Sobre El linchamiento de Mony de Swaan De Juan S. Mijares Ortega

Señor director:

 

Me refiero a la nota intitulada El linchamiento de Mony de Swaan, de Jenaro Villamil, publicada en Proceso 1945.

En ese “reportaje” reproducen correos personales y privados del suscrito, tomados de mi dirección personal de correo electrónico y dirigidos a una dirección también personal del destinatario exclusivo.

El señor Villamil afirma que Proceso y él obtuvieron “una serie de correos”. En lenguaje simple, el señor Villamil confiesa el delito de robo de comunicaciones privadas.

La falta de escrúpulos de quienes publican y escriben notas con la intención manifiesta de “golpear”, así como el manejo de dobles estándares para medir y ser medido, se ha vuelto una práctica común de la revista Proceso; lo mismo se puede decir del señor Villamil. Es hipócrita criticar y descalificar a personas y organizaciones y, al mismo tiempo, incurrir en las mismas conductas que se denuncian. Espero que puedan verse reflejados en el espejo de su amarillismo, para salvar lo que alguna vez fue una ilustre revista.

El buen periodismo nunca es infame. Se extraña la decencia de personas como José Emilio Pacheco, que nutrían las fibras morales de Proceso. Nada queda.

En ejercicio de mi derecho de réplica, le pido publicar la presente, no en la sección Palabra de Lector, sino en el sitio correspondiente a la sección donde fue publicada la nota aludida; escribo la presente como afectado; no como lector.

Hago reserva de mis derechos.

 

Atentamente

Juan S. Mijares Ortega

 

 

 

Respuesta del reportero

 

Señor director:

 

Lamento que el licenciado Mijares no haya leído bien la nota a la que hace referencia. Los correos que se citan, como claramente lo indica el texto, “formaron parte de las pruebas presentadas ante el Órgano Interno de Control de la Cofetel, por presunto conflicto de intereses de Vera”. No fueron “robados” ni sustraídos por este reportero. Por cierto que el licenciado no desmiente el contenido de los mismos.

 

Atentamente

Jenaro Villamil