Señor director:
En virtud de que la responsabilidad de elegir a personas idóneas para cualquier orden de gobierno es un asunto de interés público, le agradeceré publicar en la sección Palabra de Lector la siguiente carta, dirigida al presidente municipal electo de Torreón, Miguel Ángel Riquelme.
Señor Riquelme: Me permito comunicar a usted mi extrañamiento al enterarme de la designación de Renata Chapa como responsable del área de cultura para la próxima administración municipal a su cargo.
Por si no estuviera usted enterado, la señora Chapa, como titular del Instituto Municipal de Cultura de Gómez Palacio, incurrió en un ilícito de orden federal en mi perjuicio, lo cual obligó al ayuntamiento de la vecina ciudad a responder ante la autoridad competente y a ser objeto de sanción.
Resulta preocupante que la designación hecha por usted permita que una persona que ha faltado al cumplimiento de la ley en un cargo público continúe en otro similar, con el riesgo de que puede incurrir en conductas ilícitas subsecuentes e indeseables ante una comunidad de por sí afectada por la creciente ilegalidad.
Por ello solicito a usted su colaboración a efecto de que Renata Chapa se responsabilice del ilícito cometido y se sujete a lo que establece el artículo segundo transitorio del Código de Ética para Servidores Públicos del Municipio de Gómez Palacio, Durango (ordenamiento al que ella faltó), y que a la letra dice: “Las omisiones y violaciones a cualquiera de las disposiciones contenidas en el presente Código de Ética serán remitidas a la autoridad que corresponda para ejecución de los efectos legales a que haya lugar”.
Por lo anteriormente expuesto, pido a usted la voluntad política que se requiere para adoptar una resolución justa y necesaria.
Atentamente
Juan Ramón Aupart Cisneros
Productor audiovisual








