VALPARAÍSO, CHILE.- Las elecciones generales del domingo 17 abrieron un nuevo escenario político: le dieron a la centroizquierdista Nueva Mayoría una representación parlamentaria suficiente para concretar los prometidos cambios estructurales a los modelos económico, social y político consagrados en la Constitución de 1980.
La candidata presidencial de esa coalición, Michelle Bachelet, obtuvo una ventaja de 22% en el número de votos respecto de su principal competidora, Evelyn Matthei, de la Alianza por Chile, coalición de centroderecha formada por la Unión Demócrata Independiente (UDI) y Renovación Nacional (RN).
Este triunfo, sin embargo, no le permitió a Bachelet esquivar la segunda vuelta, a realizarse el próximo 15 de diciembre.
En el Congreso Nacional la Nueva Mayoría –compuesta por los partidos Socialista, Democracia Cristiana, Radical, Comunista (PC) y Por la Democracia– logró 68 de los 120 diputados y 21 de los 38 senadores.
Ocaso de la UDI
El reverso de la medalla lo vive la derecha, en especial la filopinochetista UDI, la cual perdió 12 de sus 40 diputados y vio derrotados a sus dos candidatos a senadores por la capital: Laurence Golborne y Pablo Zalaquett.
En la nota “El fin del poder de veto de la UDI”, publicada el lunes 18 en el diario El Mostrador, la periodista Claudia Rivas sostiene que el resultado de las elecciones parlamentarias podría poner coto a la posición hegemónica que le ha permitido a la derecha “defender con uñas y dientes el modelo económico y político creado en la dictadura”.
Los problemas para la UDI se ven acrecentados si se considera la enorme fuerza adquirida por quienes demandan una asamblea constituyente: Más de medio millón de chilenos –organizados en torno a la plataforma #MarcaTuVoto– escribieron en su sufragio las letras A.C.
Además cinco de los nueve candidatos presidenciales –Marco Enríquez Ominami (11%), Franco Parisi (10%), Marcel Claude (3%), Alfredo Sfeir (2%) y Roxana Miranda (1%)– son partidarios de la constituyente.
Bachelet también aunque aún no ha explicado cuál mecanismo propone para realizar los cambios constitucionales: si por vía parlamentaria o mediante el llamado a un plebiscito para que sea la ciudadanía la que decida.
Otra manifestación de la espectacular sacudida experimentada en la política chilena tras las elecciones del domingo 17 es el que el senador de RN Antonio Horvath haya decidido abandonar la Alianza por Chile y apoyar a Bachelet de cara a la segunda vuelta.
El jueves 21 la candidata y el senador se reunieron en el comando de campaña de la primera. Tras la cita Horvath expresó importantes puntos de convergencia con Bachelet, como la necesidad de que la Región de Aysén (Patagonia) permanezca libre de represas, que Chile sea declarado “país sin transgénicos” y se impulsen las energías renovables no convencionales. Y se mostró dispuesto a apoyar a Bachelet si decide impulsar una asamblea constituyente.
Horvath declaró tener mayor sintonía con Bachelet que con la candidata de la centroderecha: “He revisado el programa de Evelyn Matthei y no hay tanta convergencia”.
El senador fue jefe programático del candidato Parisi, por lo que su acercamiento a la Nueva Mayoría podría derivar en el apoyo de éste a Bachelet.
Además esta contienda electoral será recordada por marcar el ingreso al Parlamento de los principales referentes del movimiento estudiantil movilizado en 2011 en pos de la gratuidad y del fin al lucro en la educación. Se trata de los expresidentes de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile Camila Vallejo (PC, electa diputada en la capitalina comuna de La Florida) y Gabriel Boric (Izquierda Autónoma, Región de Magallanes) y del expresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica, Giorgio Jackson (Revolución Democrática, Santiago Centro).
En entrevista con Proceso el maestro en organizaciones por la Sorbona, Julián Alcayaga, expresó que con su representación parlamentaria la Nueva Mayoría podrá modificar todas las leyes que requieren quórum calificado –como las tributarias, laboral, la de aseguradoras de salud, la de medioambiente– “salvo las orgánicas constitucionales y constitucionales”, las cuales requieren mayorías especiales.
“Pero si se considera”, agrega Alcayaga, “que hay cuatro diputados y dos senadores independientes (Horvath y Carlos Bianchi) partidarios de hacer cambios a la Constitución y al modelo económico, se tiene que la Nueva Mayoría podría cambiar las 18 leyes orgánicas constitucionales” –establecidas en 1980– entre las cuales destacan las de Concesiones Mineras (creada en 1981 por el entonces ministro de Minería José Piñera, hermano del actual mandatario), de Enseñanza, de Sistema Electoral Público, del Banco Central, entre otras.
Alcayaga –reconocido defensor del cobre chileno– señala que si la Nueva Mayoría no hace los cambios “es porque son momios (derechistas)”.








