Un predebate nebuloso

La iniciativa del diputado perredista Enrique Velázquez en la que propone la legalización del consumo de la mariguana con fines recreativos, presentada en el Congreso estatal el martes 11, ya dividió a la sociedad. Y aunque el legislador propone un debate abierto en el que participen especialistas de varias disciplinas, algunos sectores, como el arzobispado, el ómbudsman y autoridades de Salud, ya comenzaron a manifestar su desacuerdo.

 

Con su propuesta para legalizar el consumo de mariguana en Jalisco, el diputado perredista Enrique Velázquez se robó los reflectores, pues abrió también el debate en la sociedad tapatía, tradicionalmente conservadora y reacia a tocar temas como el aborto y el matrimonio de parejas del mismo sexo.

Para los sectores más recalcitrantes, la iniciativa del legislador es sólo una ocurrencia, dicen; mientras algunos académicos, líderes de organizaciones sociales y políticos de izquierda consideran positivo discutir en el Congreso local la despenalización del consumo y posesión del enervante.

Nadie debe sorprenderse por ello, dice Velázquez a Proceso Jalisco, pues desde el principio la actual Legislatura advirtió que incluiría en su agenda dos temas concretos: la legalización de la mariguana y el matrimonio entre parejas del mismo sexo, algo que consiguió de manera parcial con la Ley de Libre Convivencia aprobada el año pasado.

E insiste en que su propuesta está en sintonía con la de sus correligionarios de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, que presentarán antes del 1 de marzo. Advierte incluso que se está asesorando con los mejores especialistas sobre la materia. Le interesa sobremanera, la opinión del exrector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, a quien ya le envió una invitación para el debate en Jalisco.

Para el legislador perredista, Edgardo Buscaglia, especialista en temas de narcotráfico y seguridad nacional, es otro de los personajes imprescindibles en una discusión de avanzada sobre el consumo de drogas.

Relata que aun cuando recibió una andanada de insultos cuando presentó la iniciativa de Ley de Libre Convivencia, e insiste en que tampoco se detendrá, aun cuando exista una campaña en la cual se le observa fumando un cigarro de mariguana.

Aclara que aunque él nunca ha probado el enervante, algunos amigos sí lo hicieron y se “perdieron” en el consumo.

–Entonces, ¿por qué legislar sobre la legalización de la mariguana? –le pregunta el reportero.

–Analizamos las estadísticas y saltaron un montón de cosas: la deserción escolar, la creciente inseguridad; además, 400 mil personas se incorporaron al “régimen de pobreza en el estado”, luego te das cuenta de que hay una guerra (contra el narcotráfico), menos mediática, pero guerra al fin.

De acuerdo con Velázquez, hasta ahora no se ha instrumentado ninguna acción contra la inseguridad. Por eso, subraya, “pienso que deben buscarse nuevos modelos y formas de enfrentar ese fenómeno”. Dice que 60% de los procesados en el penal de Puente Grande purgan condenas por delitos contra la salud; de ellos 40% fueron detenidos incluso en posesión de mariguana.

Sin dar cifras precisas, el entrevistado dice que alrededor de una tercera parte sólo “traían un poquito”; algunos hasta un kilo. Y cuando le dijeron al abogado que era para su consumo, él les respondió: ¿No se te hace mucho?

 

La propuesta

 

El diputado Enrique Velázquez presentó su propuesta el martes 11, cuando el titular de la Secretaría de Administración, Planeación y Finanzas, Ricardo Villanueva, compareció en el Congreso local con motivo de la glosa del primer informe de gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval. Eso hizo que la presencia del funcionario pasara casi inadvertida.

Al día siguiente La Jornada Jalisco y otros diarios publicaron notas sobre la propuesta del legislador perredista.

La idea de que la mariguana pueda utilizarse con fines terapéuticos como en otras ciudades del mundo fue bien recibida por los legisladores. Pero también detonó las críticas contra Velázquez, porque en su iniciativa habla sobre regular el consumo con fines recreativos.

Interrogado al respecto, el legislador comenta: “Recreativos parece que es para diversión, pero si tú lo sigues prohibiendo (el consumo) de todas maneras la gente fuma mariguana. Un niño tiene más facilidad de llegarle a un cigarro de mariguana que a uno de tabaco…. Para muchos, en la ciudad es mucho más barato comprar un cigarro de mariguana que un sándwich o un lonche”.

Recuerda que en 1940 el entonces presidente Lázaro Cárdenas del Río impulsó la liberación de la mariguana e incluso fue más allá al proporcionar heroína, morfina o cocaína de manera gratuita en dispensarios médicos del Departamento de Salubridad.

Por eso reitera que no es el primero ni será el último en proponer la despenalización de esa droga. “El tema está abordado desde hace mucho tiempo y además está demostrado que en pequeñas dosis la mariguana ayuda a los enfermos terminales de cáncer, a la gente con epilepsia, mal de Parkinson y otros males”.

Pero eso, comenta, “no nos lo pueden decir porque está prohibido… está prohibido hablar de la mariguana”.

Para Dante Haro Reyes, investigador de la Universidad Autónoma de Guadalajara, el debate tendrá que centrarse en la regulación del consumo y deberá ser multidisciplinario.

