Por disposición del presidente Enrique Peña Nieto, el exfutbolista argentino Jorge Valdano y su consultoría Innovación Deportiva encabezarán un proyecto que prevé la construcción de 32 Centros de Alto Rendimiento (CAR) en el país, uno por cada entidad federativa, los cuales serán operados mediante el esquema de Asociaciones Público-Privadas (APP).
La edificación de esos polideportivos no es el primer proyecto que el grupo de Valdano desarrolla en México, pero sí el más importante.
Desde octubre pasado asesora a funcionarios de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en el diseño de una estrategia para el alto rendimiento, la cual supuestamente permitirá reproducir “el milagro del deporte español” comenzado en los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona.
Así, paralelamente a la gestión de Jesús Mena como director de la Conade, Peña Nieto determinó enviar recursos adicionales a los que ya recibe esta dependencia.
El 18 de diciembre, al inicio de la Cuarta Sesión Ordinaria del Consejo Directivo del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade), Mena anunció a los asistentes que por acuerdo presidencial se construirán los 32 CAR. Costarán, dijo, entre 20 y 60 millones de pesos cada uno y serán operados a través de las APP, esquema que ha enfrentado problemas en los sitios donde se aplica, como las albercas del Distrito Federal. Además cada estado deberá donar el terreno donde se establecerá su CAR, el gobierno federal enviará el dinero y las instalaciones serán concesionadas 20 años a la consultora de Valdano.
Un día después del anuncio de Mena, los españoles Luis Solar Cubillas y Miguel de la Villa, integrantes de Innovación Deportiva, ofrecieron conferencias a los asistentes a la plenaria del Sinade. Solar –director del equipo técnico del Instituto Municipal de Deportes de Bilbao, exdirector del Instituto Vasco de Educación Física (1991-1999) y excoordinador general del club de futbol Athletic de Bilbao (2007-2009)– dio la charla Deporte, asunto de Estado.
De la Villa –exbasquetbolista, director del Mundial de Basquetbol de España en 2014 y quien ha ocupado distintos cargos en su país, entre ellos el de director general de Deportes del ayuntamiento de Madrid, miembro del Consejo de Administración de Madrid Infraestructuras Deportivas y director de Promoción Deportiva de la Candidatura Madrid 2012 para los Juegos Olímpicos– presentó la ponencia Colaboración público-privada.
Los directores de los 32 institutos estatales del deporte fueron citados por el director del Sinade, Enrique Ayala Bárcenas, para que el martes 21 se reúnan en las instalaciones de la Conade con los españoles, quienes les explicarán cómo se trabajará con este nuevo modelo de infraestructura deportiva.
Cabildeo desde dentro
En octubre de 2012 Proceso publicó que en el equipo de transición del gobierno federal, el coordinador para el deporte, Ernesto de Lucas, estuvo trabajando junto con Eduardo Sánchez Urrutia, un exfuncionario de la Conade quien se ostenta como socio y representante de Valdano en México.
En las juntas de trabajo durante el periodo de transición, la propuesta más importante de Sánchez Urrutia era justamente la construcción y operación de 32 instalaciones deportivas. Argumentaba que como los gobiernos federal, estatales y municipales han sido incapaces de ofrecer espacios de calidad para la práctica deportiva, se necesitaba que la iniciativa privada los manejara (Proceso 1878).
En esas juntas, donde Sánchez Urrutia llevaba la voz cantante, participaron algunos directores de institutos del deporte. Uno de ellos era Jesús Mena, quien entonces dirigía el Instituto Mexiquense de Cultura Física y Deporte (Imcufide) y aspiraba a dirigir la Conade, cargo que finalmente obtuvo gracias a la intervención del cacique del deporte Mario Vázquez Raña.
Valdano tuvo hace más de un año su primer encuentro con Peña Nieto. En cuestión de minutos, el presidente quedó maravillado con la oferta que le hizo el exfutbolista, campeón del mundo en 1986 y exdirector general deportivo del club Real Madrid. El modelo de coparticipación propuesto por Valdano ya opera en distintas ciudades de España.
En octubre de 2012, cuando fue entrevistado vía telefónica por este semanario, Valdano admitió que el gobierno federal era un potencial cliente. Adelantó que, en caso de alcanzar un acuerdo con la administración de Peña Nieto, su programa se sustentaría en tres ejes: darle un valor estratégico al deporte, buscar comprometer a varios secretarios de Estado en la edificación de un proyecto a futuro y sustentar el trabajo en especialistas.
