Víctor Serge

Víctor Serge fue un rebelde, que participó en la revolución rusa y después en el gobierno de los soviets. Por su relación con Trotsky y crítica al estalinismo tuvo que abandonar la Unión Soviética. Desde el exilio cuestionó su gobierno autoritario y apoyó a diferentes movimientos radicales y anarquistas. El compromiso provocó que fuera expulsado del país que lo recibía como refugiado y sufriera encierros y privaciones. De Francia tuvo que huir cuando fue invadida por los nazis en 1940 y se asiló en México, lugar en que murió en 1947. A lo largo de su intensa vida escribió ensayos (Lo que todo revolucionario debe saber sobre la represión), poesías (Resistance), novelas (Hombres en prisión) y memorias (Memorias de un revolucionario).

Una de las novelas más conocidas de Serge es: El caso Tuláyev (Capitan Swing. Col. Polifonías; Madrid, 2013, 380 p.), traducido por David Huerta con un prólogo de Susan Sontag. En ella cuenta cómo un resentido asesina a un alto funcionario encargado de las deportaciones y purgas en las universidades, y desata la persecución de cientos de burócratas, campesinos, militares, trabajadores… considerados molestos para el grupo en el poder. Así, los encarcelan y a través de la tortura les arrancan confesiones que les permiten aniquilarlos.

Serge fue el primero en nombrar a la URSS como un Estado totalitario en una carta que escribió a sus amigos en París, antes de su detención en Leningrado. En la novela caracteriza a este tipo de gobierno y su funcionamiento. El Estado soviético fue dominado por un grupo que ejerció el poder de manera despótica, para usurpar las riquezas del país y someter a las masas a dinámicas laborales extenuantes. El control de los aparatos represivos les permitió amedrentar a la población y a través de la prensa confundirlas, lo que facilitó su enajenación. También el uso de la violencia intimidó y causó el sometimiento. No obstante, algunos a través de sus experiencias y lecturas apuntaron los errores y propusieron alternativas diferentes que afectaban a los poderosos. La amenaza llevó a que éstos reaccionaran. El resultado fue una masacre terrible de inocentes que fortaleció a los opresores, pero provocó un resentimiento y rechazo vedado en las mayorías.

El caso Tuláyev es una de las grandes novelas de nuestro tiempo, por la agilidad en el desarrollo de las tramas y sencillez del lenguaje. Además fue uno de los precisos cuestionamientos a la tiranía soviética, desde la ficción, al lado de Rebelión en la granja de George Orwell.