El SAT se defiende El objetivo, frenar el abuso empresarial

Tras deslindarse –“nosotros no definimos la política tributaria”–, el jefe del Servicio de Administración Tributaria, Aristóteles Núñez Sánchez, sostiene que la agresión fiscal a la clase media es sólo un mito y añade que el propósito de la reforma hacendaria es frenar los privilegios. Hábil para no meterse en política, el funcionario dice a Proceso que incluso los empresarios y legisladores ya hicieron recular a la autoridad en materia de IVA y otros temas fiscales.

Ni ataques a la clase media, ni obstáculos a las empresas; mucho menos, atropellos a los trabajadores.

“Lo único que queremos con la reforma hacendaria es frenar los abusos de quienes hacen todo lo posible por no pagar impuestos, o pagar lo mínimo; regresarle a las leyes la progresividad que han perdido en el tiempo; acabar con los privilegios, y tapar, de una vez por todas, las vías de elusión y evasión fiscales”.

Así responde Aristóteles Núñez Sánchez, jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), al cúmulo de críticas de los contribuyentes, empresas y personas físicas a la reforma hacendaria propuesta por el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Licenciado en administración industrial por el Instituto Politécnico Nacional –oriundo de Oaxaca, de 44 años–, Núñez Sánchez sostiene que, sobre todo, muchas grandes empresas han abusado de regímenes especiales, como la consolidación fiscal o el régimen simplificado, para no pagar impuestos o reducir al mínimo su tributación.

O que miles de empresas, de todos los tamaños,  prefieren atascarse de bienes inútiles antes que pagar impuestos, aprovechando el beneficio de la deducción inmediata de las inversiones.

También, que miles de personas físicas de altos ingresos acaban pagando menos al fisco que quienes ganan menos pues, entre otros mecanismos, meten tantas deducciones que terminan teniendo saldos a favor.

O que hay miles de empresas “exportadoras” con altos volúmenes de producción pero que sólo exportan 10% de ésta, pero sí aprovechan las exenciones de ley: importan insumos sin pagar IVA (la ley se los permite) y luego venden sus productos elaborados en el país, deslealmente, lo que le pega brutalmente a los productores nacionales.

El funcionario que dirige el órgano fiscalizador –brazo recaudador de la Secretaría de Hacienda– es un tipo tranquilo; no se altera –sólo le crispa el click de la cámara fotográfica– y es hábil para eludir los comentarios de orden político.

–El gobierno preparó todo para dar el gran salto con el IVA en alimentos y medicinas. Hasta obligó al PRI a cambiar sus documentos básicos. Al final decidió no darlo. Los grandes industriales de alimentos procesados seguirán gozando de multimillonarias devoluciones; los más ricos del país seguirán sin pagar IVA, como los más pobres, y el fisco federal dejará de recibir en 2014 cerca de 204 mil millones de pesos, poco más de un punto del PIB, según el Presupuesto de Gastos Fiscales –se le plantea.

–Esa es una definición de política tributaria que no nos corresponde tomar a nosotros. El SAT es un órgano que ejecuta, que observa y que busca que se cumplan las leyes. Nosotros no definimos la política tributaria.

–Para muchos analistas el cálculo político apuntaba como mejor salida la alianza con el PRD y las izquierdas y el aplauso de gran parte de la población.

–La decisión de no generalizar la tasa de 16% del IVA en alimentos y medicinas, o en otros rubros como transporte urbano, es que poco más de la mitad de los hogares en México gastan alrededor de 60% de sus ingresos en eso: alimentos, transporte y medicinas.

“Tomar la decisión de aplicarles el IVA en un momento en que ese 50% de la población tiene ingresos muy bajos hubiera provocado afectar mucho su ya precaria situación económica.

