YURÉCUARO, MICH.- Apenas se dio a conocer la noticia del acuerdo entre representantes de los grupos de autodefensa y el gobierno federal –firmado el 26 de enero en Tepalcatepec–, la violencia escaló en varios municipios, incluso éste, donde un nuevo grupo armado independiente irrumpió en la escena.
El comisionado federal para la seguridad y el desarrollo integral de la entidad, Alfredo Castillo Cervantes; el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, y el gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, habían explicado los ocho puntos del documento firmado cuando al mediodía del 27 de enero ocurrió el primer enfrentamiento en Yurécuaro. Dos días después, civiles armados y policías federales tomaron dos municipios más: el de Peribán de Ramos, en la zona aguacatera, y Los Reyes de Salgado, en la región cañera.
En dicha zona, el día 29 hubo enfrentamientos de civiles armados y los policías federales contra pistoleros locales en por lo menos cuatro poblados donde, según reportaron las autoridades, fueron capturados Rogelio López, El Caballo; Noé Barajas, El Cheneque, y cuatro presuntos sicarios más de Los Caballeros Templarios.
Los ocho puntos del documento firmado el 26 son los siguientes:
1. Las autodefensas se institucionalizan al incorporarse a los Cuerpos de Defensa Rurales. Para este fin, sus líderes presentarán una lista de sus integrantes, los cuales serán validados en un expediente que será controlado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Estos cuerpos serán temporales y estarán bajo el mando de la autoridad en los términos de las disposiciones aplicables.
2. Para la protección de sus comunidades, personal de las autodefensas podrá formar parte de la Policía Municipal siempre y cuando acredite los requisitos de ley y cuente con el aval del cabildo del ayuntamiento en el que opera.
3. Las autodefensas se obligan a registrar ante la Sedena las armas que poseen o portan. Por su parte, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, o en su caso la Sedena, se compromete a dotarlos de las herramientas necesarias para su comunicación, traslado y operación.
4. Se acuerda que en los municipios en conflicto se llevará a cabo una auditoría del uso de los recursos públicos conforme a las disposiciones legales aplicables.
5. Se acuerda la rotación de los agentes del Ministerio Público federal y local, así como la instrumentación de unidades móviles de Ministerio Público.
6. La Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán se compromete a mantener comunicación permanente con los municipios afectados para ofrecerles el apoyo conforme a las facultades que tiene dicha comisión.
7. Para el caso de las personas que fueron detenidas por portación de arma de fuego y que se encuentran en libertad provisional, se harán las gestiones pertinentes para que puedan firmar en Michoacán, sin tener que trasladarse a otras entidades.
8. En el caso de los servidores públicos municipales y estatales que tengan responsabilidad penal o administrativa, y que se encuentre totalmente acreditada, se les aplicará todo el peso de la ley.
“Queremos limpiar Michoacán”
El secretario de Gobierno, Jesús Reyna García, aseguró que las autodefensas tienen en su poder 15 municipios; pero Estanislao Beltrán, Papá Pitufo, el vocero de los grupos civiles armados, sostiene que son cerca de 40. Unos en control total, otros no, los más recientes son Uruapan y Apatzingán –que está “casi cercado”– y más de 80 poblaciones, junto con las que se sumaron en los últimos días: La Carátacua, Jucutacato, Jicalán, Cutzato, municipio de Uruapan y las cabeceras municipales de San Juan Nuevo Parangaricutiro, Peribán de Ramos y Los Reyes de Salgado.
Entrevistado por el corresponsal luego de la firma del documento en la ciudad de Tepalcatepec, El Comandante Tilín, uno de los 30 coordinadores de los Grupos de Autodefensa y Policías Comunitarios de Michoacán, dice que no tiene claro el propósito del acuerdo y añade que los grupos comunitarios que han combatido al crimen organizado desde el 24 de febrero de 2013 incluso “limpiaron” ya casi una tercera parte de la entidad de esas “lacras”, algo que, sostiene, el gobierno no pudo hacer en 13 años.
El objetivo principal, agrega, es llegar a Apatzingán, corazón de Los Templarios, pero ya con el apoyo de las fuerzas federales, y continuar así en el resto de la entidad, sometida por delincuentes desde principios del gobierno del panista Vicente Fox, situación que se recrudeció en el de su sucesor Felipe Calderón, quien es de Michoacán.
Al igual que El Tilín, sus compañeros El Cinco, El Americano y Martín critican el acuerdo firmado entre las autodefensas de Michoacán y el gobierno federal para que estos grupos actúen dentro del marco legal como “cuerpos rurales”.
Según ellos, vestirse de gris y mostrar su texana con los distintivos de las Defensas Rurales los haría blancos del crimen organizado, como lo son hoy los soldados, marinos y los policías.
“Tampoco estamos de acuerdo en que la Sedena y Gobernación tengan una lista de cuántos y quiénes somos, dónde vivimos. Eso les permitiría (a los delincuentes) identificarnos y desarmarnos en cualquier momento”, dice.
Sus compañeros aseguran que la toma de Apatzingán se hará de manera coordinada entre los grupos de autodefensa y el gobierno federal; lo mismo, refieren, sucederá en los municipios del estado donde hoy se enseñorea el crimen organizado.
Hipólito Mora, líder de las autodefensas de la Ruana, municipio de Buena Vista, comenta a Proceso que a pesar del acuerdo firmado ante el comisionado Castillo Cervantes y el gobernador Vallejo Figueroa, sus huestes se dirigirán en cualquier momento hacia Apatzingán. Y reitera que no dejará las armas; a lo sumo, dice, “trataremos de ser más discretos”.
El Comandante Cinco, a su vez, pide al Ejército y a la Policía Federal coordinarse con los comunitarios para atacar juntos al crimen organizado. “Siempre nos dejan solos”, se queja. Y enumera las escaramuzas en El Carrizo, La Cofradía y Cancita, municipio de Parácuaro, donde el 24 de enero los enfrentamientos duraron 12 horas.
Narra que ese día la Policía Federal tuvo que utilizar un helicóptero para contener la “putacera”, porque las tropas de la 43 Zona Militar “nomás no intervinieron”. Y aunque la alcaldesa Lucila Barajas le estuvo llamando por teléfono al comandante responsable, nadie le contestó. “Si van a jalar, que sea parejo”, sentencia.
Aclaraciones
El 30 de enero, en Mérida, el titular de la Procuraduría General de la República, Jesús Murillo Karam, declaró que hay evidencias ministeriales de que el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) armó a los grupos de autodefensa de Michoacán.
Tras su participación en la reunión plenaria de los senadores del PRI y del PVEM en la capital yucateca, el funcionario afirmó que la evidencia de los supuestos nexos entre autodefensas y el CJNG ya está “convertida en consignación”.
Cuestionado al respecto, Papá Pitufo dijo a los reporteros que ya estaba harto de esas “preguntas estúpidas” y negó que su grupo reciba apoyo de la citada organización criminal.
“Quiero ser enfático: nosotros no pactamos con criminales. Estamos hasta la chingada de la situación que ha ocasionado el crimen organizado y no queremos caer en poder de los criminales.”
Sobre la procedencia de las armas y los cartuchos que poseen, reiteró que los obtienen de las casas de seguridad de Los Caballeros Templarios que desmantelan.








