Acerca de El Carrete, el azote del sur de Morelos Del diputado Alfonso Miranda

Señor director:

 

En respuesta al reportaje escrito por Patricia Dávila bajo el encabezado: “El Carrete”, el azote del sur de Morelos (Proceso 1943), aclaro lo siguiente:

Noé Reynoso Nava no impulsa la obra pública en Amacuzac, Morelos, motivo por el cual un grupo de personas iniciaron un movimiento para pedir su destitución. Pero es falso que yo lo encabece, toda vez que como diputado local fui invitado por los lugareños, quienes me dijeron que no eran escuchados por Jorge  Messeguer Guillén, secretario de Gobierno de  Morelos. Ahora bien, en cuanto a que detrás del movimiento esté Santiago Mazari Miranda, no me consta, además de que la reportera no investigó bien el nombre, pues mi sobrino es Santiago Mazari Hernández. Por lo que respecta a la afirmación de que esta persona es el líder de la Banda de Los Rojos, corresponde a las autoridades competentes investigar la imputación y juzgar a la persona que el reportaje refiere como mi sobrino y con quien nunca he negado tener parentesco.

A decir de Jorge Messeguer Guillén, yo inicié el movimiento de protesta en contra de mi sucesor en la alcaldía, Noé Reynoso Nava. Esa es una falacia, contradicha inclusive por Álvaro Valle cuando refiere: “La de Amacuzac es una manifestación normal, ciudadana…”. No es cierto el resto de lo expresado por Álvaro Valle en esta parte del reportaje, al manifestar: “…aunque dentro está la delincuencia organizada, están Miranda y El Carrete. El miércoles 8 –cuando tomaron el ayuntamiento– andaba el sobrino, aunque no se metió a la bola, pues sólo supervisó y movilizó a la gente”.

En primer lugar, no pertenezco a ningún grupo delincuencial organizado; e inclusive el propio Jorge Messeguer Guillén declara: “…Sabemos que hay una relación familiar (entre El Carrete y el diputado Miranda), pero no se ha presentado ninguna en la que se le involucre con el narcotráfico”. Asimismo, la imputación está sustentada en apreciaciones meramente subjetivas, pues primero dice respecto a mi sobrino El Carrete: “no se metió a la bola”, y enseguida indica: “…pues sólo movilizó y supervisó a la gente”. Esto, por lógica, resulta inverosímil, ya que resulta imposible no estar en la bola y movilizar y supervisar gente en un movimiento social.

Es cierto que Noé Reynoso Nava y Álvaro Valle presentaron denuncias en mi contra, por los delitos de privación ilegal de la libertad, amenazas y robo; tan cierto es que he comparecido de manera voluntaria ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Morelos a verter mi declaración respecto a dichas denuncias, y desconozco por qué no han prosperado hasta el momento.

El texto asienta también: “Se tiene información de que El Carrete actúa en complicidad con el diputado Miranda. A la mayor parte de los pobladores (ambos) les ofrecen protección. Asimismo, la policía de Amacuzac actúa en complicidad con el diputado y con El Carrete, a quienes sirven de halcones o como instrumento para cometer secuestros y homicidios”. Con independencia de que esta es una imputación anónima porque no se indica el nombre del informante, niego toda complicidad con mi sobrino Santiago Mazari Hernández, y recuerdo las palabras ya citadas de Jorge Messeguer Guillén. De ahí que esta parte del reportaje caiga por su propio peso.

En otro punto se publica: “…Menciona también que desde el arribo de Reynoso Nava al ayuntamiento se incrementaron los conflictos ‘políticos, sociales y de inseguridad’, provocados de manera intencional por el diputado Miranda, en revancha porque Reynoso le ganó la alcaldía a su hijo René Miranda Domínguez en las elecciones de 2012.” Quien sostiene esto pretende ahora culparme de los problemas políticos, sociales y de seguridad que vive  Amacuzac, cuando es de todos sabido que han sido generados por la falta de tacto político del alcalde Reynoso Nava, quien inclusive en una reunión del pasado 20 de enero me pidió disculpas por el gran número de ofensas, denostaciones, calumnias y difamaciones de que se me ha hecho objeto. Esto lo hizo ante testigos de calidad, como el secretario de Gobierno Jorge Meseguer y el subsecretario José Luis Correa Villanueva. Tal vez en otras palabras, dijo reconocer que los jóvenes suelen equivocarse, y que todo había iniciado con un resentimiento y un coraje frustrado de años atrás, por haber tenido un enfrentamiento a golpes con uno de mis hijos, y por las múltiples ocasiones en que la policía municipal en mi periodo como alcalde lo metió muchas veces a la cárcel por alteración del orden público.

