Dinero, dinero, dinero…

Proceso Jalisco consultó los sitios web de la Expo Guadalajara, de la FIL, de la Asociación de Hoteles de Jalisco y sacó cuentas de las ganancias que se llevan los organizadores del magno evento cultural que patrocina Raúl Padilla López, El Licenciado, quien se halla ausente, pues está en recuperación luego de una intervención quirúrgica. Para colmo, investigadores y aun escritores e intelectuales judíos se muestran indignados porque en esta XXVII edición de la FIL el país invitado es Israel, al que critican por las agresiones al pueblo palestino.

 

La Feria Internacional del Libro (FIL), que este año llega a su XX­VII edición, es un negocio para los organizadores, quienes reciben cuantiosos recursos públicos y ofrecen sus servicios a precios cotizados en dólares. Las ganancias estimadas para la Universidad de Guadalajara (UdeG) y sus empresas parauniversitarias superan los 32 millones de pesos, sin contar las aportaciones de los patrocinadores.

Ello pese a que el exrector Raúl Padilla López, quien es el promotor de este evento internacional, asegura que la FIL no obtiene ganancias.

Y mientras estudiantes y maestros de la UdeG se quejan por la falta de equipo y de dinero en sus facultades, sí hay fondos para eventos como la FIL y el Festival Internacional de Cine; también lo hubo para el teatro Diana y el Centro Cultural Universitario.

La empresa Expo Guadalajara cobra a los organizadores 33 pesos el metro cuadrado por día, en tanto que el patronato de la FIL arrienda los espacios a los expositores en 215 dólares (2 mil 687 pesos con 50 centavos) cada metro cuadrado. Y les advierte que lo mínimo de contratación son nueve metros.

Y como los stands de la feria ocupan 43 mil 543 metros cuadrados, según datos proporcionados por Expo Guadalajara en su sitio web –aunque la FIL indica que el espacio de exhibición es de sólo 34 mil metros cuadrados–, los expositores tendrían que pagar 12 millones 932 mil 271 pesos por la renta de los espacios.

De acuerdo con el plano consultado en el sitio web de la FIL, los organizadores vendieron 11 mil 392 metros cuadrados sin equipar, por lo que obtendrán 30 millones 616 mil pesos. Y si algún expositor descarta la figura del pronto pago, el precio sube a 227 dólares (2 mil 837pesos) por metro cuadrado, lo que eleva las ganancias a 32 millones 324 mil 800 pesos.

Si el expositor prefiere un stand equipado, su precio por pronto pago es de 260 dólares (3 mil 250 pesos) el metro cuadrado. Lo mínimo que se puede contratar son nueve metros cuadrados y un máximo de 36. En este caso, si el interesado opta por un pago regular, debe dar 287 dólares por metro cuadrado.

En total, indica el plano, los promotores del evento rentaron 2 mil 775 metros cuadrados en stands equipados a los expositores, cada uno a 287dólares por metro cuadrado. En otras palabras, por los stands con y sin equipamiento se embolsarán por lo menos 42 millones 280 mil 112 pesos.

A ello deben añadirse los ingresos por otras vías, como los convenios con hoteleros, restauranteros y la publicidad.

Proceso Jalisco consultó a directores, gerentes y dueños de establecimientos sobre cuánto pagan por ser incluidos en la lista de patrocinadores oficiales.

Un restaurantero asegura que invirtió 50 mil pesos sólo por aparecer en el directorio del evento. Está contento porque, dice, en un solo día recupera la inversión, ya que los comensales suelen pagar cuentas que oscilan entre 2 mil y 3 mil pesos.

Este año son 22 negocios incluidos. Si cada uno aportó 50 mil pesos en promedio, los organizadores obtendrán al menos 1 millón 100 mil pesos.