“Si lo vemos en perspectiva, hay muchos países que tienen el IVA generalizado. Algunos, en 21%, como España; otros, 19%, como Chile. Pero las condiciones económicas que viven los hogares en esos países son diferentes. Es ahí donde se explica en qué momento y en qué condiciones sí se puede o no determinar, por quien tiene la política tributaria, una definición como ésta.”

Una gran controversia, y la más fuerte oposición de los grupos empresariales, es la que ha causado la propuesta de eliminar dos de los regímenes especiales más nocivos del sistema tributario nacional: la consolidación fiscal y el régimen simplificado.

En el primero, empresas de un mismo grupo tributan como una sola, permitiéndoseles neutralizar las utilidades de unas con las pérdidas de otras y así bajar la carga impositiva. En el segundo, que aplica a las empresas del campo y del transporte, pagan un ISR de hasta 10 puntos menos que el resto de las empresas, además de contar con apoyos sociales diversos… y entre ellas se encuentran, inclusive, grandes trasnacionales mexicanas de alimentos procesados.

Aristóteles Núñez dice que con esos tratamientos especiales ha habido abusos de escándalo, verdaderamente vergonzosos. No puede dar nombres. La ley se lo prohíbe. El secreto fiscal es un dique.

Explica con un ejemplo la perversidad en que ha caído la consolidación fiscal:

“Un grupo empresarial con diferentes ramas de actividad crea una empresa propietaria de aviones. Y los aviones le dan servicio a los ejecutivos del grupo y a sus familias. Una empresa que se dedica a administrar aviones y solamente vuelos para los ejecutivos, nunca va a ganar. Porque ese no fue su fin, sino el de proveer servicios. Entonces va a perder. El costo de los aviones, su mantenimiento y su operación, genera una pérdida alta que está neutralizando con la utilidad de una empresa productiva y rentable.

“Y si vas un poco más allá, identifica a dónde volaban los aviones y quiénes eran los pasajeros. ¿Hacía sentido económico?, ¿hacía sentido de negocio? No necesariamente. A veces era para fines recreativos. Lo que estaban haciendo era erosionar la base del impuesto en esta figura de la consolidación a través de empresas, algunas perdedoras, nacidas para ello, con el ánimo de neutralizar utilidades y obtener los servicios que regularmente contratabas con particulares o de terceros.”

El régimen de consolidación fiscal empezó a pervertirse desde 1982, y la etapa más crítica de abusos fue de ese año y hasta 1999, dice Núñez. “Los grupos empiezan a comprar empresas con pérdidas. Ya no era el origen ni los principios que dieron lugar al decreto de 1973, que era el de que tú mismo crearas una empresa y que en algún plazo tendría utilidades y que tendría un financiamiento razonable, pero no dejar de pagar.

“A partir de esos años se da una perversión del régimen. Empiezas a comprar empresas con pérdidas, con el ánimo de comerte las utilidades, o empiezas a generar empresas perdedoras, que sabes que nunca van a llegar a un punto de equilibrio”.

En su origen, la consolidación era un instrumento para promover la inversión, pues permitía a las empresas financiarse a través de una baja carga tributaria en tanto lograban su punto de equilibrio para generar utilidades, según establecía el decreto presidencial de 1973.

Hoy se abusa del esquema para diluir las utilidades de unas –para pagar menos impuestos, o no pagar nada– en las pérdidas –deliberadas– de otras.

De acuerdo con información proporcionada por la oficina del propio entrevistado, al mes de julio de este año había 400 grupos empresariales y 5 mil 12 empresas controladas que se benefician del esquema de la consolidación fiscal.

Y según el Presupuesto de Gastos Fiscales de la Secretaría de Hacienda, este año el fisco federal dejará de recibir mil 600 millones de pesos por ese concepto.

–Legisladores dicen que en realidad no desaparece la consolidación; que sólo se le da la vuelta.

