Señor director:
En Proceso se están festejando las Reinas Chulas con motivo de su XV aniversario (véase Qué suave es la Patria, de Estela Leñero Franco, en la edición número 1933, del 17 de noviembre). Desconozco las razones de tan frenético festejo de esta compañía cabaretera. Sin embargo, hay que aclarar algunos puntos:
1. Leñero Franco no explica en el texto a qué se refiere concretamente si afirma sin miramientos: “las Reinas Chulas no han dejado de abocarse a sacar los trapitos al sol de lo que nos aqueja, haciendo evidente lo que se intenta acallar con planes sociales y represión”.
2. Más que un análisis artístico, estético, de la calidad y la forma teatral empleada por las Reinas Chulas, así como de los mensajes que envían por distintos medios a la sociedad mexicana, el texto se dedica a repetir una y otra vez su tono festivo y apologético, aparentemente de crítica social radical: “en el Teatro Bar el Vicio uno puede ir con las Reinas Chulas a gritarle sus verdades a esta bola de políticos ineptos, que han dejado en la cúspide a algunos y en calzones a todos los demás”.
3. Leñero Franco “olvida” a lo largo de todo su texto el papel afirmativo y oportunista que las Reinas Chulas han jugado con ciertas transmisiones de su programa Gregoria la cucaracha en la señal abierta de TV del Canal 22.
4. El martes 26 de marzo pasado, las Reinas Chulas, en su programa de Gregoria la cucaracha, hablaron –según el anuncio– sobre “características, ventajas y desventajas de la energía nuclear”; sin embargo, las “desventajas” del uso pacífico de la reacción en cadena de átomos no fueron mencionadas en lo absoluto.
5. El hecho de que esta tecnología es absolutamente incontrolable y sus riesgos simplemente incalculables se expresa, entre otros, en los accidentes de Chernobil y Fukushima y sus miles de muertos. Convendría a las Reinas Chulas cuidar aunque sea la veracidad de los programas emitidos, impedir la divulgación de propaganda que sólo conviene a ciertos sectores de la industria bajo condiciones capitalistas, que no calculan los costos económicos reales de sus “tecnologías”, y el costo humano que implica.
Atentamente
Stefan Gandler
Respuesta de Estela Leñero Franco
Señor director:
Por lo visto, el principal interés de la carta del investigador y docente de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México es criticar a la compañía de las Reinas Chulas por un programa de televisión que tienen a su cargo y al que yo no me refiero. En lo relacionado a mi columna de TEATRO, sigo afirmando que es motivo de festejo que una compañía teatral independiente y comprometida políticamente celebre 15 años de existencia; lo cual no excluye expresar cualidades y defectos de su espectáculo, tanto en forma como en contenido. Eso es lo que yo hago.
Atentamente
Estela








