El colectivo El Grito Más Fuerte, integrado por actores, actrices y trabajadores de la cultura acusan al gobierno de Peña Nieto por desinformar al pueblo y no escuchar su opinión en torno a la mayor reforma energética de nuestro país en 75 años. Respaldados en el artículo 35 de la Constitución, Daniel Giménez Cacho, Demián Bichir, Ilse Salas y Baltimore Beltrán exigen al Estado realizar una consulta nacional, para lo cual convocan a la sociedad civil para recolectar firmas.
Sophie Alexander-Katz, Moisés Arizmendi, Karla Bukantz, Lucía Gajá, Víctor García Zapata, Daniel Giménez Cacho, Laura Imperiale, Ernesto Ledesma, Ilse Salas y Carlos Sosa, entre otros convocantes, emprendieron el pasado 12 de diciembre su campaña bajo el lema “Sí a la consulta popular sobre la reforma energética”, con el video Pregúntame#Art35, que circula en las redes y puede verse en la página www.elgritomasfuerte.mx.
Ilse Salas expresa a Proceso que como integrantes del grupo El Grito Más Fuerte, “deseamos que la gente se convenza de que puede exigir que se le consulte”, al tiempo que Daniel Giménez Cacho apunta que poco a poco incluirán más información para que las personas empiecen a entender mejor de qué se trata la consulta popular, “porque existe demasiada desinformación”.
Para el protagonista de Blancanieves, la publicidad del gobierno federal a favor de los supuestos beneficios que traerá la reforma energética al país, adolece de una enorme falta de claridad:
“Los spots me parecen muy huecos. Nos dicen: ‘Va a mejorar tu bolsillo’, pero yo cuestionaría: ¿y esto cómo será posible?, o aseguran también eso de que ‘el capital privado va a hacer que produzcamos más petróleo’, sin explicar para qué necesitamos producir más. Creo que hay demasiadas preguntas que no se contestan.”
Salas, quien recrea a Valentina Ivanova en el filme Cantinflas (aún en postproducción), critica a su vez que “el gobierno resalte que el petróleo no se está privatizando, sino que abre las puertas a empresas privadas, eludiendo aclarar para qué. Y lo principal: ¿por qué quieren modificar la Constitución si dicen que no van a privatizar?, así que como dice Daniel, existe un grave vacío informativo”. Es reforzado por el también actor Baltimore Beltrán, quien menciona que el artículo 35 de la Constitución brinda esa posibilidad de la consulta civil, pero “nos falta organización e información sobre este artículo y sobre todo, tener la convicción de que organizados podemos pedir este derecho”, enfatiza.
“Pienso que debemos decidir sobre temas tan importantes como son la energía, el petróleo y la electricidad, sólo hay que recordar que en 1993 auguraban que la panacea para los mexicanos sería el Tratado de Libre Comercio (TLC), cuya firma nos iba a hacer llegar al ‘primer mundo’, pero a finales de 1994 se vino la devaluación del peso y después, pasó lo del Fobaproa.”
Aunque la Cámara de Diputados aprobó el martes 10 la Ley de Consulta Popular (condición de la izquierda para iniciar los debates legislativos de la reforma energética), los tres artistas recuerdan que desde el 9 de agosto de 2012 fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se adicionó una fracción VII al artículo 35 instaurando el derecho de los ciudadanos para votar en las consultas populares, respecto a temáticas de trascendencia nacional.
Resaltan que la votación de los diputados del martes 10 en torno a la Ley de Consulta Popular estableció que podrán realizarse consultas ciudadanas vinculatorias, si cuentan, al menos, con el apoyo del 2% de la lista de electores. Asimismo, se adicionó un párrafo al artículo 35 de la Constitución para establecer que el Instituto Federal Electoral (IFE) sea el que promueva la difusión y la discusión informada de las consultas populares.
Intranquilo, Beltrán manifiesta que con esta reforma energética “estamos dando un proceso histórico de degradación muy grande a nivel social”, de ahí que los integrantes del grupo El Grito Más Fuerte exijan el derecho de los ciudadanos a ser consultados, porque ellos no desean aceptar reformas ni leyes “que sólo beneficien a intereses privados, sean nacionales o extranjeros”, y exaltan que años atrás, “el gobierno afirmó que la modernidad consistía en privatizar y que la venta de los bienes públicos se traduciría en desarrollo y riqueza para todos, pero no fue así”.
Y recapitulan:
“Los gobiernos vendieron ferrocarriles y nos quedamos sin trenes; vendieron los teléfonos, y así nació la fortuna más rica del mundo entero y el servicio más caro para consumidores de la telefonía en México; vendieron las carreteras y quebraron, hubo que comprarlas con el dinero de los ciudadanos. Vendieron la banca y quebró, incluso tuvimos que rescatar a los banqueros quebrados con las riquezas de la nación y una vez rescatada, la banca fue vendida a banqueros extranjeros; reformaron la Constitución para que el ejido entrara al mercado y fuera posible su venta y se modernizara el campo; sin embargo, hoy tenemos un campo pobre, devastado por la migración, la violencia y el crimen.”