“En ese sentido la empresa que presido se considera líder en el mercado”, dijo.
A segundo plano
La decisión que tomó Peña Nieto de involucrar a Valdano no cayó nada bien a Mena. Aunque el director de la Conade no ha manifestado su descontento en público, no ha sido él quien ha atendido a los extranjeros.
La relación del gobierno con Valdano y la empresa Innovación Deportiva (de consultoría y asesoría) se estableció a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP).
En octubre del año pasado, mediante un oficio del INAP, los cuatro subdirectores generales de la Conade –de Administración, Deporte, Cultura Física y Calidad para el Deporte– fueron instruidos para elaborar un diagnóstico. Tendrían que presentar por escrito todo lo relacionado con las instalaciones, número de entrenadores y médicos y grado de capacitación de los mismos, número de atletas de alto rendimiento y resultados en las competencias internacionales por disciplina deportiva, entre mucha otra información.
Después fueron citados a una reunión –el 15 de octubre de 2012– para que frente a un grupo de asesores españoles se presentaran y explicaran qué función realizan, cuánto personal tienen y en general cuál es su aportación al deporte mexicano.
Este encuentro se realizó en la sala de juntas de la Dirección General de la Conade, pero no fue encabezado por Mena, que ni siquiera dio la bienvenida a los asesores. En su lugar estuvo un amigo suyo, el profesor Juan José Palacios. Él no trabaja en la Conade, pero Mena le encargó diseñar el Programa Nacional de Cultura Física y Deporte que, tras un año de trabajo, aún no ha entregado.
En aquella reunión Palacios se apersonó desaliñado, con barba de tres días, el pelo sucio. Dejó los pants en su casa. Los cambió por un pantalón negro y una camisa rosa. Fungió como el líder. La confianza con la que hablaba a los asesores sugería que ya los había tratado.
En ese encuentro también participó un viejo conocido del deporte mexicano: Francisco Guzón Fernández, experto en planificación deportiva y alto rendimiento y director de Deportes de la Universidad Politécnica de Madrid. Fue asesor del gobierno mexicano entre 1998 y 2000, cuando Ivar Sisniega dirigía la Conade. Ayudó a poner en marcha el programa de becas CIMA (Compromiso Integral de México con sus Atletas) de cara a los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 que, casi 14 años después, sigue funcionando sólo con recursos gubernamentales, pues la iniciativa privada no ha querido inyectarle dinero.
Otros de los integrantes de la empresa Innovación Deportiva –o Innovation Sport Managment, con dirección en Paseo de la Reforma 87 en la Ciudad de México– son Felipe Pascual Garrido (socio consultor y fundador de esta compañía en 2005), Antonio Hernández Granados, Juan Luis Navarro Imberlón, Bonifacio Teruelo, Juan de la Cruz Vázquez Pérez, Gabriel Sáez, Javier Sobrino del Toro y Sebastián Luri Laserna, también conocido en México porque fue vicepresidente de los clubes Tigres de la UANL y director y vicepresidente del equipo Jaguares de Chiapas.
México ya es cliente
Uno de los proyectos que este grupo ya logró realizar en México es el del Centro de Actividad Física y Bienestar Social en San Andrés Cholula, Puebla, que se construyó durante el gobierno de Felipe Calderón. Costó 90 millones de pesos, que fueron transferidos directamente de la Unidad de Política y Control Presupuestario de la Secretaría de Hacienda, dirigida por Nicolás Kubli Albertini, a la Secretaría de Finanzas de ese estado a través del programa S238 Polideportivos.
Kubli –amigo de Sánchez Urrutia– canalizó esos recursos a Puebla y logró que, una vez concluida la construcción, se le concesionara 20 años al grupo de asesores españoles del cual forma parte Sánchez Urrutia (Proceso 1878).
El presidente municipal de San Andrés Cholula, Miguel Ángel Huepa, contrató a la empresa Tradeco Ingeniería para ejecutar la obra. Cuando quedó lista y fue inaugurada en abril de 2013, la administración recayó en el Instituto Poblano del Deporte (que depende del gobierno estatal) y no en el grupo de asesores.
Kubli es actualmente oficial mayor de la SEP, en cuya estructura funciona la Conade.
Proceso le solicitó una entrevista a Valdano. Éste se negó pues afirma que se había comprometido a no hacer declaraciones hasta la presentación oficial del proyecto, lo cual ocurrirá en unas semanas.
