Acerca de Acapulco: la corrupción pasa la factura

De Jorge Octavio Mijangos Borja

 

Señor director:

 

Le solicito la publicación de esta carta aclaratoria respecto al reportaje titulado Acapulco: la corrupción pasa la factura, que se publicó el 22 de septiembre en Proceso 1925.

En dicho texto se menciona a una persona que se ostenta como ecologista, empresario y supuesto integrante del Consejo Ciudadano de Acapulco, de nombre “Ramiro Gómez Pardillo”, quien entre sus declaraciones infundadas me involucra como presunto responsable del desastre ocasionado en el puerto por el fenómeno meteorológico Manuel.

En primer lugar, debo dejar en claro que desconozco quién sea el señor Gómez Pardillo, puesto que no tengo en mente ningún tipo de organización social influyente y de importancia a la cual pertenezca.

Luego se asegura que de 1997 a 2010 representé a la Comisión Nacional del Agua (Conagua). A este respecto, cabe precisar que en 1997 yo era gerente estatal de la Conagua en el estado de Nuevo León, y que de enero de 2005 a febrero de 2009 me mantuve fuera del ámbito del gobierno federal. Lo anterior prueba que las afirmaciones del señor Gómez Pardillo carecen de sustento, tergiversan la información y son irresponsables porque mal informan a sus lectores.

Señala también que la Conagua es “la dependencia encargada de supervisar que no se construyera sobre los cauces de los ríos” (sic). Es importante especificar que las atribuciones de la Conagua están enmarcadas claramente en la Ley de Aguas Nacionales (LAN), la cual ha sido cumplida, en todo momento, a cabalidad. Estas atribuciones incluyen la administración de bienes nacionales y las concesiones que para ello se otorgan y que están regidas con base en el artículo 118 de la LAN y los artículos 174 y 175 de su reglamento. Es obvio que todo aquello que no esté dentro del marco de la LAN no son atribuciones de la Comisión Nacional del Agua.

No omito manifestar que toda persona de calidad moral que emite una acusación está obligada a comprobarla fehacientemente, por lo que conmino al señor Gómez Pardillo a presentar las pruebas respectivas de cada uno de sus dichos.

Es importante mencionar que a partir de febrero de 1999 fui designado gerente de la Conagua en el estado de Guerrero y responsable de las obras de reconstrucción de Acapulco tras el paso del huracán Paulina por el puerto guerrerense (octubre de 1997). Para ese importante proyecto hidráulico se realizaron obras por mil 200 millones de pesos, que se aportaron a través del Fideicomiso 1949.

Estas obras fueron ejecutadas y supervisadas por la Gerencia Estatal de la Comisión Nacional del Agua a mi cargo y con ellas se salvaguardó la integridad física y los bienes materiales de más de 400 mil integrantes del anfiteatro del puerto.

Por Acapulco cruzan nueve cauces, y en la etapa de construcción se rehabilitaron 65 kilómetros de marginales, además de diversas Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), obras de alcantarillado y presas de gaviones; se hizo rectificación de cauces y fueron construidas obras hidráulicas de protección de Palma Sola, Aguas Blancas, el río del Camarón, Icacos y el Fraccionamiento Costa Azul, por mencionar sólo algunos puntos importantes donde las obras fueron concluidas en tiempo y forma, aparte de que ha sido demostrada su eficacia para proteger a más de 400 mil habitantes ante la actual contingencia ocasionada por la tormenta tropical Manuel.

Otro punto importante que debo mencionar es el hecho de que las obras construidas con el Fideicomiso 1949, que son una parte medular de mi administración en el estado de Guerrero, fueron construidas en tiempo y forma, supervisadas y auditadas, y que han probado su eficacia en los últimos 15 años.

Cabe destacar que en el año 2010 la Asociación Estatal de Ecología del estado de Guerrero me entregó un reconocimiento a la labor hidráulica y ecológica que desarrollé durante mi gestión al frente de la Conagua en esa entidad.

Sin más por el momento, me pongo cordialmente a sus órdenes para cualquier precisión adicional.

Atentamente

Ingeniero Jorge Octavio Mijangos Borja