Firmas de solidaridad
Salas deja claro que su campaña no tiene que ver nada con ningún partido, aunque “en este caso coincidamos con el PRD pues también está pidiendo una consulta ciudadana”.
“Somos trabajadores de la cultura que tratamos de hacer sonar denuncias que de otra manera a la mejor se quedarían más silenciosas, por eso nuestro colectivo se llama El Grito Más Fuerte, y nos valemos de figuras públicas.”
Giménez Cacho, quien actuó como “el doctor” de la película Colosio: El asesinato (clara alusión a Córdoba Montoya, asesor del expresidente Salinas) recuerda que hace poco más de un año El Grito Más Fuerte creó los videos de la campaña En los zapatos del otro, en apoyo al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad del poeta Javier Sicilia:
“Su tragedia nos parecía que atravesaba a toda la sociedad en un momento cuando los discursos de la izquierda o de la derecha eran intrascendentes. Hoy creemos que para asegurar el futuro de México no se tiene nada más que enarbolar una bandera de izquierda y ya, el clamor lo hemos notado ahora con la convocatoria para recolectar firmas donde han participado un montón de personas que no imaginamos se unirían a la campaña.”
De las voces que se han sumado destacan: Demián Alcázar, Irene Azuela, Sergio Arau, Héctor Bonilla, Demián Bichir, Álvaro Cueva, Eugenio Derbez, Julieta Egurrola, Gael García Bernal, Edith González, Rafael Inclán, Diego Luna, Bárbara Mori, Jesús Ochoa, Arcelia Ramírez y Cecilia Suárez. El colectivo cuenta con algunas sedes para que la gente acuda a estampar su firma, se trata principalmente de teatros como La Casa Suspendida (en Guadalajara); El Rinoceronte Enamorado (San Luis Potosí) o El Telón de Arena (Ciudad Juárez), y en la capital: El Milagro, La Casas del Cine y del Teatro.
“La firma debe ser autógrafa, no se puede mandar por correo electrónico, y el signatario tiene que llevar su credencial de elector. Nosotros enviamos a esos lugares el machote del escrito para que lo impriman y puedan firmar ahí las personas interesadas”, abunda, si bien confiesa bastante probable que “por ser la primera vez, habrá muchas resistencias”.
Como evento sobresaliente de su campaña, el 18 de marzo de 2014 organizarán un concierto de rock y, además de los videos que ya elaboran, repartirán volantes informativos.
La actriz precisa que dichos videos usan buena dosis de humor, pero sus contenidos poseen “un gran fondo de seriedad”:
“Estamos muy conscientes de que van para las redes sociales porque es ahí donde gozamos plena libertad de expresión. Trataremos de crear una serie de tres o cuatro videos para que enganchen a la gente, serán chiquitos y sencillos. Estos videos los estoy haciendo con chavos músicos de una banda de hip-hop.
“No quería que fueran como los anteriores, me dediqué a ver campañas con sentido del humor y me encontré una muy buena de Alemania que me causó risa, y ahí surgió la idea. Los participantes me mandan por celular sus imágenes, como fue el caso de Gael García Bernal, desde Argentina. No tenemos ni un quinto, todo es donación, la cámara nos la prestan, en fin.”
Coinciden: el enojo es el móvil que los impulsa para hacer valer su exigencia de que el gobierno realice una consulta popular sobre la reforma energética. Y Salas remata:
“No sé si sea la solución, pero sí el camino a ella. Estamos dando todo para conseguir un paso más, se siente el espíritu de comunidad y ese enojo se convierte en esperanza. Existe una fuerte luz que hay que seguir.”
Giménez Cacho subraya que “como el gobierno no cuenta con mecanismos de organización ciudadana, por eso no avanzamos”. Beltrán complementa: “El único que hay se llama ‘votaciones’, y estamos decepcionados de su mecanismo.”
Demián Bichir
Nominado al Óscar a Mejor Actor por A Better Life, Demián Bichir expone finalmente a Proceso la necesidad de incluir al pueblo en las decisiones clave para el desarrollo del país:
“A la clase política se le olvida que está donde está para ejecutar las demandas de los ciudadanos. Una consulta popular, un plebiscito hecho de manera transparente le conviene al Ejecutivo, para legitimizar sus futuras acciones.”
Para él resulta evidente que abrir la industria petrolera a la iniciativa privada es el objetivo primordial de un grupo particular de poder:
“La preocupación terrible de la mayoría de los ciudadanos radica en cómo se va a diversificar esta apertura energética, y de qué manera se evitará que sólo unas cuantas familias sean las verdaderas beneficiarias y no el pueblo de México, tal como lo vienen anunciando. ¿Quién va a fiscalizar estos cambios?, pregunto. ¿Quiénes garantizarán que todas las ganancias por la renta del poder energético de México no caerá en unas cuantas manos?
“Porque resulta innegable que necesitamos modernizarnos; pero la historia de corruptelas en nuestro país tiene a la población harto nerviosa. Únicamente yo agregaría que los gobernantes siempre tendrán la disyuntiva de pasar a la historia como hombres valientes que brindaron su vida al bien común, o como traidores y vende patrias.
“Es una opción, no una condición impuesta”, concluye.








