Detención y extradición

MADRID.- Los agentes del Grupo de Localización de Fugitivos de la Policía Judicial española detuvieron a la ciudadana mexicana Luz del Carmen Solares de la Rosa el 29 de febrero de 2012, cuando salía del edificio donde se ubica el departamento en el que vivía con su madre y su hijo, en el exclusivo barrio de Salamanca de esta capital.

La noticia se divulgó en México el 1 de marzo. En un comunicado emitido el mismo día, el Ministerio del Interior informó sobre el operativo de la Policía Nacional –de la que depende el Grupo de Localización– en el que fue capturada Solares de la Rosa, el “cerebro criminal” detrás del asesinato del general Jorge Juárez Loera el 21 de mayo de 2011 en México.

“No opuso resistencia ni mostró demasiada sorpresa cuando escuchó ‘Policía Nacional’, como si ya estuviera esperando ser detenida, y confirmó su identidad en el momento de su captura”, dice al corresponsal un agente español que participó en la captura y pide se omita su nombre.

Meses antes, la Subprocuraduría de Asuntos Internacionales de la Procuraduría General de la República (PGR), a través de su agregaduría legal para Europa, cuya sede está en esta ciudad, giró oficios a las policías de España y Francia para pedirles su colaboración en la detención con fines de extradición de Solares de la Rosa, porque tenía “claros indicios que se escondiera en alguno de los dos países”.

“Se sabía que uno de los destinos de esta mujer fue París, donde vivía un hermano, o bien en España, donde también contaba con algún familiar y por la facilidad del idioma”, dice una fuente mexicana que seguía los pormenores del caso.

De hecho, agrega, Solares de la Rosa ingresó a Europa por París días después del asesinato del militar. Pero ahí se le perdió el rastro porque se manejó con muy bajo perfil.

En la primera quincena de diciembre de 2011, las policías mexicana y española se enteraron que familiares de la acusada llegaron a España y viajaron a Murcia y a Ciudad Real. Eso les hizo sospechar que ella se encontraba en este país, aun cuando “no había pruebas concretas” de ello, según la fuente.

Después, en una fecha no precisada de 2012 –enero o febrero–, los investigadores descubrieron fotografías de la mujer en el muro de Facebook de su hijo en las que se le observa practicando tae kwon do en un gimnasio de la zona de Salamanca. Y el círculo se cerró cuando localizaron el departamento donde vivía con su familia, explica la fuente mexicana.

Los agentes españoles comenzaron a vigilarla hasta que el 29 de febrero de 2012, cuando elementos del Grupo de Localización de Fugitivos vestidos de civil la interceptaron en la banqueta, la subieron a un vehículo oficial sin insignias y la llevaron a las instalaciones policiales.

El barrio Salamanca, donde Solares de la Rosa tenía su domicilio –los entrevistados no precisaron ni el nombre de la avenida ni el número del edificio–, se ubica cerca de la Puerta de Alcalá. A pocos metros se encuentra también la céntrica calle Serrano, famosa por las tiendas que exhiben ropa de moda de las principales firmas, así como restaurantes exclusivos, despachos de prestigio y algunas embajadas.

 

El regreso

 

La agregaduría legal de la PGR formalizó la solicitud de extradición por el hecho de que Solares era acusada en México por el delito de homicidio calificado.

El 5 de noviembre de 2012, el abogado de la inculpada presentó un “recurso de súplica” en contra del auto judicial que concedía su extradición. El 10 de diciembre siguiente, la citada agregaduría presentó ante el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC) del gobierno español una nueva nota verbal (número 000417) con una nueva orden de aprehensión con fines de extradición.

Y el 14 de enero de 2013, la Audiencia Nacional española emitió el auto 74/2012, en el que desestimaba el recurso de súplica y avaló la extradición de Solares de la Rosa, emitida en un fallo del 30 de octubre previo.

El 2 de febrero de ese año, el Consejo de Ministros –que encabeza el presidente Mariano Rajoy– aprobó su extradición, la cual se concretó el 18 del mismo mes. Ese mismo día, elementos de Interpol España entregaron a la detenida en el Aeropuerto de Barajas a un agente del Ministerio Público Federal y dos elementos de la Policía Federal Ministerial, quienes la trasladaron a la Ciudad de México en el vuelo 002 de una línea aérea comercial.