En el sitio web de Innovación Deportiva puede leerse que sus servicios son “diseño, construcción y gestión de instalaciones deportivas; planificación y organización de eventos deportivos; diseño, optimización y evaluación de servicios y programas deportivos; orientación y desarrollo de proyectos de I+D+i y formación en el deporte y marketing y comunicación deportiva.
“Innovación Deportiva (ID) es una empresa de consultoría deportiva que se dedica a orientar, asesorar técnicamente y realizar estudios y proyectos, no prestamos servicios directos a usuarios de actividades deportivas, no construimos instalaciones y no vendemos materiales ni equipamientos deportivos, somos consultores del deporte y nuestro negocio es el de nuestros clientes. Una de las ventajas competitivas de la empresa es la experiencia y cualificación de sus consultores y las relaciones, tanto con instituciones públicas como con entidades deportivas de todo tipo, que mantiene la compañía y los socios que la forman.
“El cliente tiene que ver claro que para iniciar su camino como empresario o para mejorar el funcionamiento de sus equipamientos y servicios necesita de una empresa especializada en consultoría deportiva; no consultores generalistas o estudios de arquitectura. Innovación Deportiva trabaja con abogados, sociólogos, arquitectos, economistas, pero siempre desde las referencias del deporte.”
Mena entregó a la SEP un pequeño documento de unas cuantas hojas –elaborado por Palacios y Mario Ramírez Barajas, otro de sus amigos– que contiene el Programa Nacional de Cultura Física y Deporte 2012-2018. De tan mal hecho se lo devolvieron para que lo repitiera. Los asesores españoles diseñaron el suyo, que contiene la planificación y aplicación del Programa Nacional de Cultura Física y Deporte.
El texto de más de 200 páginas incluye un diagnóstico integrado del sistema deportivo mexicano, misión, lema, visión y valores, los 10 problemas más importantes del deporte mexicano, objetivos generales, líneas estratégicas, cuadro presidencial, medidas y resumen de objetivos y líneas estratégicas.
Mena no ha entregado “su” programa ni ha avanzado en los tres ejes fundamentales –Mover a México, Transformación del deporte e Infraestructura deportiva– que planteó en el arranque de su administración.
El logro que más ha presumido ha sido la “profesionalización” de las federaciones deportivas.
Por disposición del presidente Enrique Peña Nieto, el exfutbolista argentino Jorge Valdano y su consultoría Innovación Deportiva encabezarán un proyecto que prevé la construcción de 32 Centros de Alto Rendimiento (CAR) en el país, uno por cada entidad federativa, los cuales serán operados mediante el esquema de Asociaciones Público-Privadas (APP).
La edificación de esos polideportivos no es el primer proyecto que el grupo de Valdano desarrolla en México, pero sí el más importante.
Desde octubre pasado asesora a funcionarios de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en el diseño de una estrategia para el alto rendimiento, la cual supuestamente permitirá reproducir “el milagro del deporte español” comenzado en los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona.
Así, paralelamente a la gestión de Jesús Mena como director de la Conade, Peña Nieto determinó enviar recursos adicionales a los que ya recibe esta dependencia.
El 18 de diciembre, al inicio de la Cuarta Sesión Ordinaria del Consejo Directivo del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade), Mena anunció a los asistentes que por acuerdo presidencial se construirán los 32 CAR. Costarán, dijo, entre 20 y 60 millones de pesos cada uno y serán operados a través de las APP, esquema que ha enfrentado problemas en los sitios donde se aplica, como las albercas del Distrito Federal. Además cada estado deberá donar el terreno donde se establecerá su CAR, el gobierno federal enviará el dinero y las instalaciones serán concesionadas 20 años a la consultora de Valdano.
Un día después del anuncio de Mena, los españoles Luis Solar Cubillas y Miguel de la Villa, integrantes de Innovación Deportiva, ofrecieron conferencias a los asistentes a la plenaria del Sinade. Solar –director del equipo técnico del Instituto Municipal de Deportes de Bilbao, exdirector del Instituto Vasco de Educación Física (1991-1999) y excoordinador general del club de futbol Athletic de Bilbao (2007-2009)– dio la charla Deporte, asunto de Estado.
De la Villa –exbasquetbolista, director del Mundial de Basquetbol de España en 2014 y quien ha ocupado distintos cargos en su país, entre ellos el de director general de Deportes del ayuntamiento de Madrid, miembro del Consejo de Administración de Madrid Infraestructuras Deportivas y director de Promoción Deportiva de la Candidatura Madrid 2012 para los Juegos Olímpicos– presentó la ponencia Colaboración público-privada.
