Desbarajuste con historia

XALAPA, VER.- A partir de que en 2008 la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe) anunció que  Veracruz sería la sede de la edición XXII de los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC), cuatro personas han estado al frente de la organización de la justa deportiva.

Primero fue Elizabeth Morales, actual alcaldesa de Xalapa y presidenta de la Comisión de Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados en la LX Legislatura. Después fungieron como directores del Comité Organizador (Cover) y responsables del Fideicomiso Público de Administración e Inversión para el Desarrollo de la Infraestructura y Equipamiento Deportivo las siguientes personas: Gerardo Lagunes Gallina, diputado federal por el PRI en la LX Legislatura; David Velasco Chedraui, exalcalde de Xalapa, y el priista de la vieja guardia Dionisio Pérez-Jácome, jefe de la Oficina de Programa de Gobierno durante el sexenio de su amigo Fidel Herrera Beltrán.

Lagunes se convirtió en director del Cover en agosto de 2010, un mes después de las elecciones en las que Javier Duarte de Ochoa ganó la gubernatura. Cuando fue cesado, en enero de 2011, informó que hasta ese momento el gobierno federal había depositado dos partidas: una en 2009 por 100 millones de pesos y otra en 2010 por 147 millones. Detalló que ese dinero estaba en el fideicomiso y que no había sido utilizado.

También manifestó que el presupuesto autorizado por la Cámara de Diputados para 2011 era de 170 millones de pesos, y que para 2012 los recursos federales debían superar los mil millones de pesos.

“Hasta ahorita –añadió– no se ha ejercido el presupuesto porque aún no están los proyectos ejecutivos concluidos. Las obras deberán iniciar en tres o cuatro meses a más tardar para que de esa manera pueda comenzar a fluir el dinero que se encuentra en las cuentas bancarias. La empresa HKS está por entregar el Plan Maestro, donde se verán cuáles serán las principales modificaciones o construcciones que se deberán hacer. Una construcción se lleva un año. Estamos a tres años y medio; entonces, hay tiempo suficiente.”

En el Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2011, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) determinó que entre 2009 y 2011 el gobierno federal transfirió, a través de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), 408 millones 630 mil pesos al Fideicomiso de los JCC. Durante esos tres años, el dinero no se utilizó y sólo generó intereses.

La Conade aclaró que esto ocurrió por dos razones: la instalación del Comité Técnico se realizó en abril de 2010 y ese mismo año se autorizaron los techos presupuestarios para la remodelación, adecuación, rehabilitación, aplicación o creación de la infraestructura deportiva. Además, como hubo cambio de gobernador, no fue sino hasta mayo de 2011 cuando se nombró al secretario técnico del fideicomiso.

 

HKS se deslinda

 

En la auditoría realizada al ejercicio fiscal 2009, la ASF detectó un posible daño al patrimonio del fideicomiso por 9 millones 278 mil pesos por concepto de intereses, derivado de la tardanza de 100 y 125 días con que el gobierno de Veracruz depositó los recursos federales transferidos por la Conade en la cuenta bancaria del referido fideicomiso “sin haber cubierto en su totalidad los intereses que le corresponden, y sin que la Conade verificara el depósito correcto y oportuno en la cuenta bancaria correspondiente”.

Tras la salida de Lagunes, el 14 de febrero de 2011, en un gran evento encabezado por Duarte, se nombró a David Velasco Chedraui como nuevo director general del Cover, pero no fue sino hasta el 3 de mayo cuando tomó protesta como secretario técnico del fideicomiso.

Aquel día, Velasco y Duarte anunciaron que el gobierno federal destinaría 7 mil millones de pesos para la infraestructura deportiva. El flamante director también dijo que el 15 de mayo la empresa HKS entregaría el Plan Maestro de Infraestructura Deportiva.

El 3 de abril, HKS Sports & Entertainment Group emitió un boletín de prensa en el que anunció la realización de “los estudios preliminares” que incluían el análisis de la infraestructura existente y recomendaciones acerca de las instalaciones que debían construirse.

Dicha firma también dio a conocer que fue seleccionada para diseñar un estadio de atletismo con capacidad para 6 mil persones, donde se realizarán las ceremonias de inauguración y clausura. Para los JCC el inmueble contaría con 16 mil asientos temporales. Dijo que la construcción comenzaría a finales de 2012 y estaría lista para el verano de 2014.

Finalmente, el 31 de mayo de 2011, en una de las reuniones de trabajo del Cover, Velasco Chedraui presentó el Plan Maestro de HKS. Anunció que debían rehabilitarse nueve espacios: el estadio Luis Pirata Fuente, el estadio Beto Ávila, el complejo acuático Leyes de Reforma, la unidad deportiva Carlos Serdán Arechavaleta, la unidad deportiva Hugo Sánchez Márquez, el auditorio Benito Juárez, el club hípico Coapexpan, el gimnasio universitario de la USBI y la Facultad de Educación Física.