Empleados de hoteles refieren que tuvieron que aportar 5 mil pesos por aparecer como opciones preferentes de hospedaje para los visitantes a la feria. En su sitio electrónico, los organizadores incluyen a 30, que van de hoteles de gran turismo a tres estrellas. Suman aproximadamente 5 mil habitaciones. Y si cada establecimiento entregó 5 mil pesos, los ingresos para el comité de la FIL serán de 150 mil pesos.

Además, por cada habitación reservada a través de la feria, ésta recibe 10% de comisión. Si se toma en cuenta que los siete hoteles de gran turismo manejan una tarifa de 2 mil pesos por noche y cuentan con más de 2 mil 100 habitaciones, los hoteleros obtendrían 33.6 millones de pesos, mientras el comité organizador recibiría al menos 3.3 millones de comisión.

El chantaje

 

Los responsables del evento presionan a los hoteleros para que, durante el evento, incrementen sus tarifas 20%. Si acatan la instrucción, dicen, no serán vetados y los publicitarán.

Entre los hoteles que incrementan sus tarifas destaca el Westin, cuya habitación más económica se cotiza en mil 140 pesos, pero la tarifa se eleva a 2 mil 340 pesos la noche en habitación estándar, sencilla o doble durante el evento.

El presidente de la Asociación de Hoteles de Jalisco, Enrique Valcárcel Blanco, considera que no hay un abuso de la industria hotelera, y que en todo caso la FIL les da la oportunidad de ofrecer tarifas más reales, porque generalmente abaratan sus servicios.

“Durante la FIL se cobra la tarifa lógica en un hotel de las diferentes categorías; normalmente Guadalajara tiene precios muy accesibles. La FIL –dice– sí mejora la tarifa.”

Valcárcel Blanco es dueño del hotel Celta, ubicado sobre avenida Mariano Otero, a unos metros de la sede de la FIL. En su página de internet el establecimiento ofrece cuatro categorías de habitaciones, de la estándar (640 pesos por noche) a la master suite (mil 300). Sin embargo, en letras pequeñas se advierte que esas tarifas no aplican durante la FIL.

Proceso Jalisco llamó al hotel para cotizar el precio de las habitaciones. La recepcionista informó que la tipo estándar subió a mil 530 pesos por noche durante los días de la FIL y la ejecutiva, que normalmente cuesta 810, se elevó a mil 785.

El presidente de la asociación menciona que el incremento de precios puede explicarse de acuerdo con la oferta y la demanda. Es por esa razón, dice, que los costos de las habitaciones no pueden mantenerse en un mismo rango el resto del año.

Valcárcel niega que el comité organizador de la FIL imponga a los hoteleros los precios o tarifas. En vísperas de la inauguración, los hoteles estaban casi llenos.

Hoteleros y restauranteros consultados por los reporteros refieren que no cualquier negocio figura entre los patrocinadores, sólo los que cuenten con los distintivos H y M que otorgan las secretarías de Salud y de Turismo a los establecimientos que cumplen con los estándares de higiene y con el Programa de Calidad Moderniza.

Si una empresa desea aparecer en el programa general de actividades, le ofrecen dos opciones: cotizar una plana completa en color, por 35 mil pesos, o media plana en color, por 20 mil.

En caso de que deseen que su negocio se incluya en el catálogo de expositores y profesionales, cuyo tiraje es de 5 mil ejemplares, los costos oscilan entre 23 mil y 34 mil pesos. Según los catálogos publicados en el sitio web de la FIL, son mil 514 los expositores y mil 853 los profesionales.

Otra manera de publicitarse en la FIL es contratar encartes e insertos en las bolsas de bienvenida de expositores y profesionales con una contratación mínima de 8 mil pesos. Además, existe la opción del sitio web. Sin embargo, no se menciona el costo del banner. En la página de internet sólo se incluye el número de usuarios al año (más de 350 mil).

