Denuncia la detención ilegal de su hijo y pide liberarlo

Señor director:

 

Le agradeceré publicar en Palabra de Lector la siguiente carta, dirigida a Juan Silva Meza, presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN); a Édgar Elías Azar, titular del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal (TSJDF), y al procurador general de Justicia del Distrito Federal, Rodolfo Ríos Garza.

Señores: Les solicito su honorable intervención para que me sea administrada justicia en el caso de mi hijo Adolfo García Ibarra, quien fue privado ilegalmente de su libertad desde el 10 de octubre de 2012 por órdenes de la delegada política en Gustavo A. Madero, Nora Arias, cuando se encontraba habitando el inmueble ubicado en calle Norte 22, colonia Agrícola Pantitlán, delegación Iztacalco.

Dicho domicilio fue allanado sin mediar orden de aprehensión, toda vez que los agentes de la Policía Ministerial de Investigación de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) Mario Alberto Márquez Cervantes, Noé Gómez Sachiñas, Manuel Vilchis Alarcón y Lizbeth Reyes Barrutieta, por órdenes de dicha funcionaria, privaron de la libertad a mi hijo, sin existir denuncia, acusación o querella en su contra, y sin que mediara orden de aprehensión.

Tampoco existía una averiguación previa ni delito flagrante o caso urgente. Sin embargo, desde el momento de su ilegal detención, fue incomunicado y torturado física y mentalmente para que confesara delitos que jamás ha cometido.

Lo anterior se realizó en franca violación de las garantías que a su favor consagran los numerales 14, 16, 17, 19, 20 y 22 de la Constitución. Se tramitaron los juicios de amparo radicados en el Índice del Juzgado Segundo de Distrito de Amparo en Materia Penal del Distrito Federal, con los números 1084/2012-II (contra la incomunicación y malos tratos) y 1306/2012-II, contra el auto de formal prisión dictado por el juez 34 Penal del DF, autoridad que, pese a que el Ministerio Público rebasó en exceso el término de 48 horas para poner a su disposición a mi hijo, ratificó la detención y dictó auto de formal prisión (autos de la causa 252/2012), a sabiendas de que en la especie no se acredita el cuerpo de los delitos que falsamente se le atribuyen.

No obstante que interpuse los amparos referidos, y que el juez Segundo de Distrito de Amparo en Materia Penal del DF le concedió la protección constitucional, el juez 34 Penal aludido, en franca rebeldía, desacató el fallo y se ha negado a otorgarle la libertad a mi hijo, obstinándose en fabricarle delitos.

Es por ello que pido su atenta y urgente intervención para que se cumpla la ley, se haga justicia y se libere a mi hijo. (Carta resumida.)

 

Atentamente

Elvira Ibarra Rosales