Aun cuando la presencia creciente de heroína mexicana en territorio estadunidense es un hecho confirmado, funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos consultados por Proceso se quejan de que la cooperación antinarcóticos por parte de México sigue bloqueada en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Por lo pronto, revelan, la DEA ya solicitó al presidente Barack Obama que hable con éste en el próximo encuentro que tendrá con él para que vuelva a darle acceso a la información sensible recopilada por la PGR, el Cisen y el Ejército.
WASHINGTON.- El aislamiento en que el gobierno de Enrique Peña Nieto mantiene a la DEA en territorio mexicano congeló parcialmente el intercambio de información de inteligencia entre la agencia antinarcóticos y la Procuraduría General de la República (PGR), lo que ha tenido como consecuencia un aumento del tráfico de drogas a Estados Unidos, se quejan funcionarios de la administración Obama.
“Actualmente circula más heroína mexicana en las calles de Nueva York, Chicago, Atlanta, Los Ángeles, Detroit y Miami, lo que significa un fracaso en la cooperación bilateral”, dice a Proceso un funcionario del Departamento de Justicia que exige conservar su anonimato.
Con el fin del sexenio de Felipe Calderón y el arranque del de Peña Nieto el 1 de diciembre de 2012, la DEA enfrentó la determinación del nuevo secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de cambiar la política de cooperación en la lucha contra el narcotráfico y de negarle a la agencia la total libertad que le había otorgado la PGR bajo el mando de Marisela Morales.
Ahora, advierte el entrevistado, “hay muy poca colaboración, todas las oficinas regionales de la DEA en México están desesperadas; sus agentes hacen todo lo que más pueden, pero no es suficiente. Necesitamos mayor cooperación con el gobierno mexicano o de lo contrario habrá más problemas”.
Otro de los funcionarios justifica el anonimato: “No podemos hablar on the record. Este gobierno mexicano es muy sensible y cualquier cosa que digamos en tono de crítica o queja, y hasta reconocimiento, repercute en el trabajo de las agencias de inteligencia que están representadas en México”.
De acuerdo con el más reciente análisis del gobierno de Obama sobre el tráfico de drogas a Estados Unidos que pasa por México, en lo que va de este sexenio se disparó notablemente sobre todo el trasiego de heroína mexicana, metanfetaminas y mariguana. Sólo disminuyó el tráfico de cocaína, y eso porque ya tiene menor demanda.
En la Estrategia Nacional para el Control de las Drogas 2013, que la Casa Blanca presentó el 24 de abril del año pasado, las estadísticas acerca del consumo de heroína entre los estadunidenses tuvieron ligeros incrementos.
El estimado que en ese documento hace la Oficina Nacional de Políticas para el Control de las Drogas (ONDCP, por sus siglas en inglés) es que en 2010 había en Estados Unidos 4 mil 144 consumidores de heroína mayores de 12 años y para 2011 –último que abarca el reporte– se registraban 4 mil 162.
En otro apartado, la estrategia reporta que en 2009 murieron 3 mil 278 personas por consumir heroína, mientras que en 2010 –último año incluido– fueron 3 mil 36.
Asimismo, se destaca que mientras en 2010 el gramo de heroína con pureza de 26% valía aproximadamente 464 dólares, en 2011 el gramo con pureza de 28% se vendió en 408 dólares. Además, se reporta un aumento del movimiento de esta droga en las calles de varias ciudades: en 2010 se confiscaron 3 mil 262 kilos de heroína y en 2011, 3 mil 909 kilos.
La Estrategia Nacional para el Control de las Drogas 2013 resalta que la producción neta de opio en México en 2010 fue de 425 toneladas, el año siguiente bajó a 300 y en 2012, último año reportado, disminuyó a 250 toneladas. Sobre el “potencial de producción de heroína”, el documento de la Casa Blanca calcula que en México se generaron 36 toneladas en 2010 y 30 en 2011.
La ONDCP aclara que todas esas cifras provienen de “cálculos” basados en las confiscaciones de narcóticos en Estados Unidos y en la información que anualmente entregan a la Casa Blanca dependencias involucradas en el combate al narco, tales como la DEA y el Centro de Inteligencia de El Paso (EPIC).
Consecuencias inmediatas
Un funcionario del Departamento de Justicia sostiene: “Desde que en Estados Unidos se fortaleció el combate a la producción nacional de metanfetaminas”, y con la aplicación de varias leyes estatales y federales para contrarrestar la venta irregular de medicinas controladas, la heroína se transformó en la droga con mayor demanda y en la más disponible para las ventas al mayoreo y al menudeo.
“Para los jóvenes estadunidenses es más fácil conseguir heroína y sus derivados que metanfetaminas o medicinas que se venden únicamente con receta. De eso se dieron cuenta los cárteles mexicanos y se aprovechan de eso y de que el gobierno mexicano ya no tiene la misma cooperación con la DEA”, matiza.