–Pues no han leído bien la propuesta. Sí desaparece como existe ahora. Se crea el régimen de sociedades transparentes. Se limita la entrada de empresas con pérdidas. Es decir, empresas que traen pérdidas no pueden entrar a la consolidación. El diferimiento de impuestos se da a sólo tres años y no a cinco como es hoy. En tres años tendrás que haber pagado todo. A diferencia de lo que hoy tienes que pagar consolidado, ahora se lleva el control individualizado, y entonces conoces, de los integrantes del grupo, quién tiene pérdida, quién tiene utilidad, pero en lo individual y no sólo del grupo consolidador como hoy.

“Si tú quieres conocer el comportamiento de cada uno, llegas al grupo y auditas a cada uno, lo cual ya lo hace complejo. Ahora lo que tienen qué hacer, con la propuesta, es llevar una contabilidad individualizada de sus resultados. Y esa es la información que tiene validez para efecto después de concentrar en una empresa integradora.

“Hay otro elemento más. Que en ese régimen de tres años habrás pagado todo lo que diferiste y en esos tres años nosotros pudimos conocer el comportamiento de cada uno de los integrantes del grupo porque se obliga en la ley a que cada una de las empresas te reporte la información en lo individual y también lo haga público, pues hoy no es público.

“Si se revisa bien la reforma, la intención es que las empresas que están difiriendo impuestos lo hagan público, y no nada más las que están en el mercado de valores (en la bolsa) –que en el mercado de valores, por su ley y la transparencia que exige, deben revelarlo– sino cualquiera que entre al proceso de consolidación y cualquiera que entre al régimen de sociedades transparentes tendrá qué hacer públicos los impuestos diferidos.”

Del régimen simplificado, un tratamiento preferente del ISR –una tasa baja, de hasta 10 puntos menos– por el que han pasado Bachoco, Maseca y Bimbo, entre otras trasnacionales de alimentos, Aristóteles Núñez prefiere no abundar.

“Le puedo platicar de lo que se propone: eliminar ese régimen y dejar la tasa general de 30%; pero no de las omisiones del pasado y de los abusos escandalosos”.

Otra de las principales críticas a la reforma propuesta por el gobierno es que golpea sobremanera a las clases medias. A quienes tengan ingresos anuales que superen los 500 mil pesos se les aplicará una tasa marginal de 32% de Impuesto sobre la Renta. Es decir, hasta los 500 mil de ingreso pagarán la tasa máxima de 30%, y la cantidad que supere esa cifra pagará el 32%.

Adicionalmente, el clasemediero pagará IVA en las colegiaturas de sus hijos, en los intereses reales de sus créditos hipotecarios, o si vende su casa o si paga renta; ya no podrá deducir todos los gastos como lo hacían hasta ahora; también pagará IVA si compra una mascota o alimento para ésta, o si compra chicles; le costarán más los refrescos.

Y por si fuera poco, pagarán IVA cuando compren boletos para entrar al cine, al futbol, a la lucha libre, al box, a los conciertos, a las presentaciones musicales, y a cuanto espectáculo público sea posible, excepto el circo y el teatro.

Pero entre las patas se llevarán también a quienes no son de la llamada clase media.

Pero Aristóteles Núñez niega que haya un propósito expreso de afectar a la clase media por la vía del IVA o con el ISR. “En el caso del IVA, el secretario (Luis) Videgaray ha sido claro: en atención a la preocupación externada por los contribuyentes, se revisarán los temas, y quedará en manos de los legisladores tomar las decisiones correspondientes”.

Respecto del ISR, sugiere que es todo un mito la agresión a la clase media. Lo que se quiere, en general, con la nueva Ley del Impuesto sobre la Renta es “disminuir los regímenes especiales y los tratamientos preferenciales, esos que erosionan la base y que hacen que se tenga una carga impositiva menor a la que en un principio la ley tenía como sentido. En otros países la tasa es mucho mayor que la de México. Y uno podría decir: sí, pero quizá el transporte público es gratuito y tiene una calidad mejor.