Antes de esa reunión, hubo otras dos, el 15 y el 17 de enero. Estuve presente sólo en ésta última, invitado por los representantes del movimiento social. Asistieron también el alcalde Reynoso, su cabildo, su tesorero y el subsecretario de Gobierno José Luis Correa, quien pidió a los presentes que disculparan la prepotencia del presidente municipal y sus múltiples errores, argumentando que esto es un estilo de vida. Por lo anterior, resulta risible que ahora me culpen de una forma de vivir y de sus efectos, que no son sino el enojo del pueblo de Amacuzac.

Respecto a la inseguridad, cuyo incremento se me pretende imputar, debo decir que es de todos sabido que en Morelos se recrudeció con motivo de la muerte de Arturo Beltrán Leyva, acaecida el 16 de diciembre de 2009, pues a partir de entonces aparecieron descuartizados, colgados y ejecutados por el estado. Ahora bien, de resultar cierto el incremento de la inseguridad que argumentan Noé Reynoso y Álvaro Valle, se debe a la incapacidad y falta de tino (atingencia) en la designación de los mandos de Seguridad Pública por parte del alcalde actual, toda vez que durante mi gestión no se sufrió inseguridad al grado que señalan mis detractores.

Según la reportera, Messeguer le declaró: “Un grupo cercano a Miranda argumenta que el gobierno (de Reynoso Nava) no ha hecho obra pública. Yo creo que es un conflicto político ‘enrarecido por el parentesco (del exalcalde con El Carrete)’. Hace varios días nos reunimos y los conminé a que llegaran a un acuerdo. Aceptaron que se practicara una auditoría a la gestión actual y a la pasada”.

Reitero que se trata de un movimiento social que tiene diversas causas, al cual acudí invitado por el secretario de Gobierno para participar en mi carácter de diputado con el objeto de que yo resolviera el conflicto entre la organización ciudadana y el presidente municipal, haciéndome el señalamiento de que yo estaba detrás del movimiento social. A lo anterior contesté, primero, que es falso que esté detrás del movimiento, que lo encabezan la mayor parte de ayudantes municipales, comisariados ejidales, representantes de asociaciones ganaderas, militantes de todos los partidos políticos con registro en el Instituto Estatal Electoral del Estado de Morelos, organizaciones populares, pero principalmente la gente que acompañó al hoy alcalde en su campaña política y personal, de su mismo equipo, a la que ha despedido injustamente; y, segundo, que no es de mi competencia resolver problemas que competen al presidente municipal, al cabildo y al Poder Ejecutivo de Morelos. Pero que en su momento, como diputado e integrante de la Comisión de Gobernación y Gran Jurado, sí es de mi competencia atender el reclamo de la sociedad en este tipo de conflictos. Esto se confirma cuando Jorge Messeguer señala: “Hace varios días nos reunimos y los conminé a que llegaran a un acuerdo”.  Ahora bien, en cuanto a la auditoría mencionada en el párrafo que nos ocupa, estoy de acuerdo en que se le practique a ambos, para efecto de que sean transparentados los recursos públicos.

El texto en cuestión también indica: “Para Álvaro Valle, habitante de Amacuzac y funcionario del ayuntamiento en varias administraciones, ‘la inseguridad se incrementó en el municipio a partir de que el señor Alfonso Miranda llegó como presidente municipal; la ola de inseguridad se reflejó en secuestro, robo a casas habitación, vehículos, abigeato, extorsión y desapariciones. Desafortunadamente la ciudadanía no denuncia por temor a las amenazas de Miranda y de su sobrino’”.

Insisto en que la inseguridad se recrudeció en todos los rincones de la entidad con motivo de la muerte de Arturo Beltrán Leyva, y subrayo que en la administración municipal que presidí  fue enfrentado con éxito dicho flagelo social.

Transcribo igualmente una declaración atribuida a Álvaro Valle: “Hice denuncias la –primera hace dos años– por privación ilegal de la libertad en agravio de uno de mis hijos. La puse en la PGJE y ante la CEDH (Comisión Estatal de Derechos Humanos). En esta última la ganamos porque investigó y emitió una recomendación; pero en la procuraduría la pararon, a pesar de que él (Miranda) ordenó a los policías que detuvieran a mi hijo con la intención de desaparecerlo”.

Niego categóricamente tal imputación, y, en todo caso, quien afirma esto tiene la carga de probarlo, y expedito su derecho para hacerlo valer ante las autoridades competentes, así como yo tengo el derecho de defenderme, motivo por el cual no es correcto que el señor Álvaro Valle pretenda litigar sus asuntos en los medios de comunicación y no ante los órganos procuradores y administradores de justicia.

También se le adjudica la siguiente frase: “Cuando Miranda ocupa la alcaldía, su parentesco con El Carrete lo fortalece. Se ve claramente que traía el cobijo de su sobrino. Por eso hace lo que quiere”.

