En el Metro
Corríamos bajo la bóveda de los túneles,
Tú ibas delante con tu abrigo nuevo.
Y yo que era entonces como un
( dios velocísimo
Te ganaba terreno
Antes de verte convertida en junco.
O en una nueva flor blanca con puntos rojos.
Mientras tanto el abrigo batía salvajemente,
Uno tras otro saltaban los botones
Y dejaban un rastro entre el metro y el
( Albert Hall.
De luna de miel se nos hizo tarde para el
( baile de promoción,
Mueren en ese corredor nuestros ecos y ahora
Vuelvo como Hansel sobre las piedras ilu-
( minadas por la
Luna,
Voy por el sendero de nuevo, recojo botones
Para acabar en una estación de luz artificial
( y corrientes
de aire.
Cuando los trenes ya se fueron los húme-
( dos rieles,
Se hallan
Tensos y desnudos como yo, todo atención
Por si tus pasos me siguieran.
Sin embargo, antes muerto que mirar ha-
( cia atrás.
La dificultad de Inglaterra
Como un agente doble me movía entre los
( conceptos.
La palabra “enemigo” tenía la eficacia den-
( tal de una
podadora. Un ruido mecánico y distante
( más allá de esa
opaca seguridad, esa ignorancia autónoma.
“Cuando los alemanes bombardearon
( Belfast recibieron los
peores golpes las partes más amargas en-
( tre los adeptos a los ingleses”.
Montado en los hombros de alguien, me
( llevaban a través del
patio que iluminaban las estrellas para ver
( cómo el cielo
ardía sobre Anahorish.
Los mayores bajaban la voz y se acomoda-
( ban en la cocina si
regresaran cansados de un paseo por el
( campo
Pasado el apagón, Alemania nos llamaba a
( las cocinas
iluminadas por lámparas a través de bayetas
( luidas, baterías
secas, baterías húmedas, cables, válvulas
( condenadas
chirriando y burbujeando mientras el
( sintonizador nos
impedía escuchar a Stuttgart y Leipzig.
“Es un artista este Haw-Haw. Puedes tran-
( quilamente dejarlo
dentro.”
Me hospedaba con “los enemigos del Uls-
( ter”, los malditos
de extramuros.
Un contrabandista. gracias a contraseñas
( cuidadosamente
pronunciadas, hacía que en los controles
( cada discurso
funcionara y no informaba a nadie.
Relampagueos, VIII
Cuando los monjes de Clonmacnoise,
( dicen las crónicas,
Se hallaban todos reunidos en el oratorio,
Surgió en el aire un barco por encima de
( sus cabezas.
El ancla se arrastraba tan hondamente
Que se clavó en el altar y en ese momento,
Mientras el casco enorme se mecía has-
( ta detenerse,
Un marinero se deslizó por la soga
Y se esforzó por destrabar el ancla.
“Este hombre no aguantará nuestra vida
( aquí, se ahogará”,
dijo el abad. “A menos que lo ayudemos.”
Y lo auxiliaron y el barco libre zarpó
Y el hombre abordó de nuevo y dejó atrás
( el milagro.
Relampagueos, XII
¿Relampagueos? En uno de sus sentidos,
Más allá del usual: “iluminación” o “alivio”,
Es el instante en que fulgura el espíritu
Con regocijo puro ante la muerte
Y el Buen Ladrón en nosotros gira la cara
( hacia la promesa.
Píntenlo, pues, a la derecha de Cristo en
( un promontorio,
Explorando el vacío, tan torturado su
( cuerpo
Que no parece ya traducible al éxtasis.
Y en el contorno lunar de la frente
Duelen los cráteres de los clavos hundidos
En el lado en tinieblas de su cerebro:
“Hoy estarás conmigo en el paraíso.”
Settings, XXI
Una vez, una sola, disparé un rifle
Calibre 22 contra un cuadrado de pañuelos
En un árbol a varios metros de distancia.
Me alborozaron la canción de la bala
Tan sin esfuerzo en la yema del dedo,
La convulsión única, leve, estremecedora
( del blanco,
Un nuevo, acelerado sentido de lo que
( significa rifle.
Y después, de nuevo como al principio,
Vi el alma semejante a un lienzo blanco
( arrebatado
A través de galaxias sombrías y sentí
Que disparar era un pecado contra la vida
( eterna:
Otra frase que bajo una nueva luz se dilata.
(Aproximaciones de JEP)
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* El poeta irlandés falleció el 30 de agosto pasado. Cuando en 1995 obtuvo el Premio Nobel, se publicaron en “Inventario” versiones de siete de sus poemas; tres de las cuales reproducimos ahora en textos reescritos, y dos que nunca habían aparecido. En ese momento no se pensaba que al describir la violencia de Irlanda, Heaney iba a estar muy cerca de lo que nos ocurre ahora.








