Kenya Márquez creó la comedia dramática Fecha de caducidad en 10 años y medio (protagonizada por Damián Alcázar, Ana Ofelia Murguía y Marisol Centeno), pero todo ese tiempo “valió la pena” porque ella participó en todos los procesos de su ópera prima, aunque se queja de que “el peor momento para un director es la distribución”. Asegura la cineasta:
“Pensé que la pésima parte de un proyecto de cine era el financiamiento, pero donde uno más se deprime y se nos atormenta es durante la distribución.”
No por el distribuidor ni por el exhibidor, sino por las leyes del país.
“Le atribuimos todo al exhibidor, pero no tiene la culpa él, porque de alguna manera sigue las leyes al pie de la letra. El problema es cómo está constituida la Ley Federal de Cine. A partir de la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con Carlos Salinas, se desvirtuó totalmente esa ley. Se favorece a las majors.”
–Pero también se habla de que los mexicanos no ven cine nacional.
–No les interesan nuestras historias, porque el problema es la educación en el país. En Francia, desde la primaria les enseñan apreciación cinematográfica, apreciación pictórica, en fin, entonces los chavos y adultos de esa nación exigen otro tipo de cine. Se tendría que cambiar la educación y la Ley Federal de Cine.
Fecha de caducidad, que obtuvo 17 premios en festivales de todo el mundo, se halla en la cartelera desde el 29 de agosto pasado. Aquí, la vida de la viuda Ramona se desequilibra cuando desaparece Osvaldo, su único hijo. Su búsqueda le lleva a pensar que Genaro, un patético multiusos que colecciona noticias policiacas y con quien se ha topado en el servicio forense, está relacionado con la desaparición de su hijo, pero la llegada de una atractiva y joven vecina, quien parece huir de algo, la dirige a nuevas pistas.
También actúan Martha Aura y Eduardo España.
Con el propósito de conseguir financiamiento para el largometraje, Márquez creó primero el cortometraje Señas particulares, que contiene los primeros 10 minutos del guión de Fecha de caducidad:
“Patricia Arriaga hizo el corto La nao de China, y después lo convirtió en largometraje, titulado La última mirada, entonces, sentí que era una buena opción efectuar el corto para promover la película de una manera más formal. Mi editor me dijo que podría ser un buen corto y, para sorpresa, le empezó a ir muy bien en festivales, comenzó a ganar premios…”
El corto fue determinante, porque el guión del filme tuvo otros tratamientos:
“Me quedaron muy bien el tono y la atmósfera. Además, se aclaró lo que buscaba en cada personaje, incluso el de Mariana (Marisol Centeno) lo pude reconstruir: una mujer que es golpeada por su marido, decide salir de su pueblo para cambiar su destino.”
Márquez, exdirectora del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, rememora que Fecha de caducidad surge de un sentimiento muy personal:
“Sufrí la pérdida de un ser querido y, como no tengo resignación ante la pérdida, sentí que mi ópera prima debería tratar de eso: hasta dónde un ser humano que no tiene resignación puede llegar. Luego, desarrollé dramáticamente la cuestión de las apariencias, de cómo el ser humano, a partir de cómo se viste, recibe juicios a veces erróneos que pueden ser fatales.
“Además, estos personajes me permitieron denunciar la corrupción de mi país, la violencia hacia las mujeres, hasta dónde pueden llegar el matriarcado mexicano y el narcotráfico, en fin. Trabajé el guión durante muchos años y en cada tratamiento agregaba problemáticas que abordaba de una forma sutil. Me pareció que a partir de un thriller policiaco y del humor negro podría ser mejor contar la historia. Y normalmente mi humor negro siempre sale en las cosas trágicas. Así que sentí que debía ser de esa forma el largometraje.”
A la actriz Marisol Centeno le parece bien pensada la propuesta de Márquez:
“Es una historia contada a través de los prejuicios que tenemos, y ésa es una gran característica porque invita al espectador a ser activo: no sólo se entretiene, también se dará cuenta de que tenemos esos prejuicios. Se nos invita a ver esa parte oscura que todos tenemos. Aunque seas el más bueno, siempre tenemos nuestros lados ocultos. El largometraje contiene una conexión humana muy importante.”