Los directores de los 32 institutos estatales del deporte fueron citados por el director del Sinade, Enrique Ayala Bárcenas, para que el martes 21 se reúnan en las instalaciones de la Conade con los españoles, quienes les explicarán cómo se trabajará con este nuevo modelo de infraestructura deportiva.
Cabildeo desde dentro
En octubre de 2012 Proceso publicó que en el equipo de transición del gobierno federal, el coordinador para el deporte, Ernesto de Lucas, estuvo trabajando junto con Eduardo Sánchez Urrutia, un exfuncionario de la Conade quien se ostenta como socio y representante de Valdano en México.
En las juntas de trabajo durante el periodo de transición, la propuesta más importante de Sánchez Urrutia era justamente la construcción y operación de 32 instalaciones deportivas. Argumentaba que como los gobiernos federal, estatales y municipales han sido incapaces de ofrecer espacios de calidad para la práctica deportiva, se necesitaba que la iniciativa privada los manejara (Proceso 1878).
En esas juntas, donde Sánchez Urrutia llevaba la voz cantante, participaron algunos directores de institutos del deporte. Uno de ellos era Jesús Mena, quien entonces dirigía el Instituto Mexiquense de Cultura Física y Deporte (Imcufide) y aspiraba a dirigir la Conade, cargo que finalmente obtuvo gracias a la intervención del cacique del deporte Mario Vázquez Raña.
Valdano tuvo hace más de un año su primer encuentro con Peña Nieto. En cuestión de minutos, el presidente quedó maravillado con la oferta que le hizo el exfutbolista, campeón del mundo en 1986 y exdirector general deportivo del club Real Madrid. El modelo de coparticipación propuesto por Valdano ya opera en distintas ciudades de España.
En octubre de 2012, cuando fue entrevistado vía telefónica por este semanario, Valdano admitió que el gobierno federal era un potencial cliente. Adelantó que, en caso de alcanzar un acuerdo con la administración de Peña Nieto, su programa se sustentaría en tres ejes: darle un valor estratégico al deporte, buscar comprometer a varios secretarios de Estado en la edificación de un proyecto a futuro y sustentar el trabajo en especialistas.
“En ese sentido la empresa que presido se considera líder en el mercado”, dijo.
A segundo plano
La decisión que tomó Peña Nieto de involucrar a Valdano no cayó nada bien a Mena. Aunque el director de la Conade no ha manifestado su descontento en público, no ha sido él quien ha atendido a los extranjeros.
La relación del gobierno con Valdano y la empresa Innovación Deportiva (de consultoría y asesoría) se estableció a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP).
En octubre del año pasado, mediante un oficio del INAP, los cuatro subdirectores generales de la Conade –de Administración, Deporte, Cultura Física y Calidad para el Deporte– fueron instruidos para elaborar un diagnóstico. Tendrían que presentar por escrito todo lo relacionado con las instalaciones, número de entrenadores y médicos y grado de capacitación de los mismos, número de atletas de alto rendimiento y resultados en las competencias internacionales por disciplina deportiva, entre mucha otra información.
Después fueron citados a una reunión –el 15 de octubre de 2012– para que frente a un grupo de asesores españoles se presentaran y explicaran qué función realizan, cuánto personal tienen y en general cuál es su aportación al deporte mexicano.
Este encuentro se realizó en la sala de juntas de la Dirección General de la Conade, pero no fue encabezado por Mena, que ni siquiera dio la bienvenida a los asesores. En su lugar estuvo un amigo suyo, el profesor Juan José Palacios. Él no trabaja en la Conade, pero Mena le encargó diseñar el Programa Nacional de Cultura Física y Deporte que, tras un año de trabajo, aún no ha entregado.
En aquella reunión Palacios se apersonó desaliñado, con barba de tres días, el pelo sucio. Dejó los pants en su casa. Los cambió por un pantalón negro y una camisa rosa. Fungió como el líder. La confianza con la que hablaba a los asesores sugería que ya los había tratado.
En ese encuentro también participó un viejo conocido del deporte mexicano: Francisco Guzón Fernández, experto en planificación deportiva y alto rendimiento y director de Deportes de la Universidad Politécnica de Madrid. Fue asesor del gobierno mexicano entre 1998 y 2000, cuando Ivar Sisniega dirigía la Conade. Ayudó a poner en marcha el programa de becas CIMA (Compromiso Integral de México con sus Atletas) de cara a los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 que, casi 14 años después, sigue funcionando sólo con recursos gubernamentales, pues la iniciativa privada no ha querido inyectarle dinero.