Especialista en temas de seguridad pública, Haro Reyes participó en el Informe Jalisco: más allá de la guerra de las drogas, publicado en 2012, durante la administración del panista Emilio González Márquez.

Al referirse a la “despenalización diferenciada, tanto de la producción, como del comercio y el consumo de las drogas prohibidas”, en la página 252 del volumen, coeditado por el gobierno de Jalisco, la Secretaría de Planeación y editorial Cal y Arena, los autores plantean: “Ninguna discusión sobre qué hacer en materia de una política de drogas puede intentarse seriamente sin plantear el tema de la legalización”.

En la introducción, Héctor Aguilar Camín escribió que en la investigación participaron académicos, consultores, politólogos y especialistas en seguridad pública, entre ellos Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, quien hoy está al frente de la Fiscalía General del Estado.

Haro Reyes insiste: la regulación de la mariguana ayudaría a reducir los niveles de impunidad en el trasiego y comercio de esa droga. De hecho, el Informe Jalisco subraya que la despenalización no resolverá los problemas relacionados con el abuso de las drogas, ni terminará con el crimen organizado.

A lo sumo, dice, “podría facilitar el conocimiento y el tratamiento de los consumidores problemáticos, acercándolos a las instituciones y políticas públicas, donde pueden encontrar ayuda”.

Según el texto, “los volúmenes, los márgenes de ganancia y la cantidad de personas involucradas en el crimen organizado serían mucho menores”. Y agrega: “Los daños que causa a quienes consumen cierto tipo de drogas pueden ser mejor atendidos mediante la regulación, la información y la educación”.

 

Pronunciamientos y contrastes

 

El debate sobre la regularización del consumo de la mariguana es oportuno, toda vez que países como Italia, Holanda, Portugal y recientemente Uruguay –un ejemplo a seguir en el continente– ya han avanzado en ese terreno, considera Dante Haro.

Según él, en Portugal las autoridades lograron regular el consumo interno y controlar la producción para disminuir el mercado negro. Está demostrado que las medidas punitivas fracasaron.

Pese al dinero invertido, el número de adictos ha crecido, dice, y pone como ejemplo a Estados Unidos… “Nosotros tenemos pobreza, tenemos una serie de cuestiones de violencia, de inseguridad, y entonces vendría a tratar de buscar soluciones novedosas, adecuadas a nuestra situación”, sostiene el investigador.

A su vez, el cardenal de Guadalajara, Francisco Robles; el presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDHJ), Felipe de Jesús Álvarez Cibrián; el fiscal Nájera Gutiérrez; el titular de la Secretaría de Salud, Jaime Agustín González, y la Sociedad Estatal de Padres de Familia se pronunciaron contra la despenalización de la mariguana.

El arzobispado advirtió que aun cuando el debate no está cerrado, su voto será en contra; en tanto el ómbudsman aseguró que la legalización de la mariguana es causa perdida que atentaría contra los derechos de la infancia.

“La convención de los derechos del niño en su artículo 33 establece que los estados partes, entre ellos el Estado mexicano, están obligados a implementar todo tipo de medidas (para) que nuestras niñas y niños se encuentren libres del consumo de estupefacientes y de sustancias ilícitas”, dijo Álvarez Cifrián en entrevista.

El fiscal Nájera Gutiérrez –quien en el Informe Jalisco se pronuncó a favor de la regulación del consumo de mariguana– declaró durante su comparecencia en el Congreso estatal que no es conveniente la propuesta del perredista:

“No se trata de ser puritano en el tema de legalización de mariguana; cada quien hace lo que quiere con su vida y su salud. En mi opinión como fiscal general, no es conveniente.”

El secretario de Salud también abordó el tema durante su comparecencia ante los diputados del Congreso local. Y aun cuando reconoció que el consumo de mariguana ayuda a combatir síntomas de algunas enfermedades, no es mejor que los medicamentos que están en el mercado.

El reportero buscó al titular del Consejo Estatal contra las Adicciones en Jalisco (Cecaj), Enrico Sotelo González, quien advirtió antes de la entrevista que la decisión de participar en el debate propuesto por el diputado Enrique Velázquez es del titular de la Secretaría de Salud.

Clínicamente, dijo, está comprobado que la mariguana causa dependencia y su uso conlleva problemas de pulmón, esquizofrenia, falta de dimensión de tiempo y espacio, además de alteraciones en el sistema nervioso central, problemas de oxigenación cerebral y pérdida de la memoria.

En el caso de quienes padecen el mal de Parkinson y problemas de médula espinal, según Sotelo González, existe un medicamento específico para su tratamiento. Durante la entrevista, insistió en que la misión del Cecaj es “desalentar el consumo de drogas”.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones levantada por la Secretaría de Salud federal en 2011, en Jalisco 1.3% de la población –uno de cada 100 jaliscienses– admitió haber probado la mariguana.

Otra encuesta, aplicada a 21 mil 115 estudiantes de entre 12 y 17 años en las 13 regiones sanitarias del estado en 2012, reveló que mil 225 aceptaron haber consumido la droga, sostiene el funcionario. Y adelanta que en la Encuesta Nacional de Adicciones de 2015 se sabrá si las cifras se mantienen o aumentan.