“Pongamos el caso de las personas físicas. Tienen una tabla progresiva, con una tasa mínima de 0.9% a una máxima de 30%, dependiendo de tus ingresos. ¿Quién paga la tasa de 30% hoy? El que gana arriba de 392 mil pesos al año o por ahí. Por los primeros 392 mil paga un componente fijo, está en la tabla. Si tú tomas este importe, el excedente calculado por 30% más el componente fijo, la tasa promedio efectiva es de 25%.

“Es un caso aplicable al 2% de la población. Pero mira lo que resulta: los que tienen una tasa efectiva de 25% de su ingreso, un asalariado,  tienen hoy la posibilidad de deducir de manera abierta, algunos conceptos; los más importantes: los intereses reales de créditos hipotecarios, tus gastos médicos mayores –un gasto hospitalario, honorarios médicos, dentales– tu prima de seguro de gasto médico mayor, tu prima de seguro de retiro, o de la aportación que quieres hacer de manera individual, adicional a lo que tienes en tu esquema; las colegiaturas, y con un importe muy relevante…

“Entonces, en la medida en que tú sumas esas deducciones en tu declaración anual, disminuye tu carga impositiva… no sólo es directamente proporcional, que por cada peso que tú deduces, si estás en el rango de la tasa 30%, tienes 30 centavos de devolución o de saldo a favor o de disminución de tu carga impositiva.

“Entonces cuando haces tu declaración anual disminuyes tu impuesto a pagar, o bien tienes un saldo a favor. Entonces ¿en dónde se quedó tu tasa efectiva? Se disminuyó sustancialmente. ¿Por qué? Porque las deducciones le restan la progresividad. Y le dan un ingrediente de regresividad. ¿Por qué? Porque si tú en estos conceptos tienes mayor gasto empiezas a disminuir tu propia tasa.

“Entonces no se cumple la premisa de que quien más ingreso recibe más debe de pagar. Por eso se propone que esto se acote. No puedes deducir más que el que menos puede deducir. Si él puede deducir esto y es el que menos tiene, ese es tu tope.”

Donde no parece que Hacienda vaya a ceder es en la homologación de la tasa del IVA en la zona fronteriza, pasarla de 11% actual a 16% general, por mucho que han pataleado los empresarios, comerciantes, sobre todo, de la frontera.

Dice el jefe del SAT—quien ha desempeñado toda su vida profesional en el ámbito de la recaudación tributaria; subsecretario de Ingresos en la Secretaría de Finanzas que comandaba Luis Videgaray Caso en el gobierno de Enrique Peña Nieto en el Estado de México– que hace mucho quedaron rebasados los propósitos de tener una tasa baja en las fronteras.

Los precios son más altos allí y la población tiene ingresos 27% más altos que las del resto del país. “El beneficio de una tasa de IVA más baja no ha sido para la población, con precios más bajos, sino para los intermediarios, que cometen una serie de abusos.

“Son pseudocontribuyentes que al manejar tasas diferenciadas simulan las ventas en la región fronteriza contra gastos e insumos pagados a 16% y en la diferenciación de las tasas, si pagan un IVA de 16% y, al vender, cobran un IVA de 11%, se quedan con un saldo a favor. Y ese saldo a favor el fisco está obligado a dárselos. Es una manipulación de las tasas; una ventana de abusos.”

Si bien este asunto del IVA en la frontera –que ha dividido incluso a los diputados del PRI, que anunciaron ya una votación diferenciada– parece que no va a “transitar”, la buena noticia es que empresarios y legisladores ya hicieron recular a la autoridad en otros temas.

De la reunión que tuvieron el miércoles pasado las cúpulas empresariales y el secretario de Hacienda, Luis Videgaray y su equipo, resultó que el gobierno dará marcha atrás al IVA en colegiaturas y en diversos rubros que tienen qué ver con la vivienda, así como en las importaciones temporales de las maquiladoras de exportación.

Funcionarios de Hacienda y diputados le dan forma ya a los ajustes del caso.