Otros servicios son la contratación de desayunos y espacios para la presentación de libros. En este último caso, las tarifas van de 180 a 240 dólares, e incluyen el uso del salón por 50 minutos, tres gafetes, equipo de sonido, personificadores, mesa de presídium, montaje tipo auditorio y mesa fuera del salón para venta o muestra de material durante la presentación.

Para este año se tienen programadas 368 presentaciones de libros. Si lo que se cobra en promedio son 200 dólares, el ingreso será de 76 mil dólares (950 mil pesos).

Asimismo, la FIL es intermediaria en la contratación de personal para laborar en el stand por jornadas de seis a 11 horas, con un sueldo de 220 y 440 pesos, respectivamente.

El personal contratado no cuenta con cédula de Registro Federal de Contribuyentes o comprobante oficial de ingresos –aclaran los organizadores–; la feria “no puede expedir factura o comprobante oficial por este concepto”. Y advierten: “Para su seguridad, deberán contratar un seguro de vida y gastos médicos mayores de acuerdo con el punto 3.15 del Reglamento de Participación para Expositores”.

Siempre lo mismo

 

En las anteriores ediciones, la FIL ha disminuido sus gastos en materia de seguridad, pues la UdeG firmó acuerdos con universidades privadas –a las que brinda reconocimiento curricular– para que sus alumnos presten su servicio social durante el evento. La oferta es atractiva para ellos, pues cubren el requisito de manera expedita.

El presupuesto de la FIL es cercano a 70 millones de pesos. La mayor parte proviene de instituciones públicas, entre ellas el gobierno estatal, los ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan, la Fundación de la UdeG, el gobierno de la Ciudad de México y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Además, el comité organizador cuenta con patrocinadores platino, plus, oro y plata. Entre los primeros se encuentran Telmex, el diario español El País y W Radio.

Los premios que se entregan en la feria –el de Literatura en Español y de Lenguas Romances y el Sor Juana Inés de la Cruz–, son patrocinados por la cervecería Corona, Televisa, Coca Cola, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Fondo de Cultura Económica, el gobierno estatal y los ayuntamientos mencionados. Con el gobierno de la Ciudad de México, las demás instancias aportan dinero para el evento.

En los nueve días de actividades –del 30 de noviembre al domingo 8 de diciembre– se espera la asistencia de más de 700 mil personas, quienes dejarían una derrama de 100 millones de dólares, según estiman los organizadores de la FIL.

El costo del boleto de entrada es de 20 pesos. Las personas de la tercera edad con credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, estudiantes y maestros tienen un descuento de 25%.

Si se toma en cuenta un ingreso promedio de 400 mil personas que pagan sus 20 pesos, los ingresos por ese concepto ascienden a 8 millones.

Para Enrique Cuevas, especialista en economía e integrante del Colectivo de Reflexión Universitaria, la FIL no debe estar sujeta a los vaivenes del mercado, pues se trata de un evento cuya misión es transmitir y divulgar la cultura a toda la población.

“Los precios están determinados por quienes organizan. Sé, y es una opinión generalizada, que en la FIL los libros son más caros que en las librerías; lo mismo sucede con los servicios de restaurante, cafetería y estacionamiento”, señala.

Cuevas menciona que es natural el incremento de precios cuando hay una gran demanda, pero en el caso de la FIL no se justifican las alzas.

“En mi opinión, no debe lucrarse con la cultura y menos cuando ésta proviene de una institución pública como es la UdeG; la universidad se degrada porque –insiste– se está haciendo un mercado de la cultura que se ofrece como si fuera un bien suntuario.”

Proceso Jalisco buscó a la directora de la FIL, Marisol Schulz Manaut, pero en la oficina de prensa informaron que su agenda estaba saturada.

El profesor Román Murguía Huato afirma que la FIL es una suerte de franquicia que se vende al mejor postor:

“Qué gobierno, qué país quiere este escaparate latinoamericano y después un poquito mundial”. No en balde, dice, Marisol Schulz se convirtió en la directora de la FIL. Antes de ocupar ese cargo “era vendedora de libros de Alfaguara”, una de las dos editoriales que dominan el mercado hispano.

