Los Hamsters

Con un inteligente y atractivo proyecto de pintura emergente denominado Centro de Operaciones Pictóricas (COP), se iniciaron las actividades en artes visuales de 2014 en la Ciudad de México.

Concebido, organizado y constituido por siete jóvenes llamados Los Hamsters, el COP se sustenta en una misión artística que fusiona creación e incidencia social abarcando exhibición, reflexión y enseñanza pictóricas. Su diseño conceptual se basa en el objetivo de generar un lugar de encuentros pictóricos que fortalezca tanto la discusión creativa como la conectividad entre el arte y la comunidad del entorno en el que se ubique el COP.

Alegres, audaces y urbanos, Los Hamsters toman su nombre del apodo que les dio su maestro Ulises García Ponce de León por experimentar con ellos una estrategia didáctica. Formados en el taller que imparte el pintor en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP), el grupo manifiesta dos cimientos esenciales de la enseñanza del profesor: independencia creativa y problematización teórica del lenguaje pictórico.

El pasado 4 de enero, en un evento-exposición de un solo día realizado en un pequeño edificio de la Colonia Santa María la Ribera, se presentó por primera vez el COP. Con una narrativa curatorial que vinculaba el proceso de construcción de un proyecto con la hibridación de distintos vocabularios visuales provenientes de la pintura, la cultura callejera y la imagen tecnológica, los siete jóvenes produjeron con su obra una sugerente muestra que dinamiza el panorama pictórico nacional.

Dividida en dos secciones correspondientes a estéticas urbanas y fusiones de memorias personales con géneros tradicionales, la muestra denominada Obra Negra permitió conocer la elegante poética conceptual de las esculturas pictóricas provenientes de objetos callejeros encontrados de Alejandra Mosig, las potentes e interesantes estructuras objetuales intervenidas con geometrizaciones pictóricas de Omar Ibáñez, la romántica y graffitera denuncia del anonimato de los trabajadores de obras públicas de Marcos González, los sugerentes retratos familiares de referencias simbólico-religiosas con texturas pictóricas y acrílicas de Mónica Figueroa,  los agrestes y matéricos retratos de historias personales y políticas de Ángel Orea, la inquietante intimidad de los paisajes y naturalezas muertas de Melissa Paredes en los que las imágenes de una pantalla de computadora se convierten en la realidad ficticia de la representación, y las deconstrucciones icónicas de paisajes y retratos basadas en la fusión de fotografías y empastes cromáticos de Jareth Figueroa.

Convencidos tanto de que “Los reyes no existen, Los Hamsters sí”, como de que la respuesta “a los postconceptuales noventeros es la pintura”, los siete artistas, bajo la afirmación de “Precaución, pintores trabajando”, pueden visitarse en facebook como Hamsters. Pintura Emergente.