televisora de avenida Chapultepec: dos en el espacio que conduce Brozo, una con Adela Micha en su noticiario Las Noticias por Adela y otra más en Hoy.

 

Una pantalla cara

 

Pero las puertas de Televisa no se le han abierto gratis. Mancera, quien llegó a la jefatura de Gobierno con 64% de la preferencia electoral –el nivel de aceptación más alto alcanzado hasta ahora por un mandatario capitalino– ha tenido que pagar mucho dinero a la empresa de Emilio Azcárraga por el tiempo en sus pantallas.

Se trata de espacios comprados por la Coordinación General de Comunicación Social del GDF, la cual dirige Fernando Macías Cué.

En 2013, por ejemplo, la oficina encargada de cuidar la imagen del funcionario capitalino suscribió 177 contratos “abiertos de participación consolidada de servicios de espacios publicitarios y uso de tiempo aire” con televisoras, medios impresos –incluidas revistas de las llamadas “del corazón”–, portales electrónicos y personas físicas por un monto superior a los 180 millones de pesos, de los cuales 65.5 millones (36.6%) fueron a parar directamente a las arcas de la televisora y 14.7 millones más a sus empresas filiales (televisión por cable, radio y rama editorial), como consta en los documentos hechos públicos en el portal de transparencia del GDF.

El contrato suscrito con Televisa –OM/CGCS/DGA/CPS-001-0-2013– sufrió tres modificaciones. Inicialmente era de 20 millones de pesos, pero con los ajustes esa cantidad se triplicó al cierre de 2013.

La primera modificación fue el 6 de marzo de 2013 por 10 millones de pesos. Los recursos salieron del presupuesto del Sistema de Aguas de la Ciudad de México. Tres meses más tarde, el 7 de junio, Día de la Libertad de Prensa, se concretó la segunda modificación, ahora por 25 millones de pesos adicionales. Estos recursos salieron de la Secretaría de Finanzas “para atender las necesidades de las campañas del Gobierno del Distrito Federal”.

El último ajuste al contrato se llevó a cabo el 19 de agosto, con dos ampliaciones, una por 9 millones 111 mil 260 pesos y la segunda por 1 millón 197 mil 189 pesos. En el primer caso los fondos provinieron del Sistema de Transporte Colectivo Metro, y en el segundo, de la Secretaría de Salud.

Otra parte importante de la partida presupuestal de la Coordinación General de Comunicación Social del GDF fue para TV Azteca. La televisora de Ricardo Salinas Pliego se llevó apenas 16.7 millones de pesos, 48 millones 800 mil pesos menos que su competidora.

Como en el caso de Televisa, el contrato suscrito en enero del año pasado con TV Azteca –OM/DGCS/DGA/CPS-002-3-2013– por 10 millones de pesos fue modificado a la alza en tres ocasiones hasta sumar los casi 17 millones de pesos.

La primera modificación se efectuó el 15 de marzo y fue por 1 millón 700 mil pesos adicionales al contrato original. Los fondos provinieron de la Secretaría de Salud. El 7 de junio se hizo la segunda modificación, ahora por 5 millones de pesos. Dicha cantidad se obtuvo del presupuesto de la Secretaría de Finanzas.

Además Salinas Pliego se llevó 4.3 millones de pesos adicionales por el contrato suscrito de manera independiente con Proyecto 40 –OM/DGCS/DGA/CPS-004-3-2013–, el canal que le arrebató al empresario Javier Moreno Valle y cuya posesión todavía está en litigio en tribunales.

La cadena de televisión de Grupo Milenio, de acceso restringido, también alcanzó un pedazo de la partida presupuestal que el gobierno de Mancera destinó en 2013 a publicidad e imagen pública. El contrato inicial fue por 2 millones de pesos y con las modificaciones en el curso del año aumentó hasta 4.2 millones.

Según los contratos que están disponibles en el portal de transparencia del GDF, dos televisoras por cable alcanzaron una tajada del pastel publicitario: Efekto Noticias, de la empresa Latin American Broad­casting Industries S.A. de C.V., se llevó 2.5 millones de pesos, 1.5 millones más del tope acordado en un principio, y Televisa de paga, 9.95 millones de pesos. El contrato inicial con esta última había sido de 500 mil pesos.

En suma, cinco cadenas de televisión –abiertas y restringidas– absorbieron 103.2 millones de pesos de los 180 presupuestados para gastos publicitarios y de imagen del GDF.

El resto de los recursos fue repartido entre 170 radiodifusoras, diarios, revistas, portales electrónicos y un puñado de personas físicas.

 

Otros medios

 

Los principales concesionarios de radio –en especial ocho grupos: Radio Fórmula, Radio Centro, Grupo Imagen, NRM Comunicaciones (Radio Mil), Televisa Radio, MVS Radio, Radio Capital y Radio Acir– se llevaron casi 30 millones de pesos.

Los recursos se distribuyeron así, de acuerdo con los contratos modificados: Radio Fórmula, 5 millones 500 mil pesos; Radio Centro, 5 millones 200 mil; Radio Imagen, 4 millones 50 mil pesos; Radio Mil, 3 millones 700 mil pesos; Televisa Radio, 3 millones 400 mil pesos; MVS Radio, 2 millones 900 mil; Radio Capital, 2 millones 650 mil pesos, y Radio Acir, 2 millones 500 mil pesos.