Resalta que si bien es de aplaudirse la importancia de la FIL, también es reprobable que se nieguen apoyos para la producción editorial de los académicos de casa. Él mismo, asegura, tiene un trabajo inédito por falta de dinero en la UdeG.

La Contrafil

 

Hace dos semanas, un grupo denominado ContraFil Gdl abrió una cuenta en Facebook y otra en Twitter para promover en las redes sociales acciones de protesta contra Israel, país invitado a la edición XXVII de la FIL.

Tras aclarar que no son antisemitas, dicen que están contra la política ocupacionista del Estado judío:

“Ante la ocupación que vive el pueblo palestino por parte del Estado sionista de Israel desde hace más de 40 años de invasión y genocidio, necesitamos continuar alzando la voz y señalar al verdadero enemigo que es el imperialismo en su expresión sionista, dejando muy en claro que dentro del mismo pueblo israelí existe la solidaridad y la lucha por el reconocimiento de Palestina como país libre y soberano.”

El grupo, conformado por estudiantes, trabajadores y miembros de organizaciones no gubernamentales, preparó una agenda alterna a la FIL que incluye manifestaciones ante el consulado de Israel y conferencias, que se iniciaron el pasado 28 de noviembre con la lectura de un manifiesto a un costado del Paraninfo Enrique Díaz de León de la UdeG.

En esa cuenta de Facebook también se exhiben montajes de fotografías que juegan con el diseño oficial de la XXVII edición de la FIL en alusión a la política belicista de Israel: “Israel, ‘país asesino’, invitado de honor”, se lee en una de las imágenes.

Proceso Jalisco obtuvo copia del pronunciamiento que se leyó el 29 de noviembre, declarado por la Organización de las Naciones Unidas como Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino.

Desde su creación, dice el documento, el Estado de Israel mantiene una política colonialista y ha consolidado ya la ocupación de 77% de los territorios palestinos, incluyendo el sector oeste de Jerusalén.

“Esta apropiación de territorios rebasaba con creces los límites previstos para el denominado Estado judío. Desaparecieron 500 pueblos árabes y 750 mil palestinos fueron expulsados de sus hogares en forma violenta y cruel. Hoy existe una cifra de al menos 5 millones de refugiados palestinos. Éstos son los rasgos que demuestran el proceso de limpieza étnica que se vive en Palestina, definida por distintos organismos como crimen contra la humanidad”, señalan los promotores del documento.

Y subrayan: “La Contrafil no se opone al evento mismo en su expresión cultural, ya muy reducida, sino a la forma en que es administrada políticamente para intereses empresariales de la ‘mafia padillista’”.

Agregan: “No podemos considerar una inocente ‘fiesta de la cultura y de las letras’ la visita del Estado sionista en pleno, donde no sólo se esperan universitarios, escritores y artistas, sino también se aprestan los servicios de inteligencia y seguridad del Mossad para proteger al presidente de Israel y a un centenar de la más selecta burguesía israelí que vienen con el fin de ‘invertir’ en la oportuna privatización de la energía, el agua, la aviación y, por supuesto, de la educación”.

Para este lunes 2 tienen programada la conferencia “Jornada vs la Criminalización de la Protesta y la Lucha Social” en el Parque Revolución. Al día siguiente está programada la proyección de una película en el Cine del Estudiante. El miércoles 4 concluyen sus actividades de la Contrafil con un foro en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social de Occidente (CIESAS) denominado Pueblos en Resistencia: Solidaridad con Palestina y el Sahara Occidental.

De manera simultánea, en la Ciudad de México, diversos grupos convocaron a un acto en el Ángel de la Independencia. Los asistentes deberán llevar banderas de Palestina y mantas para demandar al gobierno de Enrique Peña Nieto que eleve el estatus diplomático de los palestinos y reconozca a ese pueblo como Estado.