Otros de los integrantes de la empresa Innovación Deportiva –o Innovation Sport Managment, con dirección en Paseo de la Reforma 87 en la Ciudad de México– son Felipe Pascual Garrido (socio consultor y fundador de esta compañía en 2005), Antonio Hernández Granados, Juan Luis Navarro Imberlón, Bonifacio Teruelo, Juan de la Cruz Vázquez Pérez, Gabriel Sáez, Javier Sobrino del Toro y Sebastián Luri Laserna, también conocido en México porque fue vicepresidente de los clubes Tigres de la UANL y director y vicepresidente del equipo Jaguares de Chiapas.
México ya es cliente
Uno de los proyectos que este grupo ya logró realizar en México es el del Centro de Actividad Física y Bienestar Social en San Andrés Cholula, Puebla, que se construyó durante el gobierno de Felipe Calderón. Costó 90 millones de pesos, que fueron transferidos directamente de la Unidad de Política y Control Presupuestario de la Secretaría de Hacienda, dirigida por Nicolás Kubli Albertini, a la Secretaría de Finanzas de ese estado a través del programa S238 Polideportivos.
Kubli –amigo de Sánchez Urrutia– canalizó esos recursos a Puebla y logró que, una vez concluida la construcción, se le concesionara 20 años al grupo de asesores españoles del cual forma parte Sánchez Urrutia (Proceso 1878).
El presidente municipal de San Andrés Cholula, Miguel Ángel Huepa, contrató a la empresa Tradeco Ingeniería para ejecutar la obra. Cuando quedó lista y fue inaugurada en abril de 2013, la administración recayó en el Instituto Poblano del Deporte (que depende del gobierno estatal) y no en el grupo de asesores.
Kubli es actualmente oficial mayor de la SEP, en cuya estructura funciona la Conade.
Proceso le solicitó una entrevista a Valdano. Éste se negó pues afirma que se había comprometido a no hacer declaraciones hasta la presentación oficial del proyecto, lo cual ocurrirá en unas semanas.
En el sitio web de Innovación Deportiva puede leerse que sus servicios son “diseño, construcción y gestión de instalaciones deportivas; planificación y organización de eventos deportivos; diseño, optimización y evaluación de servicios y programas deportivos; orientación y desarrollo de proyectos de I+D+i y formación en el deporte y marketing y comunicación deportiva.
“Innovación Deportiva (ID) es una empresa de consultoría deportiva que se dedica a orientar, asesorar técnicamente y realizar estudios y proyectos, no prestamos servicios directos a usuarios de actividades deportivas, no construimos instalaciones y no vendemos materiales ni equipamientos deportivos, somos consultores del deporte y nuestro negocio es el de nuestros clientes. Una de las ventajas competitivas de la empresa es la experiencia y cualificación de sus consultores y las relaciones, tanto con instituciones públicas como con entidades deportivas de todo tipo, que mantiene la compañía y los socios que la forman.
“El cliente tiene que ver claro que para iniciar su camino como empresario o para mejorar el funcionamiento de sus equipamientos y servicios necesita de una empresa especializada en consultoría deportiva; no consultores generalistas o estudios de arquitectura. Innovación Deportiva trabaja con abogados, sociólogos, arquitectos, economistas, pero siempre desde las referencias del deporte.”
Mena entregó a la SEP un pequeño documento de unas cuantas hojas –elaborado por Palacios y Mario Ramírez Barajas, otro de sus amigos– que contiene el Programa Nacional de Cultura Física y Deporte 2012-2018. De tan mal hecho se lo devolvieron para que lo repitiera. Los asesores españoles diseñaron el suyo, que contiene la planificación y aplicación del Programa Nacional de Cultura Física y Deporte.
El texto de más de 200 páginas incluye un diagnóstico integrado del sistema deportivo mexicano, misión, lema, visión y valores, los 10 problemas más importantes del deporte mexicano, objetivos generales, líneas estratégicas, cuadro presidencial, medidas y resumen de objetivos y líneas estratégicas.
Mena no ha entregado “su” programa ni ha avanzado en los tres ejes fundamentales –Mover a México, Transformación del deporte e Infraestructura deportiva– que planteó en el arranque de su administración.
El logro que más ha presumido ha sido la “profesionalización” de las federaciones deportivas.