Los convenios que más se dispararon fueron los suscritos con MVS Radio y Televisa Radio, al pasar de 500 mil a 2 millones 900 mil pesos en el primer caso y a 3 millones 400 mil pesos en el segundo.

En el contrato con MVS –OM/DGCS/DGA/CPS-007-0-2013, modificado cuatro veces– Macías Cué hizo la siguiente valoración para darle más publicidad: “Es una de las empresas más influyentes en la industria radiofónica, tiene formatos definidos y conceptos claros en su barra de programación para los diversos segmentos del mercado a los que dirige su producto. La emisora EXA FM ocupa el tercer lugar de rating entre las estaciones musicales que se escuchan en la capital del país, ya que tiene estaciones con 34 plazas a nivel nacional. Su perfil de audiencia es de hombres de entre 25 y 46 años de edad, de nivel socioeconómico alto y medio”.

Además resaltó que dicha empresa “ha otorgado al GDF un descuento sobre tarifa comercial, otorgando así las mejores condiciones en cuanto a precio, calidad y servicio”.

Otra parte del gasto de Comunicación Social del GDF en publicidad e imagen fue para los medios impresos, principalmente diarios y revistas: obtuvieron poco más de 35 millones de pesos.

De acuerdo con los contratos suscritos, La Jornada se llevó la mayor tajada al facturar 17 millones de pesos de publicidad, la mitad de lo que alcanzaron seis de los diarios de mayor circulación.

Inicialmente el contrato con La Jornada preveía un techo de 5 millones de pesos, pero con las adecuaciones se disparó a 17 millones, casi lo mismo que el GDF pagó a TV Azteca.

En este caso Macías Cué argumentó en el contrato que el diario que dirige Carmen Lira tiene un tiraje de 110 mil 236 ejemplares y se distribuye en el Distrito Federal y el área metropolitana, con puntos de venta en locales cerrados, abiertos y quioscos. Además a través de su distribuidora llega a 220 plazas del país.

Asimismo resalta la información que ofrece en su portal de internet y el perfil de sus lectores –estrato socioeconómico medio y bajo, con una edad promedio de 35 a 44 años– así como su presencia en 10 estados por conducto del Grupo Editorial La Jornada.

El resto de los recursos se distribuyó así: El Universal facturó 7 millones (cuatro más que el acuerdo inicial); Excélsior, 3 millones 300 mil pesos (2.3 millones más); Reforma, 3 millones (2 millones más), Milenio Diario, 2 millones 500 mil pesos (500 mil pesos más por las modificaciones), y 24 Horas, 2 millones 300 mil pesos.

La contratación de espacios en revistas fue casi nula. Según los documentos en poder de este semanario, Macías midió a todas con el mismo rasero, sin tomar en cuenta la importancia del medio ni su tiraje.

En los contratos suscritos con las empresas que editan las revistas Proceso, Contralínea, Emeequis, El Chamuco, Vértigo y Forbes se fijó un techo inicial de 300 mil pesos para cada medio.

En cambio al Grupo Editorial Notmusa, que edita TV Notas, Revista Nueva y H para Hombres le facturó 400 mil pesos de inicio, 100 mil más que a los semanarios políticos. Con Editorial Televisa –que publica TV y Novelas, entre otras– firmó un primer contrato por 300 mil pesos.

La “morralla” del presupuesto para publicidad e imagen –poco más de 10 millones de pesos– fue para portales electrónicos con y sin tráfico de lectores.

Con el periódico digital El Sendero del Peje, Comunicación Social del GDF suscribió en enero de 2013 dos contratos, uno por 1 millón de pesos y otro por 300 mil pesos.

Con los portales La Silla Rota, ejecentral y Animal Político se firmaron contratos iguales por 300 mil pesos.

Comunicación Social del GDF también otorgó contratos de publicidad a la periodista bloguera Norma Isela Vázquez Lázaro, quien se ostenta como representante de la página Nuevo Semanario 24. Macías le otorgó dos contratos de 200 mil pesos cada uno. La primera entrega fue al medio y la segunda a la persona.

En la lista de los beneficiarios de los convenios de publicidad también figuran los sitios Delfos, La Carpa, La Chuleta, elcristalazo, Desde la Calle, Con Clase, Teléfono Rojo, Peques y mamás y Virreyes Quince Quince.

Un grupo de 18 personas físicas también aparece entre los beneficiarios de los convenios de publicidad suscritos con el GDF, con sumas que van de los 35 mil a los 300 mil pesos.

El pasado 31 de enero la organización Artículo 19 denunció que la directora general de Mensaje y Nuevas Tecnologías de la Coordinación General de Comunicación Social del GDF, Irene Muñoz, amenazó al bloguero conocido como El Renegado Legítimo, luego de que éste acusó a la funcionaria de otorgar generosas prebendas a portales electrónicos afines a Mancera, incluidos los dos que dirige su esposo, el periodista Raymundo Riva Palacio.