Asimismo, planteó que era necesario construir otros 10 inmuebles: el complejo para boliche, el estadio de tenis, la cancha para voleibol de playa, el velódromo, las instalaciones para pelota vasca, la pista para remo y canotaje, las instalaciones para tiro deportivo, el estadio de atletismo, el patinódromo y el gimnasio.

Pero ese proyecto jamás fue ejecutado. En entrevista con Proceso, el director y vicepresidente senior de HKS México, arquitecto Ricardo Rondón, aclara que quienes están al frente de la organización de la justa regional cometen un error al llamar Plan Maestro a lo que simplemente fue un estudio para identificar, de acuerdo con los requerimientos de la Odecabe, cuáles instalaciones podrían remodelarse y cuántas debían construirse. Por ese estudio, HKS México cobró 1.8 millones de pesos.

El 12 de noviembre de 2011, Velasco Chedraui renunció a la Secretaría Técnica del fideicomiso y a la dirección del Cover. En los nueve meses que estuvo al frente del comité no hubo avances. Un mes después, el gobernador nombró en su lugar a Dionisio Pérez-Jácome, quien desechó el proyecto de HKS.

La Conade, en falta

 

En abril de 2012 la Odecabe autorizó al gobierno de Veracruz el cambio de fecha de los JCC, de julio a noviembre de 2014. El pretexto del gobernador fue que en verano es temporada de lluvias. Con tal de ganar cuatro meses, al director del Cover no le importó que en noviembre se presenta la temporada de nortes en esa entidad.

De acuerdo con el mencionado Informe de la Cuenta Pública, “en 2012 se han suscrito tres contratos de obra pública, de los cuales durante abril se ejercieron 144 millones 572 mil pesos”.

La Conade ha eludido su obligación de dar seguimiento al destino de los recursos federales. El gobierno de Enrique Peña Nieto se rehúsa a suministrar más dinero para la fallida organización y, por si fuera poco, no ha sido comprobado el dinero gastado hasta ahora. Las leyes hacendarias impiden otorgar más recursos a quienes sean deudores en ejercicios fiscales pasados. El Cover está esperando que el próximo 25 de septiembre la Secretaría de Hacienda le informe si le otorgará o no más recursos.

El 10 de septiembre de 2012, Pérez-Jácome presentó la tercera versión de los JCC. En un magno evento celebrado en Boca del Río, proyectó un video de más de seis minutos en el que se presumieron instalaciones de primer mundo, pero virtuales. Por capricho de Duarte, la ciudad de Córdoba, donde nació el gobernador, fue anunciada como subsede para el voleibol de sala. Nada de ese proyecto se ha realizado.

Con la llegada de Pérez-Jácome lo que sí cambió fueron los montos de los recursos a ejercer. De 7 mil millones de pesos se pasó a 4 mil 500 millones, de los cuales 3 mil 500 serían para la infraestructura y el resto para equipamiento deportivo.

Hasta ahora, los mayores avances son la instalación de dos relojes con la cuenta regresiva en Boca del Río y Xalapa –fueron encendidos el 14 de noviembre de 2012– y la programada presentación de las mascotas oficiales este 4 de septiembre. No hay voluntarios. Ni en la página oficial de los juegos ni en sus cuentas de las redes sociales Facebook y Twitter el Comité Organizador genera información.

Ante la inmovilidad del Comité Organizador, a Dionisio Pérez-Jácome se le ocurrió la brillante idea de invitar como “asesor” a Ivar Sisniega, quien en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 fungió como director técnico del Comité Organizador, y quien aún adeuda pagos a proveedores por más de mil millones de pesos.

Esto motivó que, en una reunión con miembros del Comité Olímpico Mexicano, el propio Mario Vázquez Raña acusara a Sisniega y a Carlos Andrade Garín (director del Comité Organizador) de “malos manejos, mala organización y ladrones”.

Sin importar lo anterior, y ya con el perdón de Vázquez Raña, Sisniega se sumó al Cover en abril de 2012. Al igual que todos los integrantes del Comité Organizador, lo único que Sisniega sabe decir es que la organización del evento “está en tiempo y forma”.

Resulta increíble que tampoco haya apoyos económicos. A pesar de que varias empresas se han acercado a las oficinas del Cover en Xalapa (un edificio de seis pisos ubicado en la colonia Reserva Territorial en la zona conocida como Arco Sur), el subdirector comercial y de mercadotecnia, Rafael Casarín, ha sido incapaz de conseguir quien inyecte recursos.

Este semanario pudo documentar que más que un asesor, Sisniega consiguió un acuerdo de comercialización con el Cover a través de su empresa Podio, donde tiene como socios a Horacio de la Vega, director del Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF), y a Gabriel Ramos, con quienes hizo equipo en los Juegos Panamericanos de Guadalajara.