Lo ignoraron dos alcaldes y un gobernador; apela al presidente

Señor director:

 

Mucho agradeceré que difunda esta carta, dirigida al presidente Enrique Peña Nieto, para exponerle lo siguiente:

El 11 de diciembre del 2011 dirigí un oficio al entonces alcalde de Tolimán, Querétaro, Daniel de Santiago Luna, solicitándole información acerca de una obra de ampliación de drenaje efectuada en el Barrio de la Villita, de la comunidad de San Pablo, que no llegó hasta mi hogar.

Ninguna respuesta obtuve a pesar de haber hecho la petición de manera formal. Recurrí entonces al gobernador del  Estado, José Calzada Rovirosa, para comunicarle mi petición y manifestar mi inconformidad ante ese hecho usando los cauces respectivos –por escrito y respetuosamente– el 9 de febrero del 2012. El “gobierno de las soluciones” tampoco me dio una respuesta satisfactoria.

Lo más que logré fue una entrevista con el licenciado Maximiliano Díaz, quien, prácticamente indiferente al caso, me dijo que la obra era del ámbito municipal y que el gobierno del estado no tenía injerencia en ese tipo de iniciativas.

Así, pues, me mantuve mendigando un servicio público al que tengo derecho, pues soy un contribuyente al igual que muchos que aportamos recursos para que los gobiernos nos maltraten o ignoren.

Al terminar el periodo corrupto de Daniel de Santiago Luna, llegó a la presidencia municipal un joven licenciado –Édgar Montes Benítez–, quien en campaña prometió acabar con la corrupción porque él iba a encabezar un gobierno “diferente”.

Hasta el día de hoy no he notado la diferencia, pues la corrupción ha aumentado; el manejo de los recursos sigue siendo discrecional; el número de aviadores y asesores VIP también se incrementó; los empleados municipales no han dejado de maltratar a quienes hacemos una petición, y los regidores, que escasamente saben cómo se llaman, están solapando tales hechos.

Al nuevo alcalde le envié una petición por el motivo expuesto. Conseguí una entrevista con él, y su respuesta fue que, como mi domicilio está ubicado en un terreno difícil, se necesita mucho dinero para beneficiarme con la obra de drenaje, y que realmente no pueden destinar grandes sumas a un solo domicilio. Agregó que si yo, como interesado, aportaba la mitad del costo de la obra, contemplarían la posibilidad de tomarme en cuenta.

Sé que las ocupaciones de quienes nos gobiernan son muchas y que ellos no pueden estar al servicio de un solo ciudadano. Pero precisamente por ello es necesario que las instancias que atienden los casos de la gente de a pie garanticen el hecho de que los noblecitos municipales cumplan con sus obligaciones constitucionales, trabajando en beneficio de todos.

Sé también que Enrique Peña Nieto está muy ocupado en sus reformas estructurales, pero ello no le impide hacer observaciones y exigir que los empleados y funcionarios municipales realicen bien su trabajo. (Carta resumida.)

 

Atentamente

Hugo Ocaña Hernández