Contesto que mi fortaleza no es ni ha sido mi sobrino, sino que, con mi función y vocación de servicio hacia el municipio que me vio nacer, impulsé  mediante recursos federales, entre otros, obra pública que no se había realizado. De ahí mi fortaleza, y tal es la causa de que haya ganado la elección para diputado por el IX Distrito Electoral. No por eso hago lo que quiero, sino lo que puedo y lo que  la  ley  me  permite.

Dice además la reportera: “Valle asegura que él y su familia han recibido amenazas de muerte”, y lo cita: “eso lo sabe el procurador Rodrigo Dorantes y el secretario Jorge Messeguer.

“–¿Qué le dijeron en la procuraduría?

“–Pararon la investigación. No sé si el fuero, la buena relación que tiene el diputado Miranda o porque paga. Al no actuar, la procuraduría pone en riesgo nuestra integridad física, por eso mucha gente no quiere denunciar. En 2009, cuando Miranda andaba en campaña para ser alcalde, le robó a mi tío cuatro toretes, por lo que éste lo denunció ante el Ministerio Público. Cuando Miranda se enteró le dijo que si ratificaba la querella se atuviera a las consecuencias. Mi tío se quedó callado.”

En primer término, Valle no precisa de quién recibió las amenazas, y para el indebido caso de que aluda a mi persona, niego haberlo amenazado, y en cuanto al robo de los toretes, también dicha acusación y la de haber amenazado al tío anónimo menciona.

Más adelante se asienta: “En Amacuzac, el diputado petista también es acusado de demoler el techo de la alcaldía, así como de apropiarse de un mercado municipal y de una unión ganadera que construyó con los 17 millones de pesos que le prestó Banobras al ayuntamiento”.

Debo decir que, efectivamente, el techo de la alcaldía fue demolido, pero cuando ya no fungía como alcalde por haber asumido el cargo de diputado; sin embargo, sé que ese techo ya no resistía y que era inevitable su demolición; tan es así, que existen recomendaciones de diversas dependencias que sugieren la toma de medidas de seguridad y demolición, como son Protección Civil e INAH, por lo que el alcalde en funciones, Jesús Bautista Gerardo, tomó esa decisión junto con el cabildo.

Ahora bien, en cuanto al dicho de que me apropié del mercado, quisiera saber en dónde se encuentra el documento que me acredita como propietario del mismo. Lo cierto es que el mercado, con autorización del cabildo, según consta en acta del 28 de noviembre de 2012, cuando yo ya fungía como diputado, se donó a la Asociación de Comerciantes de Amacuzac. Esa acta se encuentra protocolizada ante la Notaría Pública Número 1 de la Ciudad de Puente de Ixtla, Morelos, siendo alcalde Jesús Bautista Gerardo.

Es igualmente mentira que me apoderé de una unión ganadera. Lo ocurrido es que, por acta de cabildo del 2 de julio de 2012, se autorizó al ayuntamiento de Amacuzac enajenar a título gratuito, mediante cesión a favor de la Asociación Ganadera Local General Integral Municipal de Amacuzac, la parcela número 18-Z1 P-1 del ejido de Huajintlán, Municipio de Amacuzac,  para que construyera un tianguis ganadero, mismo que fue hecho con fondos federales, estatales y municipales, así como con aportaciones de los migrantes del municipio. Actualmente se encuentra bajo la administración de la Asociación Ganadera referida, de la cual soy asociado, y se me permite desarrollar en dicho lugar gestiones de programas de beneficio social, tales como los de materiales para construcción a mitad de precio, y el local es también utilizado como centro de acopio de granos, semillas, forrajes y ganado, beneficiándose la sociedad en general; además, se tiene un programa de funeraria gratuita y un vehículo llamado semiambulancia para trasladar pacientes, sin costo. Contamos con parque vehicular (camiones, maquinaria pesada) al servicio de la sociedad por una aportación de recuperación del combustible (diésel) y el pago del operador.

Sobre la inseguridad, quiero destacar que durante mi administración sólo hubo dos secuestros, uno de mi hermano Cándido, y otro, mientras que en la administración actual casi hay dos secuestros por mes.

Hasta aquí mi respuesta a todas las mentiras que los declarantes del reportaje vertieron a la reportera. (Carta resumida.)

 

Atentamente

Alfonso Miranda Gallegos

Diputado de la LII Legislatura

del Estado Libre y Soberano de Morelos

 

 

Respuesta de la reportera

 

Señor director:

 

En relación con la carta del diputado Miranda, preciso lo siguiente:

En todo el texto siempre queda claro que la información acerca de su sobrino Santiago Nazari Hernández, supuesto líder de la organización criminal Los Rojos, así como de su presunto involucramiento delictivo con el mismo Nazari, proviene de varios declarantes identificados con precisión y de un documento confidencial que circula en las áreas de justicia de Morelos.

 

Atentamente

Patricia Dávila