Desde que Jesús Murillo Karam asumió su cargo como procurador general de la República encontró que como presidente Felipe Calderón les abrió a los agentes de la DEA toda la información importante y sensible sobre el narcotráfico y el crimen organizado que recolectaban el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), el Ejército y la Marina, entre otras dependencias.
Como informó Proceso en diversas ediciones a lo largo del sexenio calderonista, cuando estaba al frente de la PGR Marisela Morales, actual cónsul general de México en Milán, Italia, les dio a los agentes de la DEA acceso ilimitado a las averiguaciones previas y a todo tipo de información de inteligencia que solicitaran.
Pero el gobierno de Peña Nieto, a través de Osorio Chong y Murillo Karam, sacó casi físicamente a la DEA de la PGR y del Cisen, vedándoles el acceso a informes clave.
En vez de eso, Osorio Chong creó la “ventanilla única” para emitir desde su oficina las nuevas reglas de cooperación con las dependencias estadunidenses, en el marco del trabajo bilateral en materia de seguridad, específicamente en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Los funcionarios del Departamento de Justicia atribuyen a esta falta de cooperación con la DEA la escasa eficiencia de la administración de Peña Nieto en este rubro: “No ha eliminado ni capturado a un solo capo importante cuya inhabilitación afecte el modus operandi de cárteles como el de Sinaloa o el de Juárez”, ilustra uno de ellos.
Los agentes de la DEA en México se sienten frustrados, no sólo por la falta de cooperación de las autoridades del país, sino porque son objeto de espionaje por parte del Cisen y del Ejército, indican las fuentes consultadas por Proceso.
Y agregan que en el gobierno de Barack Obama se comenta que la Secretaría de Gobernación da un trato preferencial al Buró Federal de Investigaciones (FBI) y a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en detrimento de la DEA.
“La única avenida que tiene la DEA en México para intercambiar información de inteligencia es la que conserva, de manera muy estrecha, con la Marina, pero ésta es además la dependencia mexicana a la cual no sólo la DEA, sino todas las agencias de inteligencia de Estados Unidos, le tienen mucha confianza”, puntualiza uno de los entrevistados.
A pregunta expresa, el mismo funcionario dice que entre los niveles de violencia registrados durante el sexenio de Calderón y los del principio del gobierno priista “no hay ningún cambio significativo; lo que ha ocurrido es que la mayoría de la prensa nacional, extrañamente, ha dejado de reportar este tipo de sucesos”.
–¿Esto quiere decir que los cárteles siguen disputándose las rutas del trasiego de drogas, generando una violencia exagerada?
–Los reportes de inteligencia recopilados por la DEA sólo han registrado cambios en el comportamiento de los cárteles, en especial del de Sinaloa. Poco a poco esa agrupación criminal se ha ido apoderando de más territorios, de plazas que estaban dominadas por Los Zetas y el Cártel del Golfo.
–¿El Cártel de Sinaloa está ganando la batalla a sus enemigos, o éstos han dejado de buscar el dominio territorial?
–Hay varias interpretaciones. Una, que grupos como Los Zetas, el Cártel del Golfo, La Familia Michoacana y últimamente Los Templarios, han sido diezmados por las fuerzas de seguridad del gobierno mexicano y eso lo está aprovechando el Cártel de Sinaloa.
“La otra es que en México se está llevando a cabo una limpia de criminales que no pertenecían a las verdaderas filas del narcotráfico, pero se hacían pasar como parte de ellas para cometer otros delitos, como secuestro y extorsión. Y en esto comparten objetivos el Cártel del Golfo y las fuerzas del Estado.”
En un intento desesperado de romper su aislamiento en México, la DEA recomendó por medio del Departamento de Justicia que el presidente de Estados Unidos solicitara a Peña Nieto que acabe con la falta de cooperación. El próximo 19 de febrero Obama arribará a Toluca, Estado de México, para participar en la Cumbre de Líderes de América del Norte, junto al mandatario mexicano y el primer ministro de Canadá, Stephen Harper. Hasta ahora la respuesta de la Casa Blanca no ha sido favorable.
La razón: “No quieren provocar más molestias al gobierno mexicano, sobre todo por el escándalo que causó la revelación de que la Agencia Nacional de Seguridad espiaba los mensajes telefónicos del presidente Peña Nieto cuando era candidato”, reconoce el entrevistado.
A las fuentes del Departamento de Justicia se les pregunta qué indican los reportes de las agencias estadunidenses de inteligencia en torno al fenómeno de las autodefensas en Michoacán, pero en este tema son lacónicas: “Lo que podemos decir es que el caso también podría estar relacionado con un objetivo de control territorial”.
El acorralamiento de la DEA en México incluso llevó a Paul K. Crane, director regional de la agencia en México, a considerar su traslado a otro país. “Es uno de los hombres de la DEA más preocupados y desesperados por la falta de cooperación con las autoridades mexicanas”, enfatiza uno de los entrevistados.








